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Cuatro profesores de la UAM, responsables en Madrid del primer ensayo clínico en España de una vacuna experimental contra la Covid-19

15/09/2020

Este ensayo es un buen ejemplo de la estrecha relación que existe entre la docencia y la investigación en la Universidad Autónoma de Madrid. Tanto los jefes de los Servicios de Farmacología de los hospitales de La Paz y la Princesa como los investigadores principales del estudio dan clases en la Facultad de Medicina.

Imagen de un laboratorio de la Facultad de Medicina de la UAM
Imagen de un laboratorio de la Facultad de Medicina de la UAM

Los voluntarios participantes en el primer ensayo clínico en España de una vacuna experimental contra la COVID-19 han empezado ya a recibir las primeras dosis del producto en investigación. El ensayo se lleva a cabo de forma simultánea en los hospitales madrileños de La Paz y La Princesa, así como en el de Marqués de Valdecilla en Santander.

Según explican sus responsables en Madrid, este proceso se prolongará hasta el próximo día 22 de septiembre, y a partir de esa fecha comenzará un periodo de seguimiento que se prolongará durante 14 o 16 meses. “El objetivo es ver cuánto tiempo se mantiene la respuesta de anticuerpos, pero los primeros resultados estarán disponibles en 3 o 4 meses, para poder decidir si se empiezan los ensayos clínicos de fase 3”, nos explica el doctor Francisco Abad Santos, profesor del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid y responsable del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Universitario de La Princesa.

Los resultados de la fase 2 servirán para decidir cuál es la dosis y la pauta de administración más adecuadas para conseguir una respuesta de anticuerpos potencialmente protectora. Pero es en la fase 3 en la que se va a demostrar la eficacia para prevenir la infección y la seguridad en una población mucho más numerosa de personas. “Si los resultados de estos estudios son favorables, la vacuna será autorizada por la Agencia Europea del Medicamento para que se pueda administrar a los pacientes en la práctica clínica diaria”, prosigue Abad.

El doctor Abad es el responsable del ensayo clínico en el hospital de la Princesa. Su homólogo en el Hospital de la Paz, Jesús Frías, también es profesor de la UAM, en concreto, catedrático vinculado al Departamento de Farmacología. También dan clases en la UAM los investigadores principales del estudio, Alberto Borobia (La Paz) y Dolores Ochoa (La Princesa).

Esta circunstancia convierte a este ensayo en un buen ejemplo de la estrecha relación que existe en la UAM entre investigación y docencia. En este sentido, el doctor Abad subraya que “dentro de los hospitales, la asistencia a los pacientes, la investigación y la docencia se realizan simultáneamente. Nosotros realizamos investigación clínica que casi siempre se aplica directamente a los pacientes. Unas veces tienen una relevancia pequeña para la sociedad, como los estudios de desarrollo de medicamentos genéricos que realizamos con frecuencia: no consiguen grandes curaciones, pero son necesarios para la sostenibilidad del sistema sanitario. Otras, como puede ser este caso, el impacto para la salud puede ser enorme y esperamos que podamos llegar a tiempo para evitar el contagio de muchos pacientes”. No es la primera vez que su servicio participa en un ensayo como éste: hace algo más de una década, cuando apareció la gripe aviar en Asia, colaboraron en el desarrollo de la vacuna, aunque en aquella ocasión no llegaron a darse casos en Europa.

Los tres hospitales españoles fueron seleccionados en competición con otros centros europeos. La razón del éxito hay que buscarla en la amplia experiencia de sus unidades de ensayos clínicos. “Al estar en una fase temprana en el desarrollo de un medicamento, este ensayo clínico requiere unidades de ensayos especializadas, con experiencia en el reclutamiento y manejo de voluntarios sanos. Este tipo unidades (llamadas Unidades de Fase I o Unidades de Fases Tempranas) no solo deben cumplir con las normas de Buena Práctica Clínica, sino que requieren ser sometidas a inspecciones periódicas para recibir la acreditación que les permite realizar este tipo de ensayos. Los tres centros participantes tienen en común que disponen de Servicios de Farmacología Clínica de prestigio con Unidades de Fase I acreditadas con amplia experiencia en el desarrollo de ensayos clínicos en fases tempranas, en grandes hospitales con experiencia en investigación”, explica Alberto Borobia, coordinador de la Unidad de Ensayos Clínicos del Hospital La Paz y profesor Asociado del Departamento de Farmacología y Terapéutica de la Facultad de Medicina de la UAM.

Tanto Abad como Borobia coinciden en que participar en este ensayo es una satisfacción, pero también una gran responsabilidad. Para el primero, “cualquier proyecto de investigación con un medicamento novedoso siempre resulta muy interesante para un investigador, pero en este caso, dada la situación de pandemia en la que vivimos, es especialmente atractivo poder colaborar a desarrollar una vacuna que ponga solución a esta enfermedad. Aparte del enorme interés científico que pueda tener, es una forma de ser útil a la sociedad”.

Por su parte, para el doctor Borobia “participar en el desarrollo temprano de esta vacuna supone un reconocimiento a la experiencia y capacidades del grupo del que formo parte. Además, en esta situación de excepcionalidad y ante el empeoramiento de la pandemia, supone una gran responsabilidad para cumplir con los plazos de desarrollo y conseguir en menor tiempo posible una vacuna segura y eficaz accesible a la población.”