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Francisco José García Vidal, Premio Rey Jaime I en Investigación Básica: “En ciencia no hay atajos; si queremos tener innovación y emprendimiento debemos invertir de manera estable en la formación de investigadores”

23/10/2020

El jurado de los prestigiosos galardones ha reconocido el trabajo que el catedrático de la UAM y director del IFIMAC ha realizado durante 25 años en el área de la Nanofotónica y su destacada contribución en el campo de la plasmónica y de la interacción de la luz con materiales nanoestructurados.

El catedrático de la UAM y director del IFIMAC, Francisco José García Vidal
El catedrático de la UAM y director del IFIMAC, Francisco José García Vidal

El catedrático de la UAM y director del Instituto de Física de la Materia Condensada (IFIMAC), Francisco José García Vidal, ha sido galardonado con el Premio Rey Jaime I 2020 en la categoría de Investigación Básica. El jurado ha reconocido el trabajo que el investigador ha realizado durante 25 años en el área de la Nanofotónica y su destacada contribución en el campo de la plasmónica y de la interacción de la luz con materiales nanoestructurados.

Para el profesor García Vidal, la ciencia es un esfuerzo colectivo. Por eso, aunque este premio lo ha recibido de forma individual, sus primeras palabras son, ante todo, de agradecimiento a la gente que le ha ayudado a desarrollar su carrera investigadora, tanto a sus profesores y mentores en la Universidad Autónoma de Madrid, como a todos los que han sido sus colaboradores a lo largo de estos años. En este sentido, asegura que “este galardón supone, por un lado, un reconocimiento a la labor investigadora que he desarrollado en el campo de la Nanofotónica y en el que empecé a trabajar hace unos 25 años. Y también es un orgullo verme al lado de grandes nombres de la investigación en ciencia básica española que han recibido este premio en años anteriores. Pero, por otro lado, recibir un premio individual supone también cabalgar contradicciones para alguien que, como yo, considera que la ciencia es sobre todo un esfuerzo colectivo y que los hallazgos y descubrimientos que yo haya podido desarrollar no hubieran sido posibles sin el trabajo de los científicos que me precedieron y sin la colaboración de los miembros de mi equipo durante todos estos años”.

El investigador inició su trabajo en el campo de la Nanofotónica durante su estancia posdoctoral en el Imperial College de Londres, y continuó esta línea de investigación a su regreso a la Universidad Autónoma de Madrid a finales de 1996. “La Nanofotónica –explica– es un área de investigación que está en la frontera entre la Física de la Materia Condensada y la Óptica y que ha surgido en los últimos 30 años. Se dedica al estudio de la interacción entre la luz y la materia en la escala nanométrica, en dimensiones mucho menores que la longitud de la onda. Dentro de la Nanofotónica, la plasmónica se dedica al estudio de un tipo muy particular de luz que se propaga por la superficie de los metales y que se llama plasmón. El objetivo último tanto de la Nanofotónica como de la plasmónica es controlar cómo viaja la luz en la escala microscópica, diseñando estructuras y dispositivos, análogos a los espejos y lentes que ayudan a moldear el transporte de luz en la escala macroscópica, con la idea de crear circuitos fotónicos diminutos en los que       la información, ya sea clásica o cuántica, sea transportada en forma de luz”.  ¿Y cuál sería la mayor aplicación práctica que podría tener? “Sin duda, el conocimiento básico de cómo interacciona la luz con materiales nanostructurados podría permitir crear circuitos fotónicos en los que la información viaje de manera más rápida y eficiente que en los tradicionales circuitos electrónicos”, afirma el catedrático.

Uno de los objetivos de los Premios Rey Jaime I es el impulso a la investigación y emprendimiento en España. Cuando preguntamos al profesor García Vidal si considera que la actual crisis sanitaria hace que este impulso sea más necesario que nunca, su respuesta es rotunda. “La inversión en ciencia es una inversión a medio y largo plazo. Por tanto, si empezamos a invertir ahora veremos sus frutos dentro de algunos años. Desde hace ya muchos años hemos oído a la mayoría de los líderes políticos hablar de la importancia de la inversión en ciencia, y decir que los países que son ricos lo son porque invierten en ciencia, y no al revés. Sin embargo, todo este discurso no se ha visto plasmado en una apuesta decidida, programada y estable por la ciencia y la innovación excelentes. Creo que la razón de esta disonancia reside en el hecho que la sociedad no percibe la importancia de la ciencia y, por tanto, no exige a los políticos que inviertan en ella. Puede que esta crisis sanitaria sirva para que la sociedad se dé cuenta de la relevancia y necesidad de tener un sistema de ciencia potente, aunque soy pesimista”.     

En su opinión, “en ciencia no hay atajos y si queremos tener innovación y emprendimiento en un futuro más o menos cercano, debemos invertir de manera estable en ciencia básica y en la formación de investigadores. Por supuesto, también hay que invertir en investigación aplicada, pero con planes concretos de hacia dónde queremos dirigir nuestro esfuerzo de inversión. En España no sólo hay un problema evidente de cuánto se invierte en Ciencia, sino de cómo se invierte”.

Si la evolución de la pandemia de COVID-19 no lo impide, la entrega de los premios está prevista para el próximo 30 de noviembre. Será una buena ocasión para resaltar “la importancia de la ciencia para la sociedad y poner el énfasis en el futuro y en la necesidad de formar y cuidar a las generaciones futuras de científicos y ofrecerles un horizonte estable”, afirma García Vidal.

A lo largo de su carrera científica, el actual director del IFIMAC ha publicado 264 artículos revisados por pares y acumula más de 25.000 citaciones. La media de citas por artículo es de 95 y es uno de los investigadores incluidos en la lista Clarivate de autores más influyentes. Desde 2004, ha supervisado 14 tesis doctorales.