Azufre

El azufre es el nutriente relativamente menos investigado debido a la falta aparente de carencias de S en los cultivos, dificultades analíticas y el aporte indirecto de S como acompañante de otros abonos y plaguicidas.

 

Absorción

 

El azufre presenta un ciclo en el suelo similar al del nitrógeno en cuanto a que su dinámica es dependiente de microorganismos.

El S en la solución del suelo se encuentra como ion sulfato, SO42-, y así se absorbe y se transporta por el xilema.

La absorción de sulfato es activa pero se produce a una velocidad relativa lenta, si se compara con la de nitrato o fosfato.

También se puede absorber por los estomas es forma de dióxido de azufre, y así puede ser utilizado por la planta. No obstante el SO2 se considera un agente contaminante atmosférico, que proviene de la combustión de carbono fósil, que hace disminuir el proceso fotosintético al disminuir la clorofila.

El sulfato, al igual que el nitrato, una vez dentro de la planta se asimila, fundamentalmente en hoja, antes de incorporarse a un esqueleto de carbono o molécula orgánica.

 

Aspectos relevantes del azufre en la planta

 

El azufre se encuentra en los aminoácidos azufrados cisteina y metionina. También se integra en diversas coenzimas (coenzima A, biotina, ácido lipóico...)

Forma parte de sulfolípidos de membrana y heteropolisacáridos.

Compuesto clave en la regulación de vías metabólicas como en la activación de ácidos orgánicos.

El azufre juega un papel destacado en la regulación redox de citoplasma y cloroplasto, sobre todo a través del glutation, tripéptido que incluye cisteina.

Forma parte de las fitoquelatinas, proteinas con alto porcentaje en cisteina, que actúan como protectores frente a agentes tóxicos como los metales pesados (Cd, Hg, Pb,...).

 

Síntomas de deficiencia de S

 

Las plantas con deficiencia de azufre sufren clorosis generalizada que incluye los haces vasculares, seguida de formación de pigmentos antociánicos.

El azufre no es tan móvil como el N, K y P, y los síntomas de la deficiencia se aprecias primero en las hojas jóvenes puntos de crecimiento.

Las plantas con un aporte deficitario de S presentan un menor crecimiento, y los tallos se hacen rígidos y quebradizos.

Algunos cultivos sufre defoliaciones.

La deficiencia de S provoca una acumulación de hidratos de carbono y de nitratos que no se pueden asimilar debidamente.

Las hojas tienden a arrugarse a medida que la deficiencia de S progresa.