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La paradoja del hiperjuego
Os voy a describir un juego curioso, se llama "hiperjuego".
Un juego se considera normal cuando termina en un número finito de
movimientos. Un ejemplo obvio de juego normal es el mus. El ajedrez
también es un juego normal, si tenemos en cuenta las reglas de torneo.
El
primer paso en el hiperjuego es decidir qué juego normal se va a jugar. Por ejemplo, si tú y yo jugáramos al hiperjuego y yo tuviera que
empezar, podría decir: "Vamos a jugar al ajedrez". Entonces tú haces la
primera jugada de ajedrez, y seguimos jugando al ajedrez hasta que el juego
se termina. Otra posibilidad es que en mi primera jugada del hiperjuego
dijera: "Vamos a jugar al mus" o
cualquier juego normal que me apeteciera. Pero el juego que eligiera debería
ser normal; no se permite elegir un juego que no sea normal.
Con estas condiciones, se nos plantea el siguiente problema: ¿el
hiperjuego es normal o no?
Supongamos que es normal. Dado que en la primera jugada del hiperjuego
puedo elegir cualquier juego normal, puedo decir: "Vamos a jugar al
hiperjuego". En ese momento estamos dentro del hiperjuego y te toca a ti. Puedes contestar: "Vamos a jugar al hiperjuego" y el proceso puede
seguir indefinidamente, en contra de la presunción de que el hiperjuego es
normal. Así pues, el hiperjuego no es un juego normal. Pero, puesto que el hiperjuego no es normal, en mi primera jugada no puedo elegir el
hiperjuego, debo elegir un juego normal. Habiendo elegido un juego
normal, el juego debe terminar finalmente, en contra del hecho demostrado
de que el hiperjuego no es normal.
¿No es asombroso?
Esta paradoja la inventó el matemático William Zwicker.
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