En la actualidad, mi trabajo se desarrolla en el Servicio Interdepartamental de Investigación (SIdI) de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). El SIdI depende directamente del Vicerrectorado de Investigación de la UAM. Está ubicado en el módulo C-9 de la Facultad de Ciencias y ocupa físicamente la primera y segunda planta de este módulo, junto a tres laboratorios adicionales en la Facultad de Medicina.
En el SIdI se han centralizado las grandes infraestructuras instrumentales para la investigación de la UAM, intentando con ello optimizar los recursos económicos de la Universidad. Antes de la existencia del SIdI, en la UAM los grandes equipos se conseguían mediante proyectos de investigadores independientes. Estos equipos se incorporaban en la estructura de cada departamento y era, en algunos casos, difícil acceder a ellos por parte de otros miembros de la comunidad universitaria. La finalidad del SIdI fue romper con esta dinámica y centralizar este tipo de infraestructuras en un departamento "interdepartamental", o lo que es lo mismo, a disposición de todos los miembros de la comunidad universitaria. De esta forma, se pudo acceder a la adquisición de grandes equipos que de otra forma, debido a su alto coste económico, hubiera sido imposible. Con este objetivo principal el SIdI fue inaugurado en 1992. Los que hemos vivido su nacimiento, crecimiento y madurez en estos 12 años de existencia, hemos visto pasar a todo tipo de investigadores por el: arqueólogos, biólogos, bioquímicos, agrónomos, químicos, físicos, abogados, particulares, empresas privadas, otras universidades de toda España... , todo un maremagnum de personas tan dispares, pero a la vez tan parecidas, que han convertido al SIdI en un centro de referencia a nivel nacional. El reconocimiento ha sido conseguido, por el trabajo día a día de todos y cada uno de los profesionales que constituyeron y actualmente constituimos el SIdI en nuestra labor de apoyo, asesoramiento, colaboración y capacidad de implicación en los problemas de cada uno de los investigadores que requieren de nuestros servicios.
La mejor virtud del SIdI es el factor humano, sin lugar a dudas. En general el ambiente de trabajo es idóneo para permitir la interrelación entre los laboratorios que lo constituyen. Esto es posible debido a que cada uno conocemos nuestras parcelas de responsabilidad y respetamos las de los demás. De este modo la comunicación entre cada uno de los Responsables, permite resolver problemas complejos que, normalmente, no pueden solucionados por un único laboratorio. En general, en unos casos más que en otros, todos conocemos los fundamentos y capacidades de las técnicas presentes en el SIdI, de modo que es fácil asesorar a los investigadores usuarios sobre cuales son las técnicas de que disponemos más idóneas para solucionar sus problemas específicos. En este sentido, el SIdI se suele "idealizar" por parte de la gente que tiene una perspectiva corta de tiempo en su funcionamiento, ya que "aparentemente" el SIdI es un lugar "utópico" de compañerismo, falta de rivalidades y encontronazos entre aquellos que lo constituimos. Esto es cierto solo en parte, ya que, como suele ser normal, no es oro todo lo que reluce. Somos personas y como tales con todo el derecho a equivocarnos y luchar por lo que consideramos beneficioso para nosotros.
Las distintas secciones que constituyen el SIdI son las siguientes:
Dirección con Prof. Juan Carlos Rodríguez Úbis a la cabeza
Administración y Recepción con Chus al frente
Limpieza con Carmen como corazón y artífice de ello
Laboratorio de Proteómica con Gema al frente
Laboratorio de Isótopos Estables con Ramón Redondo al frente
Laboratorio de Espectrometría de Masas con Chuby y Maite al frente
Laboratorio de Difracción en Monocristal con Cesar al frente
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Laboratorio de Difracción en Policristal con Noemí al frente
Laboratorio de Difracción en Cámaras conmigo al frente
Laboratorio de Fluorescencia de rayos X conmigo al frente
Laboratorio de Cromatografía Iónica conmigo al frente y la inestimable ayuda de Raquel
Laboratorio de Plasma-Masas con Inmaculada al frente
Laboratorio de Cromatografía Orgánica con Rosa al frente
Laboratorio de Análisis Elemental e Infrarrojos con Pascual al frente
Laboratorio de Resonancia Magnética con Ana al frente
Laboratorio de Resonancia Magnética de Sólidos con Mª José al frente
Laboratorio de Microscopia Electrónica de Barrido con Esperanza al frente
Laboratorio de Microscopia Electrónica de Transmisión con Paco al frente
Laboratorio de Microscopia Confocal con Mª Dolores al frente
Está claro que lo más importante del SIdI es el personal que lo formamos. En este tipo de instalaciones el factor humano es lo más importante, ya que los equipos instrumentales avanzados, en contra de lo que mucha gente supone, no funcionan solos. Lo que quiero decir es que para conseguir el máximo rendimiento de las instrumentaciones de que disponemos, se requiere un grado de implicación personal muy importante y ese factor es una constante entre todos los Responsables Técnicos que formamos el SIdI. La labor de tutoría que realizamos año tras año con el gran número de becarios que forman parte del personal del SIdI, se centra, entre otras muchas cosas, en conseguir ilusionarlos y transmitirles esas ganas de profundizar en los secretos de las técnicas y no ser simplemente mano de obra barata. Últimamente, quizás debido al gran número de nuevas incorporaciones, esta perspectiva se está diluyendo y las ideas de un principio se convierten en justo lo que no se pretendía.
A finales de 2004 el SIdI y los profesionales que lo formamos hemos salido referenciados en el monográfico que la revista Scientific American ha realizado sobre las instituciones de Investigación de Madrid. Es una manera muy indirecta, pero grata, de ver que se nos reconoce la labor de investigación que desempeñamos día a día en la comunidad científica española.
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Después de un largo periodo de intenso trabajo, principalmente burocrático, hemos conseguido la "políticamente deseada" acreditación ISO 9001. Mi opinión al respecto siempre ha sido la misma; no se puede pretender protocolizar la investigación ya que esto implica una perdida de efectividad científica notable. Pero así son los aires que corren y no hay que olvidar que detrás del hecho en sí se encuentra el dinero que se dirigirá preferentemente ha centros que estén acreditados o en vías de ello. Es difícil ir contra los vientos que soplan fuerte ya que generan tensiones en el barco que pueden llegar a producir la ruptura de alguna cuerda, cuando no de algún mástil. Por otro lado este tema de la acreditación ISO 9001 se ha traducido en un incremento de papeleo y burocracia, que hacen del trabajo algo monótono y lento y que implica un sobre esfuerzo para el personal del SIdI muy notable. Pero en fin, ya somos chicos ISO9001.
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@ RFR. sábado, 17 de mayo de 2008