Mi maestro, mi mentor, mi amigo...
hoy me he estremecido al enterarme de tu muerte...
tu que rebosabas energía y ganas de vivir,
tu que siempre estabas ahí,
tu que fuiste la persona que me enseñó a andar,
tu que te ganaste mi cariño a fuerza de trabajar,
tu que me enseñaste los entresijos de la universidad,
tu que me abriste las puertas para empezar a volar...
allá donde estés seguro que tendrás muchas cosas que enseñar.
Siempre he creído que una persona muere cuando su recuerdo se difumina en las mentes de aquellos que lo conocieron, por esa razón se que tu nunca morirás por que en mi siempre habrá un lugar para tu recuerdo. Tus enseñanzas fueron muchas, de la vida, de la ciencia, de la honestidad... pero la más importante de la persona que llevabas en tu interior..., de como luchar si realmente quieres algo, de como ser hormiguita en tu trabajo, de como mantener siempre encendida la vela de la ilusión por los pequeños o grandes retos de la vida y de la ciencia.
Recuerdo con añoranza los primeros años, cuando tu eras el líder de un maravilloso grupo de estupendas personas, que junto a ti crecimos como personas y como científicos, con tus manías, con tus severos criterios, con tu sobreestimado sentimiento de la responsabilidad por todo, desde lo más ínfimo hasta lo mas grande, simplemente contigo.

Nos enseñaste el sentido de la profesionalidad, de la seriedad científica, de la constancia en el trabajo...
Pero también nos transmitiste tus miedos, tus inseguridades, tu respeto excesivo por aquellos que considerabas por encima de ti... algo que nunca entendí... por que tu nada tenias por lo que sentirte inferior a nadie, quizás solo fuese el resultado de ti y de las circunstancias que la vida te había hecho vivir...
Tu con tus pequeños defectos y tus grandes virtudes, conseguiste hacerme fuerte, más fuerte ante las adversidades de la vida... que como bien sabes han sido muchas...
Gracias por haber sido mi guía en muchos momentos, el clavo ardiente donde poder asirme en esos momentos de vacío, el padre que me faltaba por su lejanía en otros, el amigo cuando hacía falta... Para mi siempre será un honor el haber conseguido tu confianza y tu respeto y solo espero poder hacerme merecedor de tu legado.
Con el corazón simplemente gracias por haber estado ahí... ten por seguro que tu recuerdo siempre estará presente en mi vida por que tu ayudaste a construirla, por esa razón quiero recordarte como te recuerdo, simplemente Jesús.

In Memoriam
@ RFR. lunes, 12 de mayo de 2008