JOSE LUIS MARTIN
MADRID.- La Comunidad irá a
por todas en la búsqueda de los restos de Diego Velázquez
en la plaza de Ramales. Hasta ahora, las excavaciones se han limitado a
un perímetro de alrededor de nueve metros cuadrados en el centro
de la glorieta, donde apenas se interrumpe el tráfico.
Sin embargo, las opiniones de los arqueólogos
y de los historiadores señalan que la piqueta deberá trabajar
por buena parte de la plaza si se pretenden exhumar los restos del genial
pintor, que fue enterrado en ese lugar en el año 1660.
En contra de las hipótesis que
se barajaban antes de iniciarse las obras, los técnicos negaron
ayer que puedan indicar de forma bastante aproximada el lugar donde fueron
enterrados los cuerpos de Velázquez y de su esposa, Juana Pacheco.
El historiador de la Comunidad encargado
de la investigación explicó ayer su teoría: «Por
Velázquez se pagó, en concepto de derechos de sepultura,
200 reales, y 209 por su esposa. Hay que tener en cuenta que el precio
era proporcional a la proximidad al altar mayor, lo que hace pensar que
Velázquez pudo ser enterrado en el tercio inferior de la iglesia».
El razonamiento de los expertos conduce
a una conclusión: los restos del pintor deberían encontrarse
entre la calle de Noblejas y la de San Nicolás.
El consejero de Cultura, Gustavo Villapalos,
visitó en la mañana de ayer las excavaciones que desde hace
una semana se realizan en el centro de la plaza de Ramales, junto al monolito
en memoria del pintor.
Villapalos anunció que la Comunidad
ha solicitado permiso para aumentar, de momento, en un metro el perímetro
de la excavación. Asimismo, indicó que cuando se sitúe
completamente la planta de la iglesia de San Juan Bautista, en la que fue
enterrado Velázquez, pedirá al Ayuntamiento una nueva licencia
que incluiría cortes de tráfico en el entorno de Ramales.
El consejero se mostró cauto
sobre las posibilidades de éxito: «Si aparecieran los restos
sería muy interesante, pero si no aparecen, también».
Pese a todo, el responsable de Cultura
de la Comunidad anunció que el objetivo final de los descubrimientos
será volver al anonimato, bajo tierra. «Los restos como mejor
están es tapados, en todo el mundo se hace eso», dijo Villapalos.
El próximo paso de la Comunidad
será concretar la visita de un experto en prospecciones geofísicas
a través de ultrasonidos, el catedrático francés Alain
Kermovan. Este técnico se encargará de buscar, sin necesidad
de abrir grandes zanjas, los restos de una gran cripta, si es que aún
quedan.
En cualquier caso, la probabilidad
de hallar los restos de Diego de Velázquez es más bien reducida.
El historiador de la Comunidad señaló que en la iglesia de
San Juan Bautista fueron enterrados «cientos» de personas,
en su mayoría componentes de la Corte.
Asimismo, hasta 1809 eran habituales
las denominadas mondas de las sepulturas: se vaciaban las lápidas
varias veces para acoger los cuerpos de otros personajes ilustres.