CONCEPTOS BÁSICOS
Los carbones son las rocas organógenas más típicas. Estas rocas se forman a partir de materia orgánica (fundamentalmente vegetal) transformada por un proceso denominado carbonización. Este proceso va transformando la materia orgánica, dando lugar a una serie de acumulados cada vez más ricos en carbono: turba, lignito, hulla y antracita.
Las rocas que vamos a observar en esta práctica son las siguientes:
| LIGNITO | ![]() |
| HULLA | |
| ANTRACITA | ![]() |
Existen una serie de rocas carbonatadas formadas por la acumulación directa de material orgánico carbonático, generalmente conchas y exoesqueletos. Estos depósitos se encuentran en ocasiones en el registro geológico conservando su estructura biológica original (p.ej. arrecifes). Podemos distinguir los siguientes tipos:
|
Calizas coralinas (Calizas biohérmicas) |
![]() |
Contienen restos de esqueletos de corales, briozoos, bivalvos, moluscos, etc. |
|
Calizas algales |
![]() |
Estromatolitos (algas azules) |
|
Lumaquelas (Coquinas) |
![]() |
Acumulación de restos de conchas cementadas.. |
|
Cretas (Calizas pelágicas) |
![]() |
Acumulación de esqueletos de foraminíferos y flagelados |
|
Tobas |
![]() |
Precipitados de carbonato sobre tallos de plantas
|
Algunos tipos de rocas silíceas formadas por la acumulación directa de material orgánico silíceo, generalmente caparazones de diatomeas (diatomitas), restos de radiolarios (radiolaritas) y acumulaciones de espículas de esponjas (espongiolitas).
|
Diatomitas
|
![]() |
Acumulación de caparazones de diatomeas |