Marques de Santillana

 

Apuntes Históricos
y Biográficos compilados
por José L. G. de Paz..

 

El Gran Cardenal Mendoza
fue una figura

de primer orden en los reinados de Enrique IV e Isabel I.


Gran Cardenal, Reyes Catolicos y Conde de Tendilla en la toma de
Granada. Obra de Felipe Vigarny. Granada     Gran Cardenal Pedro Gonzalez de Mendoza     Escudo del Gran Cardenal Mendoza, sacado de su biografia por
Pedro de Salazar y Mendoza.

TOMA DE GRANADA | PEDRO, GRAN CARDENAL | ESCUDO DEL GRAN CARDENAL

 

Pedro González de Mendoza (1428-1495), quinto hijo del Marqués de Santillana, fue llamado el Gran Cardenal Mendoza, así como el "tercer Rey de España" durante el reinado de los Reyes Católicos.

Nacido en Guadalajara, estudió en Salamanca y fue nombrado obispo de Calahorra en 1454, de Siguenza (1467) y Arzobispo de Sevilla (1474). Fue fiel consejero de Enrique IV de quien recibió entre otras mercedes las "tercias" de Guadalajara en 1466 y por quien combate en 1467 en Olmedo, junto a su familia, contra el bando del Marqués de Villena.

Asimismo fue nombrado Cardenal en 1473 (en vida de Enrique IV) y Arzobispo de Toledo y Primado de España en 1482 con los Reyes Católicos. Cambió su cardenalato de Santa Maria Dominica por el de la Santa Cruz en 1478, por devoción propia y familiar. En la Edad Media se nombraba un solo Cardenal en toda España (el llamado "Cardenal de España") con lo que este título de Príncipe de la Iglesia tenía mas relevancia que en la actualidad, debiendo reparar y mantener una basílica en Roma y recibiendo las rentas que la misma proporcionaba. Incluso el rey Luis XI de Francia le concedió una abadía en Normandía (Frecamp, 1478) por su mediación en evitar una nueva guerra entre Aragón y Francia por el Rosellón.

Aunque los Mendoza fueron inicialmente los guardianes de la princesa Juana ("la Beltraneja"), hija de Enrique IV y sobrina de Isabel la Católica e importantes partidarios de Juana, fue su cambio de bando en 1473 al lado de Isabel (posiblemente tanto por las ventajas que se obtendrían a cambio de su apoyo como por ser Fernando tataranieto de Pedro González de Mendoza, el de Aljubarrota, y por la intercesión en favor de Fernando del Cardenal Rodrigo Borgia, futuro Alejandro VI, y quien le lograra el cardenalato) lo que ayudó al encumbramiento de la familia, y a que Isabel conservara la corona de Castilla desde 1474.

El Cardenal se distinguió tanto en la guerra civil (sitio de Zamora y batalla de Toro) como en la guerra de Granada, siendo él quien bendijo la Granada recién conquistada. Consejero de los Reyes, contribuyó al sometimiento de la nobleza y a la pacificación y grandeza del reino. El escudo nobiliario con las bandas verdes y la divisa "Ave María" de los Mendoza era respetado en toda la península.

Dice Madariaga del Gran Cardenal Mendoza que cuando los Reyes Católicos pensaron en instaurar la Inquisición (1477) por indicación del clero, le trasladaron la labor y se dedicó a ello de un modo evangélico mediante predicación, escuelas y la persuasión, y como eso no diera resultado, en 1479 fue apartado del asunto y los Reyes fundaron la Inquisición.

Su mecenazgo, magnanimidad, y su carácter autoritario, fueron leyenda.

Como toda la familia, fue hombre de gran cultura, tuvo una gran biblioteca, escribió poemas (no muy buenos) y fue mecenas de las artes y uno de los que introdujeron en España el estilo arquitectónico renacentista italiano. Fundó el Colegio de Santa Cruz (Santa Croce en español) en Valladolid en 1479 cuyo edificio se levantó en 1486 y quiso en su testamento de 1494 que la obra fuera acabada por Lorenzo de Vázquez. Ordenó obras importantes en la Catedral de Toledo, un retablo para San Francisco (Guadalajara), la iglesia de Santa Cruz (Sevilla) y redecoró la iglesia de Santa Croce (Roma), entre otras obras.

Protegió y trajo desde el Convento de La Salceda, cerca de Tendilla, al prior del mismo Cisneros para ser confesor de Isabel la Católica (pues fray Hernando de Talavera, el confesor, era ahora arzobispo de Granada). Cisneros llegaría luego a Arzobispo y Cardenal.

Alonso de Quintanilla le presentó a Colón y él le presentó a los Reyes Católicos, protegiéndole activamente y contribuyendo a que no fuera a exponer su proyecto a otros reinos. Fue quién le agasajó e introdujo en la nobleza al regreso de su primer viaje, 1493 (debido a las capitulaciones, si Colón descubría tierras automaticamente se convertía en noble principal del reino).

Murió retirado en Guadalajara y su cadaver fue transportado en angarillas desde allí hasta Toledo donde se le enterró en la Catedral en el primer sepulcro de tipo renacentista hecho en Castilla por decisión de su hijo mayor y sus sobrinos "tendillas" Iñigo y Diego. Se cree que fue diseñado por el florentino Antonio Sansovino a su paso hacia Lisboa. Le sucedió Cisneros en el Arzobispado de Toledo.

Tuvo tres hijos ("los bellos pecados del Cardenal" según Isabel la Católica), los dos primeros con la portuguesa Mencía de Lemos, que vino a Castilla con el séquito de la segunda esposa de Enrique IV, logrando del Papa su reconocimiento y legitimación durante la embajada del segundo Conde de Tendilla (su sobrino favorito) en 1486. Durante dos años estuvo varios periodos en el Castillo de Manzanares, junto a Mencía. Más adelante tuvo un tercer hijo con la vallisoletana Ines de Tovar, Juan Hurtado de Mendoza, también legitimado.


Sepulcro Gran Cardenal. Toledo     Puerta de la Catedral de Siguenza

SEPULCRO GRAN CARDENAL | PUERTA CATEDRAL SIGUENZA

 

Una muy amplia biografía del Gran Cardenal en Internet.



 

 

Creada por José L.G. de Paz / depaz@uam.es / Versión de 15 de Diciembre de 1999.


 

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