La Fauna en Tendilla (Guadalajara).


Tendilla se encuentra en plena Alcarria de Guadalajara. Al depender estrechamente la fauna del lugar donde vive, primero describiremos un poco el terreno circundante.

La Alcarria es una extensa meseta, ocupada por páramos, que está muy erosionada por las aguas fluviales formando hondos barrancos y estrechos valles, con el río Tajuña atravesándola por su centro. Todo ello está a unos mil metros sobre el nivel del mar, descendiendo ligeramente hacia el sur hasta los setecientos metros de altitud. En particular, Tendilla esta a una altitud de 789 metros, tiene un poco más de trescientos habitantes y dista de Guadalajara por carretera 28 km. El arroyo Pra, que pasa por Tendilla, desemboca en el mencionado Tajuña cerca de Armuña, a unos seis kilómetros. El Tajuña es afluente del Tajo.

La vegetación más típica de la Alcarria son las hierbas aromáticas, lo que ha dado lugar a la justa y merecida fama de su miel, la única con "denominación de origen". Tendilla ha tenido colmenas pero no es un lugar dedicado a la miel como la vecina villa de Peñalver "de los mieleros".

Geológicamente se asienta sobre calizas pontienses y los estratos horizontales originales pueden verse gracias a mencionada erosión de los ríos y arroyos que, penetrando en los sedimentos miocénicos, llegan a mostrar abajo las arcillas rojizas de tiempos tortonienses. Las poblaciones alcarreñas, como Tendilla en su comienzo, suelen estar en el nivel acuífero entre las calizas y las arcillas, o sea a media cuesta y junto a las fuentes. Por esta orografía, los caminos (y luego carreteras) entre las poblaciones eran dificultosos con muchas curvas y cuestas.

Debido al relieve el clima es fresco, con medias invernales de 5 grados y de 22 en verano, aunque puede llegarse a extremos de -11° y 39°. Asimismo, al haber crecido Tendilla por el fondo de un valle, se puede apreciar la humedad sobretodo en el invierno. En los páramos altos crecen las hierbas aromáticas y se cultiva principalmente cereal de secano, substituido en algunas zonas por girasol. Se emplea mucho el barbecho. Hay algunos cultivos de regadío en las estrechas zonas junto al arroyo Pra, aproximadamente un 5% del total del terreno. Hay también olivares en las cuestas, remontando por los valles, generalmente en las peores tierras para otros cultivos: Existieron grandes viñedos hasta la plaga de la filoxera al comienzo del siglo XX, quedando como recuerdo las abundantes cuevas con tinajas dónde fermentaban los caldos. Hay un pinar de repoblación al sur y algunas higueras y nogueras, pero el arbolado es escaso. Hay muchas zarzamoras que, con sus frutos, permiten elaborar buenas tartas en septiembre.

Comenzando por los mamíferos domésticos, apenas un par de borricos hay en el pueblo más un rebaño de apenas un centenar de ovejas que pasta por los montes. Antiguamente cada casa tenía una cabra que les daba leche. Los caballos sólo vienen para la feria. Ha una granja de cría de terneros en la antigua fábrica de aceites y jabones. Por supuesto, hay varios perros y muchos gatos en la villa, éstos últimos pueden comer los numerosos y pequeños ratones campestres o caseros y matar alguna rata. Hay también en el arroyo "topos de agua", que en tiempos de escasez sirvieron alguna vez como comida.

Respecto a los animales salvajes, de noche se pueden ver volar unas parejas de murciélagos, de pequeño tamaño. Me explican los cazadores que hay jabalíes al norte y este, en los términos de Romanones y Peñalver, dónde se organizan batidas. A veces llegan a la carretera N-320 estros animales. También han visto huellas de los huidizos corzos, difíciles de ver pero que pasan al final del verano desde los montes de Peñalver y Romanones hacia Moratilla cruzando la N-320 por el puente de la Machina. Me han hablado que había zorros pero, al haber casi desaparecido los conejos, estos huidizos animales son muy escasos o viven fuera del término de Tendilla. He visto ardillas rojas de larga y gruesa cola en el pinar, saltando de árbol en árbol o bajando a tierra para pasar de uno a otro. Y los cazadores siempre hablan de las liebres que ven, no muchas aunque más que conejos, junto a algún erizo.

Se cuenta que hubo lobos en el siglo XIX o muy al principio del XX, pero los pocos que hubo ya hace tiempo que desaparecieron y, aunque ha aumentado su población en la sierra norte de Guadalajara, nunca han descendido tan al sur. La designación de una especie como "animal dañino" ha cambiado con los años. Animales por los que se daba una recompensa en el Reglamento de la Ley de Caza de 1902 por su captura o muerte, ahora están afortunadamente protegidos por la ley.

Comenzando por las aves, dentro del pueblo se ven los típicos gorriones comunes, así como palomas torcaces, unas pocas en lo alto de la torre o cerca de la capilla del Palacio de los López de Cogolludo. Golondrinas y vencejos surcan los cielos, estas últimas sobre el arroyo y la amplia plaza de la iglesia. Siempre vuelven cada año al mismo lugar a nidificar, aunque la casa sea derruida y se haga otra nueva en el mismo sitio, ellos buscan el lugar primitivo para construir su nido de barro y tener poyuelos. Nunca he visto cigüeñas en Tendilla.

Se ven urracas, oropéndolas, mirlos, calandrias, grajos, verderones y tordos. Y, por supuesto, algún jilguero, perdices rojas y codornices ocultándose con sus polluelos de los paseantes por los caminos. La codorniz, migratoria, desaparece en invierno. También he visto una abubilla.

Respecto a las rapaces, hubo buitres antiguamente, que aprovechaban la carne de los animales muertos, que se llevaban a una huesera que había junto el camino que siguiendo el arroyo pasa bajo el Haza del Toro camino del puente de la Machina y finalmente de Peñalver. La huesera estaba cerca del puente. También comieron conejos muertos por la mixomatosis. No se ven muchos últimamente, en la primavera de 2003 vi desde el cerro del castillo a una pareja haciendo círculos sobre el pinar, pero solo debían estar buscando un buen lugar donde quedarse y, por lo visto, no lo encontraron pues no les he vuelto a ver. También me han hablado de algún búho o de lechuzas, pero apenas debe haber algún ejemplar de estas especies.

No he podido constarar la presencia en Tendilla de halcones o cernícalos, presentes en otros pueblos vecinos. Han habido dos parejas de águilas (no me han dicho de que especie vecinos y cazadores) con al menos un nido en la parte mas alta del pinar al sur, sobre la zona conocida como "las camaretas", las cuales eran unas pequeñas cavidades que el agua excavara en la roca entre los pinos. Y digo "eran" pues tanto las aguilas como "las camaretas" han desaparecido con las obras de la nueva N-320, las unas porque han huido y las otras con las obras y voladuras a mediados de septiembre de 2003.

Los abejarucos vuelan en los páramos al norte y sur del pueblo. En verano de 2003 he visto su vuelo con un amigo junto al camino de Fuentelencina, casi al llegar al tremendo tajo que ha producido la construcción de la nueva N-320.

En mayo de 2001 vi unas pollas de agua, negras y con las largas patas naranjas, entre los matorrales del arroyo al lado este del pueblo. Su posible nidificación fue forzosamente interrumpida pues en la zona canalizada del arroyo, donde estaban, se limpian todos los años la arena, plantas y posibles basuras para evitar problemas en caso de que ocurra una de las frecuentes crecidas. Hay vecinos que me han contado que han visto "patos azulones" con sus crías en el arroyo.

Dentro de los reptiles hay culebras comunes y abundantes lagartijas. En los anfibios abundan las salamanquesas cerca de las luces de la calle y se encuentran algunos grandes sapos junto al río o las fuentes del pinar. Ya no hay ranas en el arroyo, quedan (o quedaban) en la fuente "de los gusarapos" (renacuajos) en el pinar.

Los cangrejos eran muy abundantes en el arroyo Pra, pero desaparecieron para siempre por una enfermedad a mediados de los años setenta. No hay peces en el término de Tendilla, las aguas del arroyo no son suficientemente puras. En 2001 y 2002 llegaron a sobrevivir un tiempo en las pozas del arroyo unas pocas truchas que soltaron al sobrar de las que se venden como cebo vivo a los pescadores.

Respecto a los insectos son abundantes, como en todas partes. Mencionaremos a las libélulas junto al arroyo lejos del pueblo, las mantis al acecho, hormigas rojas y negras, escarabajo "ciervo volante", escarabajos coprófagos, tijeretas, grillos, moscas, mosquitos, tábanos, mariquitas, abejas (las más amadas en la melera Alcarria), avispas, pequeños saltamontes grises, zapateros en el río o las fuentes del pinar, y mariposas diurnas y nocturnas, cuyas especies escapan a mis conocimientos. Hay arañas de muy diverso tamaño, desde las de patas larguísimas a las que saltan sobre la mosca que pasa al vuelo junto a ellas.

En casi seguro que me he dejado algún animal por mencionar. Sólo lo he hecho con los que he visto o me han mencionado amigos del lugar.

Si eres como yo, que solo distingues por el tamaño una paloma de un gorrión, puede que te guste el libro"Descubrir Campos y Pueblos", de José Luis Gallego, RBA-Integral (2000).

José Luis García de Paz. 5 de Septiembre de 2003.

e-mail: depaz@uam.es


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