Relación enviada al Cardenal Lorenzana por Tendilla.


Francisco Antonio Lorenzana (León, 1722-Roma, 1804) fue un inteligente e ilustrado eclesiástico español que fue nombrado arzobispo de México (1766), dónde realizó una labor eclesiástica y cultural reconocida en este país. Arzobispo de Toledo desde 1772, continuó esta labor en su diócesis, dentro de la cual se encontraba parte de la actual provincia de Guadalajara. Quiso conocer personalmente el estado de los lugares que comprendía su Diócesis, con repetidos viajes, y mandó al geógrafo Tomás López levantar los correspondientes planos. Como ayuda al mismo, envió un cuestionario de 14 preguntas que debían contestar todos los vicarios y curas, incluyendo un plano aproximado si fuera posible. Las respuestas a este cuestionario son las mencionadas “Relaciones”. Lorenzana obtuvo la Gran Cruz de Carlos III en 1772, fue cardenal en 1789 e Inquisidor General (1794-1797). En las luchas políticas de este reinado, intentó sin éxito procesar por bigamia a Godoy lo que hizo que, en la práctica, fuera desterrado a Italia con la excusa de ir a consolar en 1797 al Papa Pío VI preso en Roma por Napoleón, luego al cónclave de Venecia en 1799 para elegir sucesor y, finalmente, murió en Roma formando parte notable de la Curia romana, tras haber renunciado al arzobispado de Toledo en 1800. Sus restos fueron trasladados en 1956 a México.

Las respuestas al cuestionario fueron llegando a Toledo desde 1782 a 1789. Las de Tendilla llegaron en 1786. Los originales se encuentran en el Archivo Diocesano de Toledo, y una copia manuscrita se encuentra en la Colección “Borbón-Lorenzana” de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, en Toledo, de la Junta de Comunidades. Agradezco a esta Biblioteca y a su Directora por su ayuda en acceder a estos documentos. Por la brevedad de este texto, les remito a la publicación mencionada en la revista Wad-al-Hayara.

Como curiosidad diremos que se menciona al arroyo que pasa por Tendilla como “Río Plas”,  nombre que ya se había modificado a “Prá” en Tendilla a finales del Siglo XIX.

El ilustrado gallego Joseph Cornide describe parcialmente Tendilla, en la que se detiene el 24 de septiembre de 1795. Encuentra a un sacerdote autodidacta, Manuel Antonio Vallés, con conocimientos de astronomía y matemática que debe ser el autor de la respuesta enviada desde Tendilla al Cardenal. Las indicaciones geográficas (longitudes y latitudes, N.qto. N.O., etc) o la descripción de minerales y plantas indican una cultura superior a la media. Cornide alaba su inteligencia y habilidad e indica que sabiendo solo de Moral y Gramática, había sido capaz de aprender francés, Astronomía, a hacer globos celestes, espejos de larga vista y microscopios. Tenía por aquel entonces más de 60 años. Vallés tl tuvo que ser quien respondiera a las preguntas del cardenal Lorenzana.

Finalmente indicaremos la extrañeza de que en estas relaciones sólo se mencione de pasada en la relación de Tendilla (“algunas tercianas”) la epidemia de paludismo que sufrió La Alcarria (y gran parte de la península) desde finales de 1783, y que estaba en pleno auge cuando se escribieron estas Relaciones. De hecho, el ministro Campomanes ordenó en 1787 a todos Intendentes que se le enviaran informes que cubrieran el año de 1786 y su curso en 1787. La provincia de Guadalajara informó de 24277 enfermos y 2338 fallecidos en 1786, casi un 10%. En el informe enviado por Miguel  de Vallejo a Campomanes el 5 de julio de 1787 aparecen 87 enfermos, 36 convalecientes y curados y 12 fallecidos en Fuentelviejo, mientras que en Tendilla hubo 25 enfermos, 150 convalecientes y curados y 5 fallecidos. En la provincia de Guadalajara, tal y como entonces estaba definida, hubo contagiados en las localidades cercanas de Sacedón, Fuentelencina, Horche, Lupiana, Aranzueque, Romanones, Moratilla. Irueste y Renera. Por otros informes se sabe que el 6 de diciembre de 1786 hubo que socorrer con tres libras de quina, a través del párroco Juan Josef Barrios, a la villa de Fuentelviejo, dónde hubo 151 enfermos de los que 47 estaban extremadamente necesitados. En otro informe de junio de 1787 se mencionan en Fuentelviejo a 25 enfermos, 23 curados y 2 fallecidos. El libro de Juan Riera recoge los datos que diera en esos años Félix Ibáñez, mencionando también a algunas localidades que entonces pertenecían a la provincia de Madrid (como Pastrana o Fuentelencina) pero no menciona dato alguno sobre Peñalver.

Referencias

Condensado de “Las villas de la vega del Arroyo Prá en la época de las Relaciones del Cardenal Lorenzana.”, escrito por José Luis García de Paz, revista Wad-al-Hayara número 31 (2007). Diputación Provincial de Guadalajara.

Juan Riera, “Fiebres y Paludismo en la España Ilustrada (Féliz Ibáñez y la epidemia de La Alcarria, 1784-1792)”,  Acta Médica Vallisoletana XVII, Universidad de Valladolid, 1984.

Francisco Rodríguez del Coro, “La Ciudad de Guadalajara en tiempos de Lorenzana (1786)”, Wad-al-Hayara, 17 (1990) pp 127-152.

Margarita Vallejo Girvés, Los viajes de Cornide por la Alcarria, Aache Ediciones, 1999, pp 55 y 56.

Relación de Tendilla

Esta villa es de señorío del Excelentisimo Señor Duque de Belgida, marqués de Mondéjar y Conde de Tendilla; se compone de doscientos vecinos. Tiene una Iglesia Parroquial con la advocación de Nuestra Señora de la Asumpción, la qual fuera de las más magníficas de estas cercanías si se hubiera concluido la obra principiada en el año pasado de mil setecientos ochenta y uno. Dextramuros de la población a doscientos pasos hay una célebre hermita, en la que se celebra con singular devoción de estos naturales a Nuestra Señora de la Soledad una solemne fiesta.

Asimismo hai fuera del pueblo como a quatrocientos pasos dél un convento de monges Gerónimos llamado de Santa Ana de la Peña, fundado por Don Luis Hurtado de Mendoza, Señor que fue de esta villa, en el que hai fundada una Capilla por Don Thomás López natural de ella dedicada al Santísimo Christo de la Columna en la que está sepultado. Al lado del Evangelio del Altar maior de dicho Monasterio esta depositado el cuerpo de Don Iñigo Lopez de la Vega primer Señor de esta villa, el qual se halla incorrupto. A media legua de esta villa a el E.S.E. hai igualmente un Convento de religiosos recoletos de San Francisco nombrado de Nuestra Señora de La Salceda, cuio Santuario es célebre, así por los innumerables milagros, que esta sagrada imagen ha echo, como por la santidad del lugar que ocupa en un Desierto dónde han florecido muchos Varones Apostólicos en Santidad y Letras: En este Santuario se venera a la portentosa Imagen de Nuestro Señor Jesuchirsto bajo el título del Buencamino, la que se dice habló al Guardián de este Convento a presencia del Acolyto estando celebrando el Santo Sacrificio de la Misa, diciéndoles se preparase para morir, y parece se verificó su muerte a tres días siguientes: Está también dentro de este Convento la Cueva a que concurría a hacer penitencia el Gran Cardenal Don Fray Francisco Ximénez de Cisneros, como también la que San Diego habitava penitente, que cae al S.O. dónde fue huerta en algún tiempo. Hai igualmente dentro de esta población una Capilla pública en la que se venera a la Sacra Familia de Jesús, María, Josef, Joaquim y Ana, fundada por Don Juan de Plaza Solano en el año mil setecientos treinta y cinco; hai en ella infinitas reliquias con las auténticas correspondientes, y entre ellas algunas de las vestiduras de Nuestro Señor Jesuchristo, otras de su Santísima Madre, de San Joseph, de San Joaquim, de Santa Ana, de Once Apóstoles, de los Evangelistas San Matheo y San Marcos, y de muchos Santos y Santas: Hai Sacramento en esta Capilla desde el año de mil setecientos quarenta y dos en virtud de Bulas Pontificias, y oi se continua así por gracia particular del Excelentísimo Señor Arzobispo de Toledo. El adorno de esta capilla consta de muchas alajas de oro, plata, bronze, ricos ornamentos, y ropas, que puede no le tengan tan lucido a algunas Cathedrales de España. Es Patrona de esta Capilla Doña Theresa Lopez Cogolludo Solano, hermana del fundador, la que mantiene dos Capellanes que cuidan de su aseo, y está contigua a ella la casa del Patronato, que es de buena y hermosa fábrica.

Dista de la Metrópoli de Toledo diez y nuebe leguas, y seis de Alcalá su vicaría; confina por el E. con Peñalber a una legua, por el S. E. con Fuentelencina a otra legua, por en N. E. qto E. con Irueste a la misma distancia, por el N. qto. N. O. con Romanones a una legua, por O. S. con Fuente el Viejo a un quarto de legua largo y por el S. S. O. con Moratilla a una legua. Su jurisdición se extiende media legua en contorno, advirtiendose que la distancia de Toledo a Tendilla parece ser solo un grado, trece minutos y treinta segundos de equinoccial, y la altura de Polo de Tendilla se juzga por de quarenta grados y ventiocho minutos, que es su latitud.

Esta fundada esta villa mirando al S. S. E., por dentro de ella pasa un arroyo, que en el Itenerario Español llaman Rio Plas, cuias aguas corrientes, que no exceden de medio pie cuvico en segundo, tienen su principio en el término de Peñalber dónde llaman las Almocarras; a media legua de ella se le junta otro arroyuelo que va de los barrancos del Vallejo, o de los Cubos y a la mitad de otro quarto de legua, se le incorpora otro que nace en el barranco de la Salceda, y fuente de San Diego, y prosiguiendo su curso hacia el S. O. por el O. qto N. O. desagua en Tajuña por bajo del molino de los Padres Gerónimos de esta villa; tiene este arroyo quatro puentes de piedra, uno en las inmediaciones de la Salceda, otro para pasar a Fuente el Viejo y dos dentro de esta población.

Domina esta villa un cerro que tendrá de altura como unos setecientos y cincuenta pasos comunes, el qual tiene distintas subidas y baxadas, formando en ellas unas espaciosas vegas hasta que sale de esta jurisdición.

Goza esta villa de dos montes de corta extensión, el uno poblado de robles por cima del puente que va a Fuente el Viejo, que llaman la hombría, y el otro también inmediato a la Salceda de media legua de extensión, igualmente poblado de roble y encina, mirando ambos al N. O. Asimismo hai en este término en las riberas de sus arroyos algunos trozos de alameda de corta consideración.

Esta villa es bastante antigua como lo demuestra la puerta que hai para ir desde ella a Guadalaxara, la queal forma dos almenas y algunas saetias; y un Castillo que a distancia de quinientos pasos de ella al E. S. E. mandó fabricar Don Luis Hurtado de Mendoza, bastante armado; pero no hai documento que acredite su fundación; fue ganada de los sarracenos quando Guadalaxara y otros pueblos de esta tierra por el famoso Don Rodrigo Díaz de Vivar, entendido comunmente por el Cid Campeador, su deudo Albarfañez y otros capitanes; lo cierto es que dicho Albarfañez fundó otro castillo a poco más de un tercio de legua de la población hacia poniente en una Tierra, que llamaron después (corrompido el vocablo) Barafañez, oy el Pesebre del Cid, en la altura del cerro que forman los valles de ValdeAndrés y Riosaca, en el qual se han hallado muchos rastros, monedas antiguas, municiones y armas, y oi permanecen indicios de los cimientos de dicho Castillo.

Las armas que usa esta Villa son las de la casa del Señor de ella, compuestas por dos fajas de Gules en medio de otras dos de Blau en campo de oro con un letrero a cada lado que dice, por una parte Ave maria, y por otra Gratia Plena. El motivo de ellas parece fue que un ascendiente del Conde de Tendilla quito el Avemaría que un moro llevaba atado a la cola de su cavallo en las guerras de Granada, y lo demuestran los retratos y pinturas que de los Señores de esta Villa hai en dicho Convento de Gerónimos.

Han sido naturales de esta villa algunos Varones Ilustres pero solo se conserva memoria del Lizenciado Thomas López Oidor que fue de la Real Chancillería de Granada, Don Pedro López Cogolludo y Solano, Cavallerizo de Campo de Su Majestad y de Don Juan Josef de la Cerda y Soto, Cavallero pensionado de la Cruz chica de la distinguida orden española de Carlos tercero, que al presente vive.

Gozaba esta villa privilegio para celebrar en ella anualmente dos ferias, pero en este día está reducido a una que dura los se(is) últimos días del mes de Febrero; los géneros que en ella se comercian son pertrechos de la labor, paños finos y ordinarios, lienzos, tienda de platería, de catalanes y algunas mulas de todas edades.

Extramuros de esta villa hai un Hospital con su Altar llamado de San Juan Bautista, fundación de Don Luis Hurtado de Mendoza, Conde que fue de ella, que sirve para curar los pobres del pueblo y otros de solemnidad; las cargas de misas de él se cumplen por los monges Gerónimos y se dice que el primer Juvileo que vino a España fue el que se concedió para construir este Hospital.

Los frutos que produce el término desta villa en cada un año regulados por un quinquenio son diez y seis mil arrobas de vino, tres mil de aceite, dos mil fanegas de trigo, mil y quinientas de debada, quinientas de abena, setecientas arrobas de garbanzos, seiscientas de flor de Alazor, doscientas fanegas de alazor en grano, algunas judías, cáñamo, lantejas y almortas, carece de lo demás.

Hai en esta Villa un molino de aceite compuesto de cinco piedras, un vectis armado con su rosca, y peso colgante de segundo género para sacar con facilidad el aceite de la aceituna.

Las enfermedades que con más frecuencia se experimentan en esta villa son romatismos y algunas tercianas, pero es pueblo bastante sano. El número de muertos en cada año regulados por un quinquenio es de trece y el de nacidos de veinte y cinco.

Hai en esta Villa una fuente de agua buena, y en su término ai varias, pero entre ellas son de notar una llamada de San Ginés que cae al O. N. O. de cuias aguas siempre han usado los Señores de esta villa y el M. R. Arzobispo de Toledo Don Pedro González de Mendoza, haciendolas llebar donde respectivamente vivía, y la otra nombrada el Undimiento de la que solo usan los enfermos, y esta al N. N. O. en medio de la cuesta del Cerro que domina esta villa enfrente de la hermita de la Soledad. Asimismo hay en este territorio canteras de yeso pardo de excelente calidad, tan fuerte que después de echa la masa para una obra, luego que se seca, queda lo mismo que mármol. También se han allado junto al puente que va a Fuente el Viejo unas piedras a modo de espejuelo o escarchado, y en su centro se cría el ocre oscuro en unas cajitas quadrilongas, que están llenas llenas de él en polbo. Un curioso de esta villa a cojido alguna porción y usando de ella para pintar al oleo, le salió perfectamente, por lo que se discurre haia minas abundantes de este color.

Igualmente se encuentran en este término infinitas ierbas medicinales y entre ellas la Coronilla, o Sen(?) Carmelita, de todas las que tiene echa descripción el R.P.Fray Bernardo Garc(ía) monge del monasterio de esta villa y socio del Real Jardín Botánico, (la) qual no la ha dado todavía a la Imprenta,


 

José Luis García de Paz.
3 de Marzo de 2007.

e-mail: depaz@uam.es


Copyright © 1996-2007. All rights are reserved. © These materials may not be copied or redistributed for commercial or non-commercial purposes, or for compensation of any kind without prior written permission of the author.

Copyright © 1996-2007. Todos los derechos quedan reservados. © Queda de esta forma prohibida cualquier reproducción. Esta página está protegida por las leyes españolas, y concretamente por la Ley de la Propiedad Intelectual de 12 de Abril de 1996, así como por las leyes de los otros países de la Comunidad Europea relativos a la misma materia y el Registro Federal de propiedad intelectual de autores.