Tendilla en el Siglo XVI.


La Descripción más antigua que de Tendilla se conoce corresponde a la "Descripción y Cosmografía de España" de Hernando Colón (hijo del Descubridor). Se escribió hacia 1517 y, por desgracia es breve al respecto y más interesada en la situación relativa de cada lugar respecto a los lugares vecinos. No he actualizado el lenguaje pero es perfectamente legible, e incluyo asimismo las referencias hechas a los pueblos más próximos:

"Party de Moratilla para Tendilla que ay una legua de olivares e viñas e algunos montes e en saliendo de Moratilla suben unas cuestas muy agras arriba que ternan un quato de legua e mas adelante atraviesa otro valle hondo e para abaxar a Tendilla baxan otra cuesta abaxo que terna quatro tiros de vallesta.

Tendilla es un lugar de trescientos vecinos e esta en un valle muy (fondo?) y es lugar muy alegre de árboles en verano y es en la Alcarrya con os efificios de yeso e tiene muy grandes olivares e viñas e tiene una fortaleza muy buena e fuerte en una ladera de un gran cerro armada sobre una peña cabeza de condado e fasta Guadalaxara ay cuatro leguas e van por Almiña una legua de un valle abaxo e por entre cerror e junto con Almiña pasan a Taxuña Rio por puente corre a mano dizquierda e fasta Alcala de Henares ay seis leguas e van por Aranzueque dos leguas e por Pioz una legua e por Santorca una legua e fasta Aranzueque ay dos leguas de valles por entre cerros e tierras de pan e olivares por las cumbres de los cerros e junto con Aranzueque pasan a Taxuña rio por puente que corre a mano dizquierda e fasta Pastrana ay tres leguas e van por Moratilla una legua.

E fasta Peñalver ay una legua de un valle arriba e por entre cerros de viñas e olivares e junto del valle tierras de pan e fasta Fuente el Enzina ay una legua de tierra doblada e de viñas e olivares e tierras de pan llevar salvo que de Tendilla suben una cuesta que terna cuatro tiros de vallesta e fasta Alhondiga hay dos leguas de tierra doblada e de pan llevar e viñas salvo que en saliendo de Tendilla suben una cuesta que terna tres tiros de vallesta e para el luga baxan otra cuesta que terna dos tiros de vallesta".

"E fasta Romanones ay una legua en la cual ay una subyda en saliendo de Tendilla que terna cuatro tiros de vallesta e para baxar a Romanones otra que terna otros cuatro e todo esto es de olivares e viñas". E fasta Fuente el Viejo ay media legua de valle a arroyo abaxo por entrre cerros e para subir a Fuente el Viejo suben una cuesta que trerna un quarto de legua".

Pasaron una cincuentena de años y el rey Felipe II quiso que cada lugar le enviara una relación contestando a 44 preguntas sobre su historia, economía, etc. Las respuestas fueron llegando y constituyeron las famosas Relaciones Topográficas que durmieron el sueño de los justos en los archivos de El Escorial hasta que el primer Cronista Provincial de Guadalajara, Don Juan Catalina García López las rescatara y publicara en el Memorial Histórico Español desde 1905. En el Tomo III de las Relaciones publicadas por Catalina enontramos las respuestas de Tendilla, continuadas por unos "Aumentos"  que ampliaban la historia de las villas y las continuaban hasta el siglo XIX. Tendilla tuvo la suerte de contar en 1580 con un fraile del Monasterio Jerónimo de Santa Ana animoso y con ganas de ampliar las respuestas. Gracias a Juan Fernández de Sebastián Fernández poseemos un documento extenso sobre la villa antes de la decadencia poterior. No incluyo el texto de las preguntas pues se puede deducir leyendo las respuestas. Lo único es rogar que el lector lo lea despacio y tranquilo, no se le haga pesado. Todas las notas las escribió Don Juan Catalina García, aunque me he permitido añadir algunos detalles.
 
 

RELACIÓN DE TENDILLA

En la villa de Tendilla, dia de Sant Andrés, último dia del mes de noviembre de mil y quinientos, y ochenta años, los mui magníficos S.res Juan Hernandez Escudero, y Gaspar Hernandez, Alcaldes ordinarios, y Anton Lopez Yuste, Alfonso Muñoz, Juan de Barahona, Alfonso Martinez de Azañon, Regidores, con los demás oficiales del Ayuntamiento de la dicha villa, me señalaron, y mandaron de parte de Su Magestad hiciese discrepcion de las particularidades, grandezas, y cosas señaladas que en la dicha villa se hallaren para historia, y honra suia, conforme á la instruccion, y memorial que á la dicha villa embió el Liz.do Villegas, Corregidor de la Ciudad de Guadalajara, y yo Juan Fernandez de Sebastian Fernandez (1), por servir á Su Magestad, y obedesciendo lo suso dicho, empecé en la forma siguiente:

1. Haciendo relacion del primer capítulo al tenor del, digo que este pueblo se llama Tendilla, y la razon es por que su primera fundacion fué en la falda, y pié de la sierra junto donde está fundado (2); el digsinio de los fundadores fué discrepto por le fundar en la parte sobre dicha, y no en la vega por ser tan onda, y húmeda, y por el aprovechamiento de la buena tierra, y así en poco tiempo se estendieron y fueron poblando por la falda, y pié de la dicha sierra hacia el puniente, y como concurrian al dicho pueblo tan buenas partes, y calidades en mui breve se aumentó, y fundó una calle larga por la parte sobre dicha (3), y así los antiguos la llamaron Tendida, y despues en otros tiempos corrompieron el vocablo, ó por serles mejor sonante la llamaron Tendilla, el qual nombre es tan esquisito que ningun pueblo de estos Reynos, ni en otros se tiene noticia que se llame así, y por esta causa esta villa es de mucha estima, pues es como el Ave Fénix por que la raleza (4) en las cosas comunmente causa admiracion, y esto me parece que basta para el primer Capítulo.

2. En el segundo capítulo es de saber que la dicha villa tiene seiscientas v más casas, y vecinos sietecientos, poco más ó ménos, y nunca a sido maior en Casas, ni en número de vecinos, antes se ha aumentado que disminuido por tener mejores calidades que otro pueblo de su comarca, y por haber sido y ser de tan Christianísimos, y esclarecidos Príncipes (aunque de señorío) se ha aumentado, y venido en crescimiento (5).

3. En el tercero digo que esta villa no es de las antiguas por razon de no tenerse noticia de antiguallas, ni rastros de edificios antiguos, ni se sabe quién fué el fundador, ni quándo se ganó de los Moros mas que despues de haber perdido el Rey D.n Rodrigo (postrero de los Godos) la más parte de España, habiendo sido conquistada y ganada por los Moros de Africa se vino recobrando por los reyes christianos de gloriosa memoria, y D.n Rodrigo de Bibar que despues llamaron el Cid Rui Diaz, y otros Capitanes conquistaron esta tierra Comarcana como fué Guadalajara, y Alcocer con otras villas y Castillos, y un Capitan llamado Albar Fañez tubo un Castillo media legua desta villa hacia el puniente en una sierra (6) que agora llaman el Cerro del bara fañez por haber corrompido el vocablo, en el qual se han hallado muchos rastros, y materiales, monedas antiguas, y otras cosas de armas, y municiones, y edificios antiguos, y así paresce habiendo sido ganada Guadalajara por los suso dichos, si este pueblo era fundado se ganó, y recobró con la dicha Ciudad, pues fué su aldea y no hallo otra cosa más clara razon que dar á este capítulo.

4. Al quarto digo: quel dicho pueblo es villa habrá ciento y veinte años poco más ó menos que lo es; está en suelo de la Ciudad de Guadalajara; si que es villa de las eximidas, y ella habla en Cortes por ella: no tiene ninguna aldea en sus términos, ni juridicion.

5. En el quinto: la dicha villa cae en Reyno de Toledo, está en la Provincia del Alcarria en el medio della.

6. El dicho pueblo no está en frontera de Reyno estraño, y así, ni es puerto, ni tiene Aduana.

7. Al séptimo digo: quel dicho pueblo tiene las armas del S.or cuio es, y las demás causas no las sé. (Aclarándolo, su escudo es el de su señor, el escudo de los Mendoza Condes de Tendilla)

8. Al octavo la dicha villa es del Ilt.o y mi S.orDon Luis Hurtado de Mendoza, Marqués de Mondéjar, habrá ciento y cinquenta años, poco más o ménos que la dicha villa tienen y poseen sus antecesores de buena memoria.

9. Al nono respondo: de la dicha villa van los pleitos en grado de apelacion á la Real Audiencia y chancillería de Valladolid: cae en su distrito, está treinta y seis leguas ordinarias de la dicha villa de Valladolid.

10. Al décimo digo: quel dicho mi S.or Marqués pone Governador letrado para la dicha villa, y las de su condado, y Alcaldes ordinarios, y los demás oficios de Justicia que á la villa pertenecen.

11. Al onceno respondo que la dicha villa es de la Diócesi de la Santa Yglesia de la Ciudad de Toledo, está veinte leguas ordinarias della, y en el partido del Arciprestazgo de la Ciudad de Guadalajara esta quatro leguas pequeñas.

12. A los doce capítulos digo que la dicha villa no cae en ninguna de las dichas órdenes, ni Prioratos.

13. Respondo al décimo tercio capítulo quel pueblo más cercano hacia donde el sol sale es la villa de Alhóndiga, está dos leguas ordinarias camino derecho.

14. Al catorceno digo quel pueblo más cercano al medio dia es la villa de Moratilla, está una legua pequeña por camino derecho.

15. A los quince el primer pueblo hácia donde el sol se pone es la villa de Aranzueque: está dos leguas ordinarias desta villa por vía derecha.

16. En los diez y seis el primer pueblo á la parte del norte es la villa de Romanones, está una legua pequeña por camino derecho.

17. En los diez y siete que la dicha villa está en tierra fria por razon de estar en tierra alta, y cerca de serranías, es una tierra mui sana, y a esta causa llegan los hombres á viejos por ques fresca de Verano, y de mui buenos aires; el imbierno no es mui combatido de aires á causa de estar el pueblo en tan vajo; es tierra de muchos valles, v sierras; tiene en sus términos muy buenos llanos, y páramos (7), todos mui plantados y labrados de muchas viñas y olibares, y otros árboles; no tiene más de un monte encinar; todo lo demás está labrado, sino es algunos pedazos de tierra inútil en algunas serrezuelas fragosas que aún no tienen disposicion para ser montosas, y así aun que no es tierra llana por estar plantada, no es áspera, ni mui fragosa.

18. El dicho pueblo á los diez y ocho es falto de leña, porque ya está dicho cómo no tiene si solo un monte vedado: de lo que más se provee y abastece, es de las heredades de Olibares, y viñas, como hay en tanta cantidad sacan, y hacen mucha leña, y los heredados nunca les falta, traen á vender de algunos lugares de la Comarca, vale comunmente una carga un Real, no se crian animales, ni Salbaginas por estar tan labrados, y seguidos los términos, sólo se crian algunas cazas donde son liebres, conejos y perdices.

19. En los diez y nueve la dicha villa está en una vega y valle mui fondo entre dos sierras, no son de nombre, sólo hay una junto al pueblo que se nombra Sant Ginés, porque las demás tienen subido á las cumbres mui estendidos llanos, y páramos; las sierras más cercanas á esta villa es el Puerto la Bugeda paso de la Ciudad de Huete que está ocho leguas: no hay más sierras hasta los Puertos que pasan por Castilla la vieja están más de quince leguas, otras sierras no llay de qué hacer memoria.

20. En los veinte. por la dicha villa y sus términos pasa un rio pequeño, hace mui fresco el valle por estar plantada la ribera de alamedas y árboles, y cerca de la villa muchas huertas que con él se riegan con los demás sembrados de que le resulta mui gran provecho á la villa, aunque es poca el agua, no se crian pescados sino es algunas anguillas crescidas por ser rio de inmudicias: una legua desta villa pasa el rio Tejuña, trae agua para tres piedras, es el más contino desta Provincia, tiene mui buena pesca de truchas: tres leguas de la dicha villa pasa el rio tajo, es mui caudaloso, vienen por él muchas maderadas de las Serranías de Cuenca, y Molina, criase mui escogido pescado por ser tan delgada el agua que las mugeres se aderezan con ella el rostro, no hay puentes ni varcos tan notables en estos rios que sean dignos de memoria.

21. Respondiendo á los veinte y uno, en el dicho pueblo y sus términos hay muchas fuentes de aguas dulces y Saladas: tiene una fuente en una Calle que llaman Calle Franca, de agua dulce, con quatro caños que salen de un pilar alto, es tan delgada que se manda dar á los enfermos así en esta villa como en la Comarca, tanto que el Arzobispo de Toledo D.n Pedro Gonzalez de Mendoza embiaba á cargas por ella, y lo mismo han hecho los S.res y hacen, cuia es y a sido la dicha villa, nasce en la sierra de San Ginés mui cerca de la dicha villa en la cumbre de la sierra: sale por mui buenos mineros de guija, y no por salitrales de frente del aire cierzo, es fuente muy contínua, no mengua más en Verano que en el Inbierno, no la impiden los tiempos, y aunque haya secas: nace ansimismo otra fuente al pié de la dicha sierra de agua salada, sale por mineros de yeso, es más cantidad que la dulce, es mui provechosa á la villa porque hay un labadero mui escogido en que se laban los paños blancos, sale en el imbierno tan caliente que paresce un baño: es un pueblo el más extremado en limpieza que hay en su Provincia, corno por muchos está dibulgado en el Reyno: tiene esta villa otra fuente en el medio de la plaza con otros quatro caños que salen de un pilar alto de agua dulce que casi es tan buena como la suso dicha, tanto que los naturales no se les da más vever de la una más que de la otra, nasce en otra sierra cerca de la villa por buenos mineros; no hay en la villa fuentes, ni lagunas de que se pueda hacer mencion, solo f'uera de ella hay aguas para los ganados, y de buenas y exquisitas aguas: hay un molino de una piedra junto al pueblo, otro tiene de dos en el rio de Tejuña á donde van á moler los vecinos desta villa.

22. En la pregunta veinte y dos se responde que la dicha villa caresce de lo contenido en el Capítulo, á causa destar los términos labrados.

23. Prosiguiendo en los veinte y tres en los términos de la dicha villa, se coge poco pan; la más labranza, y lo que más se coge es vino y aceite, porque creo que en toda España no hay pueblo de su vecindad de tantos olibos, por razon que todos los términos están plantados que parescen montañas, sierras y valles de olibares, y viñas, y así causa admiracion ver en tierra tan fragosa tantos y tan buenos olibos, que cierto paresce un axarafe de Sevilla, y aunque en el año de mil y quinientos y setenta y uno sucedió con tan grande yelo que se helaron en los términos de la dicha villa más de quarenta mil olibos por la superficie de la tierra, cosa que lastimó a los vecinos desta dicha villa (8); tambien se coge cantidad de vino, y mui bueno, y por tener tan buenas bodegas se detiene más tiempo que en otro ningun pueblo de su Comarca, y así ordinariamente tiene más subido precio. Cógense frutas mui sabrosas; hay muchos árboles, nogales en estremo crescidos, que dan mucho contento verlos; está en tan buen puesto para ser provehido de lo que le resta comprar, por estar tan cerca de las campiñas de Alcalá, Guadalajara, de la Mancha, y serranías donde se provee de pan; no se crian ganados por no haber montes, ni dehesas para se criar; provéese de carnes de las serranías de Cuenca, Soria, y Medina, Segovia y Estremadura; no tiene salinas en sus términos; doce leguas están las de la Olmeda, junto á Sigüenza, de donde se provee este pueblo.

24. En los veinte y quatro digo: que en la dicha villa y sus términos no hay lo que el capítulo pregunta sino es muchas y mui buenas canteras de piedra franca mui rasa, donde se hacen muchas plata-formas y molduras; hanse sacado mui grandes piezas, colunas de más de doce piés en largo, y grandes piedras para moler en molinos de aceite; no hay otra cosa en respuesta deste capítulo.

25. Digo á los veinte y cinco, quel dicho pueblo no está cerca de la mar, pues está en el medio de Castilla.

26. En los veinte y seis no hay de qué hacer relacion (pues no es puerto de mar).

27. En los veinte y siete no toca á esta villa lo quel Capítulo pregunta (pues no es puerto de mar).

28. A los veinte y ocho declara que la dicha villa está como dicho es, en un valle mui vajo, entre dos sierras, arrimada y allegada a la falda, y pie de la que está hacia el norte y septentrion; los fundadores tubieron buena discrepcion de la fundar en ésta, por tener más sol y estar de cara del medio dia, guardado el dicho pueblo de los aires frios de cierzo; algunas calles, questán en el pié de la sierra, están un poco agrias; las demás, que están en el valle, están llanas y en mui buen asiento. Es causa de admiracion lo vajo y fondo que es el valle, tanto, que cuando avajan á él algunas gentes desde las cumbres, les causa temor, por que en efecto, no hay lugar en España tan vajo en su proporcion. No esta cercado de muros más de un paño, hácia el poniente, en la puerta que llaman de Guadalajara; son los materiales piedra y arena, y cal; otras cercas ni murallas no tiene (9).

29. A los veinte y nueve, la dicha villa y sus términos no tiene fuertes más de un Castillo y fortaleza fabricado en una sierra, hácia el medio dia; quinientos pasos de la villa; es su asiento y fundacion sobre una peña; tiene un foso, y cava de peña tajada que le cerca; y entre la dicha Cava y Castillo, le cerca una muralla mui fuerte con sus torreones buenos, estribos, saetías y lumbreras para su defensa; y dentro, sobre la misma peña, está fabricado el edificio, mui sumptuoso y fuerte, con quatro torres, eligidas cada una en su esquina; suben y señorean sobre el Castillo con sus almenas en el remate; a la parte del medio dia tiene la dicha fuerza fundada una torre de omenage de ancho fundamento, sube más alta que las demas, con mucho ventanage, muchas claraboyas, almenas y garitas que dan mucho ornato al edificio; tiene un patio mui lucido, en el medio un algibe bien adereszado, y muchos aposentos, y quadras, y unas taonas para moler en tiempo de cerco; pues si tratamos de artillería y armas, no hace falta estar en frontera, porque tiene piezas gruesas de bronce asentadas en sus carretas; tiene muchas culebrinas y escopetas con mucha municion, y valas de yerro y acero colado, y otros géneros de armas, como son Vallestas mui fuertes de las antiguas; finalmente, es mui proveido de todas armas: está este Castillo fundado en tan buen puesto, que la artillería no se puede plantar donde le pueda ofender, por estar las sierras que le cercan desbiadas y altas en más grado que la fuerza, la qual se puede defender y mosquear, y el artillería que disparare se puede mui bien asestar, porque tiene buena salida de manpuesta; son los materiales de la dicha fortaleza de piedra, y arena, cal, yeso mui escogido, buenas maderas de pino y álamo, y esto es lo que toca á este capítulo.

30. A los treinta declaro que en la dicha villa hay mui buenos edificios de casas, casi todas de una traza de dos, tres suelos en alto; es mui ciudadano en el uso y gravedad de las Casas; son fabricadas de yeso y madera, y algunas de piedra y cal; hay pocas de tapería de tierra; hay en los términos de la dicha villa mui buen yeso blanco, tanto, que vale ménos de medio R.l la fanega, con haber poca leña; hay en la villa y sus términos muchas alamedas de álamo negro, y Blanco, y Saz, y desto es el sumptuoso Edificio de las Casas, en las quales hay aposentos, y salas muy preciadas con mui buenas portadas, y ventanage de obra Romana (10), y curiosas molduras en mui buenas maderas de nogal y pino; la madera de pino se provee del rio Tajo, de las maderas que por él vienen de los pinares y sierras de Cuenca, Beteta y Molina, y las demás cosas necesarias tocantes al Capítulo, se cogen y crian en los términos de la dicha villa. Quiero adbertir una curiosidad que tubieron los fundadores que en la plaza y en las demás calles de la villa hicieron unos Salidizos y portales, que aunque llueba se puede andar la maior parte de la villa sin varros, limpieza que no se halla en pueblos de su manera: fué necesario por estar la villa en la parte más vaja del valle, que casi puedo decir que está fundada sobre agua, como la Ciudad de Benecia, y por esta causa se hace la vida en el segundo suelo: tiene mui buena plaza, calles anchas de buena traza: hay otra suerte de Edificios que se debe hacer mencion que en estos Reynos no se hallan de la calidad, y es que en esta villa hay las mejores vodegas para tener vino que se hallan en España, á causa de estar hechas en la sierra que está la villa fundada; son tan largas, y derechas y llanas, que puede entrar una cabalgadura hasta lo último dellas; estan hechas en un número de tierra fuerte, que es menester para obrar en ellas picos mui agudos; son tan limpias y labradas, que no paresce estar de vajo de tierra cada una con su quarto de casa, que parescen arrabales; es loado este edificio con los demás en toda su comarca.

31. Prosiguiendo los treinta y uno, en la villa y sus términos no hay antiguallas, ni rastros de edificios antiguos; sólo hay la Yglesia Parroquial que se llama Santa María de la Zarza, que es el primer templo que se edificó en esta villa, y así está fundado en lo más alto della: es templo mui sumptuoso, y grande para ser antiguo donde paresce que los fundadores tubieron buen ánimo, que aunque fuera al presente no se fundara maior; hay otro edificio de nuestra S.a de la Saceda, media legua en el término de la dicha villa, Monasterio de frailes de la órden de S.n Fran.co de los Recoletos; diránse las demás grandezas dél en su lugar. El Castillo ya está dicho su edificio ser antiguo, el qual fundó D.n Luis Hurtado do Mendoza, Conde que fue desta villa, hijo de D.n Íñigo López de la Vega, primer S.or que fué deste pueblo: hay un monasterio de frailes Jerónimos extramuros ("Santa Ana"), el más gracioso en sus edificios que hay en su orden con muy buen cuerpo de Yglesia, y dos claustros con sus fuentes de agua escogida: tiene una Sacristía que paresce nave de Yglesia principal de mucha autoridad, y grandeza que en otros Monasterios de mas renta, y calidad no la hay tal: hay en él una huerta adornada de muchas arboledas con su cerca alta; diráse en su lugar las demás particularidades que hay en él: hay otro edificio empezado á obrar que es una Yglesia que lleva la mejor traza que hay en el Reyno en pueblo de su vecindad por razon que se fabricó en lo más vajo de la vega es de mui fuerte fundamento, tanto que tiene el foso y caba donde se asentaron los cimientos treinta piés hasta el pavimento de la tierra, y de ancho Veinte y cinco hasta el dicho pavimento, y de allí arriba veinte y tres de grueso hasta el chapamento: tiene doscientos piés en largo, de ancho ciento; es de tres naves de la órden dórica, con sus dos sacristías: en la una un Caracol de Mallorca cosa mui de ver; en la otra sacristía un usillo que sube hasta el último del edificio, en el qual hay dos torres eligidas que tienen diez y seis piés en grueso: tiene tres portadas bien labradas con sus encaramentos, y arcos trunfales y curiosas molduras: tiene un chapamento de quince piés con su cornixa al principio, y desde el allion y chapamento se encogen los estribos en el medio de la pared, y así tiene mui buena vista por de fuera y por dentro es edificada de sillería, piedra franca, los pilares torales ocho piés de grueso; la Capilla maior, que ya está acabada, tiene doscientos piés en alos con mui buenos arcos, y molduras; finalmente, es edificio que dudo fuera de Catedral haberle mejor en España. Hay en esta villa trece molinos de aceite bien edificados, que quando nuestro S.or es servido de dar olibas, son trece cuños de monedas: así mismo tiene la dicha villa un Hospital de S.or S.n Juan, obrado curiosamente, casa de mucha autoridad donde se curan muchos pobres; tiene más de seiscientos ducados de renta, como más largamente se dirá en su pregunta, y con esto doy fin en lo que toca á los Edificios por no haber antiguallas ni letreros en respuesta de lo que se pregunta.

32. En los treinta y dos: habrá más de cien años antes de la Coronacion del Rey D.n Fernando el Católico, de gloriosa memoria, vinieron a esta tierra los Navarros, y los vecinos desta villa tubieron grandes refriegas en los términos della, tanto, que no se atrevian á salir á sus heredades porque los mataban y cautibaban, y sucedieron muchas muertes y robos en los términos de la dicha villa (11). Así mismo, quando en España se levantaron las Comunidades, vinieron á esta villa muchos soldados comuneros, y los vecinos les hicieron rostro, y se armaron, y se pusieron en órden de Guerra; saliéronlos á recibir a la Puerta de Guadalajara, y la Justicia, con los demás principales, dixeron a los Capitanes que se declarasen que qué era su pretension porque á todo los hallarian, y vista la defensa de la villa, y la gente tan á punto de Guerra, y la poca ganancia que les podia resultar, respondieron que les hiciesen merced que no querian sí un poco de refresco, el qual les dieron fuera de la villa, y luego los hicieron pasar por la villa, y los vecinos en formada Ordenanza, en dos vandas, bien armados con coseletes antiguos y paveses, escopetas y lanzas, los llebaban en medio y ningun vecino de la villa fué ofendido, antes fueron á favorescer y socorrer á otros pueblos de la Comarca, y en esto fué mui abentajada la gente deste pueblo (12). Sucedió tambien que en el año de mil y quinientos y setenta y cinco, bíspera de Corpus Christi, á la ora de vísperas ubo tan gran tempestad de truenos y relámpagos que viniendo tres hombres, los dos padre y hijo, cayó un rayo, y los mató con una bestia que consigo traian, caso lastimoso y digno de poner en Historia. Otro no menos memorable sucedió años pasados, y fué que siendo un hijo desobediente á su Padre de tal manera que le dió de palos, acaesció que en el mismo dia fué ha arar á cierta heredad, se le tragó con sus mulas la tierra, el qual se llamaba Hernando, y así tomó aquel campo su nombre (13), y así hoy dia se llama el barranco de hernando: otras muertes ni robos, ni casos notables no han sucedido para que se pongan en copia.

33. A los treinta y tres, respondiendo en particular de lo que tubiere noticia, digo que fué natural desta villa Alfonso Fernandez, hijo de Martin Fernandez Palero, labrador, hombre principal, christiano viejo; fué tanta su virtud y habilidad y buena pluma, que tubo noticia dél D.n Pedro Gonzalez de Mendoza, Arzobispo de Toledo, que le llamó para su servicio, y asentó con él, y viendo lo mucho que era de provecho en su casa, le ordenó de Misa, y le hizo muchas mercedes de beneficios, y rentas, y le hizo su secretario, y su Camarero, tanto que vino á ser de los más privados de su casa, y por muerte del dicho Arzobispo sucedió en el Arzobispado Fr. Francisco Ximenez, el qual le rescibió al dicho Camarero en el mismo cargo al qual siempre hiba aventajando tanto, que este buen Arzobispo y Cardenal fué á conquistar á Oran, y el dicho Camarero llevó el tesoro, y fué pagador en toda la jornada, pasando todo por su mano, y despues, por muerte del Rey D.n Fernando el Católico, á causa de no haber Rey, el Cardenal gobernó el Reyno, y todas las Rentas de la Corona de Castilla rescibia el dicho Camarero, y muriendo el Cardenal, vino el Emperador Carlos quinto á España ha reinar, y dentro de seis dias le dió cuenta de todo lo que á su cargo habia sido, y fué tan buena y verdadera, que causó admiracion al Emperador y á los grandes del Reyno: llegó á tener más de quatro mil ducados de renta de beneficios, y Curatos, y si fuera más inclinado á cudicia, subiera en más cantidad, y despues fué proveido por Arcediano de Madrid, y no lo quiso aceptar, sino venirse á recoger al Curato de Pezuela, donde murió christianamente. Fué natural de la dicha villa el Liz.do Pedro Cortés, hijo de Pedro Cortés, hombre mui noble, de mucha antiguedad, christiano viejo, siendo el dicho licenciado Pedro Cortes Sacerdote; fue tanta su virtud y letras, que su Magestad del Emperador Cárlos quinto le proveyó de Ynquisidor de la Ciudad de Córdova, donde residió dos años haciendo mui buenas Justicias á causa de haber poco tiempo que los Judíos y Moros se habian hechado de Castilla, y los que habian quedado, habia poco que se habian convertido, y así se hacian muchos autos del Santo oficio: fue á visitar las dos Ciudades de Ubeda y Baeza, que hasta allí nunca habian sido visitadas por el Santo oficio, en las quales hizo un registro de moros y judios, y las personas que dellos sucedian, por donde castigó muchos hereges que halló culpados; hizo mucho provecho el registro, asi para aquel tiempo como para este, y asi sirvió á su Magestad mui leal y fielmente, y le pidió lizenoia para venirse á Castilla, la qual le concedió y le proveyó del mismo cargo en la Ciudad de Cuenca por estar más cerca de su tierra, donde residió veinte y cinco años; hizo mui extrañas Justicias en Cuenca, y su distrito; fué Juez de los más rectos y buen christiano que ha habido en el Santo oficio de la Ynquisicion; calificaba tan sin pasion las causas y sentencias, que nunca ordenó sentencia que puesta en Consejo de Ynquisicion se anulase y rebocase, y así se averigua por cosa cierta muchos Jueces que despues dél han sucedido ver sus juicios por dexar fama de Juez tan recto; hizo muchas condennaciones, y halló muchas personas culpadas en Molina, Almazan, Soria, Medinaceli. En Atienza halló un hombre culpado y le confiscó sus vienes para S. M., que tenia más de veinte mil ducados, y estando el Emperador Carlos en Valladolid le embió más de doce arrobas de plata en moneda y piezas; fueron en extremo mucho los vienes que adjudicó á la R.l Corona de los que halló culpados, el qual pidió á S.M. licencia por ser tan viejo, para irse á morir á su tierra, y se la concedió, donde murió christianamente. El Lizenciado Pedro Cortés fué nascido en esta villa, y fué hijo de Thomás Lopez, labrador, hombre limpio, el qual lizenciado era sobrino (hijos de hemana) del dicho Inquisidor Cortés; siendo estudiante en Salamanca, por sus letras y virtud alcanzó el Colegio de S.n Bartolomé, donde fué proveido por oidor de la R.l Audiencia de Valladolid, y visto por su Magestad del Rey D.n Felipe nuestro S.or su chrishandad, asiento y cordura, le sacó para oidor de su R.1 Consejo, y de allí adelante le tuvo en su memoria, cometiéndole negocios arduos, entre los quales le cometió la causa y Proceso de Pizarro, que su Magestad le tenia preso en la mota de Medina, despues de haberle traido preso el Licenciado Gasca del Perú, y al tiempo de la determinacion del Proceso murió el dicho oidor, la qual muerte sintió su Magestad por ser una de las buenas piezas que habia en el Reyno, y no de menos peso á Pizarro, porque entendia que le guardaria justicia por la buena opinion que tenia dél, el qual, si llegara A viejo, fuera uno de los más privados del Reyno. Asimimo es natural de la dicha villa el Lizenciado Thomás Lopez, que al presente vive, hijo de Francisco Medel, hombre mui honrado y christiano viejo, y labrador, el qual, siendo áspero con el dicho su hijo, se ausentó y se fué á Paris de Francia, donde tomó principios de estudio, y de allí se fué á la Universidad de Bolonia, donde se perfeccionó y graduó en el Derecho, Cánones, tanto, que vino al Colegio de Sevilla, donde fué proveido por oidor en los Reynos del Peru, en el nuevo Reyno de Granada, Provincia de Guatemala, en la Ciudad de Santiago, donde sirvió á su Magestad más de quince años, haciendo mui notables justicias desapasionadamente, el qual, habiendo estado mucho tiempo, se vino á España, donde dió la mejor residencia que a dado Juez de Indias, porque nunca se halló llevar cohechos, ni fué inclinado á codicia, segun paresoió en el poco dinero que á España trujo; hizo asiento en la Universidad de Alcalá de Henares, para dar de mano al derecho cibil y exercitarse en oir las siete artes liverales con la Teología Sagrada, y con la curiosidad que pudiera oirlas otro Estudiante; y acabados sus estudios, se ocupó en componer sobre cosas de Indias libro de mucho fruto, y acabado se parfió para Roma para ser Sacerdote, lo qual alcanzó de S. Santidad, y le hizo presentacion de su libro, y se holgó S. Santidad con él y le mandó, para mejor entenderle, que él en persona se le relatase cada dia una ora, y por ello, entre muchas mercedes que le hizo, fué una: darle ciertas reliquias de San Calixto y otros Santos, las quales truxo en persona al Monasterio de Santa Anna de la peña, de la órden de S.n Jerónimo, en esta villa, á donde tiene su entierro mui sumptuoso, y despues fué proveido por Arzobispo de Guatimalala en Indias; y por venir cansado de las cosas de Indias, y por serlo tambien en la edad, no lo aceptó, y así su Magestad le proveyó en Provisor del Hospital Real de Villafranca de montes de Occa, cargo mui honroso, donde requiere mucha fidelidad, porque distribuie muchas rentas en limosnas y obras pías; da muchos oficios y cargos, y por ser tan universal, así en letras como en prudencia, su Magestad le encarga negocios tocantes á su servicio; este cargo requiere más Santidad que otra cosa, y así á él se le dió por serlo mui mucho. Fué natural de la dicha villa el Doctor Francisco Vallestero, mui gran teólogo y canonista; fué un sacerdote mui christiano y en extremo recogido, el qual se opuso á una Capellanía de la Iglesia de Aranzueque, que vale más de doce mil ducados las posesiones della, y por sus letras salió con ella con haber opositores mui Doctos; era de gente limpia y buen natural. Tambien fué natural desta villa Alfonso Cortés, Clérigo, Cura desta villa y de la de Romancos y Archilla, teólogo y buen canonista, y hijo de Alfonso Cortés, hermano del Inquisidor Cortés; fué un hombre de mui grandes prendas y de mucha christiandad, Caritalibo; despendia todas sus rentas en los pobres, tanto, que consumió su legítima, con ser grande, y todas sus rentas; y si alguna cosa le quedó, en el fin de su muerte la mandó á las Yglesias de donde habia sido cura, hombre que hoy dia le lloran los pobres. El Doctor Escudero fué Médico, Pariente de los dichos Corteses, hombre de mucha fama en su oficio: murió en la dicha villa mui viejo. Tambien digo del Bachiller de la Cerda y de su hijo el Lizenciado la Cerda, que fueron Médicos mui acertados. Vive en la dicha villa el Lizenciado Antonio Martinez, Médico, hombre mui docto en su ciencia y buen christiano, prudente en todas sus cosas, y de mucha autoridad. Cura al presente en esta villa, donde está casado con hija de vecino, donde tiene mucha fama, y en todos los pueblos de la Comarca, los quales se curan con él, en especial en enfermedades graves; hombre de buenas prendas y christiano viejo. El Bachiller García, Jurista, buen christiano, y mui doctor y bien nacido; fué natural desta villa, con el Lizenciado Juan Cortés, jurista, Lizenciado por Salamanca, mui fundado en sus letras, deudo mui cercano de los Corteses y hombre de tanta christiandad que nunca abogó en causas injustas. Es asimismo natural el Lizenciado Francisco de Pareja, jurista mui buen Abogado; fué colegial de uno de los Colegios de Salamanca, y despues fué proveido dos veces por su Magestad de Juez de Comision: la una vez, á la.Ciudad de Chinchilla, en el Marquesado de Villena; la otra vez, á Portegalete, en Vizcava; dió mui buena cuenta de lo que le fué encargado. Es cura de la Yglesia Parroquial desta villa el Doctor Pedro Guerra de Lorca, hombre mui docto y graduado en teología, y gran Predicador; es loada su doctrina en toda la Comarca, asimismo grande poeta y estremado historiador, como se verá por tiempos por un libro que escrive (14). Tambien es al presente Colegial del colegio de Sigüenza el mui R.do Maestro Antonio Perez, natural desta villa; alcanzó la colegiatura por virtud y letras. Es natural tambien desta villa el Licenciado Antonio Fernandez Escudero, graduado por la Universidad de Alcalá, buen teólogo y virtuoso. Tambien es desta villa el Canónigo Juan Albarez, en la Sanla Yglesia de Sigüenza, y en la Santa Yglesia de Toledo es racionero Martin Perez; en la de Burgos es racionero Gonzalo Fernandez; tiene la mejor voz de bajo que dudo hay en Espata, tanto, que la Yglesia de Toledo le ha llamado muchas veces y no ha querido ir; hay naturales de la dicha villa más de quarenta sacerdotes, clérigos y frailes, entre los quales hay mui buenos teólogos y grandes Predicadores, entre los quales hay dos señalados en su Provincia de la órden de San Francisco: el uno se llama Fr. Pedro Perez, estremado Predicador, que do quiera que se halla es loada su doctrina; el otro es el P. Fr. Juan Calbete, Frayle, que de su edad no se halla tal pieza, tanto, que por sus virtudes y letras alcanzó la mui deseada Collegiatura que tiene su órden, la qual es la que Fray Francisco Ximenez dexó eh Alcalá, que se llama S,n Pedro y sant Pablo; es tanta su habilidad, que en el primer año de Teologia tubo un acto maior en Toledo, en el qual se halló toda la gente de letras que habia en Toledo; así mismo hizo otro en Alcalá, á donde se halló toda la Vniversidad, y le arguieron la gente más docta que habia en Alcalá, y con esto doy fin por evitar proligidad; hay al presente mui buenas habilidades de Estudiantes en Universidades del Reyno, asi teólogos como canonistas y otras sciencias, que por ir cansado ya en este capitulo no me alargo. Tratando de hombres de armas, fué natural desta viila Pedro Cortés, Sobrino del Inquisidor Cortés, hombre mui valiente y robusto, el qual estubo más de veinte y cinco años en Indias; hallóse en muchas conquistas y descubrimientos en los Reynos del Perú, donde fué Capitan y con gente española estubo en servicio de Su Mag.d; fué tan liveral y mág.co, que cuanto alquiria lo comunicaba con los de su vando, y por sor tan ageno de la abaricia, quando á España vino truxo poco dinero. Fué nascido en esta villa Francisco de Olibera, hijo de Francisco Garcia, el qual sirvió á su Magestad más de veinte años; fué hombre mui valiente, diestro en todas armas; fue teniente de general de artilleria, y vedor maior della, y habiéndose hallado en muchas refriegas murió en el Piamonte, estando el exército de Su Magestad sobre...., el qual, si viviera, se entiende que su Magestad le hiciera mucha merced. Antonio de Olivera, que al presente vive, hermano del dicho, fué Capitan y Sargento maior. En el tiempo que hubo guerra en Italia hizo un particular servicio á Su Magestad, que con poca gente libró del poder de franceses al Duque de Parma, General Castellano de ludi, en el estado de Milan, y Comisario general en Flandes, el qual sirve á su Magestad en casos principales; es hombre mui valiente, robusto, sabio, y mui asperto en los negocios y ardides de Guerra; há treinta y seis años que sirve á Su Magestad (15); tubo otro hermano que sirvió á Su Magestad en las dichas partes más de quince años, y aora al presente parientes y sobrinos cercanos sirven á Su Magestad de Capitanes y soldados en Italia y Nápoles, donde hay otros soldados viejos, naturales de la dicha villa que á Su Magestad sirven y han servido exercitando las armas en su servicio, y que declararlos y ponerlos en memoria sería nunca acabar, y asi la dicha villa, on todo lo suso dicho, es más aventajada que otra de la Comarca.

34. A los treinta y quatro, en la dicha villa no hay Caballeros, ni ha habido vecinos della que hayan tenido nombre; sólo hay un hidalgo dexecutoria que se llama nuño de torres, hidalgo de buen solar. No hay de qué hacer memoria en la dicha villa de solares de linages antiguos, sino es la Casa, y linage de los Corteses que segun los cargos que han tenido de Su Magestad y por su antigüedad, se debe hacer mencion dellos: hay otros muchos linages antiguos de gente principal y mui limpia, y asi lo es toda esta villa, pues en ella no hay San Benitos, ni otros letreros de delitos y culpas que en ella hayan sucedido, que no es poco en villa de su vecindad, y con esto doy fin á este Capitulo (16).

35. Respondiendo á los treinta y cinco, las granjerías que en la dicha villa más se abentajan, es el mucho vino y aceite que en los términos de la dicha villa y fuera dellos se coge; en esto excede á los pueblos de la Comarca, porque en este pueblo de antigüedad, los vecinos dél han sido inclinados al exercicio del trabajo, y salir al campo, y ansí han puesto y plantado muchos olibares y viñas en sus términos y fuera dellos con otros muchos frutales; cógense frutas, Cáñamo, Zumaque: hay hombres atrevidos tratantes que van á muchos puertos destos Reynos á comprar pescado y otras Mercadurías; hay más de doce tiendas de paños, y joyería; hay mui buenos oficiales, bordador, platero, organista, todos naturales; hay una docena de Carpinteros, tracistas, ensambladores, y architetos que hacen mui curiosas obras: llévanlas á vender á Madrid y otras partes; hay buenos alarifes: es pueblo mui cumplido de los demás oficios; hay jabonerías donde se hace buen xabon de ladrillo, y tenerías, tinte para los paños, y así, de todas estas grangerías y labores viven los vecinos de la dicha villa. Tratando de las cosas que mejor se hacen que en otra parte, dia de S.to Matías, cada un año se hace una feria la mejor que se hace en esta Comarca, de la qual feria resulta mui gran provecho y ganancia á los vezinos, así en las posadas como en otras grangerías que se exercitan los que se quieren aprovechar; tiene treinta dias: trataré de las calidades que tubiere noticia: la Mercadería que á esta feria más viene y hace ventaja a las demás del Reyno, es la mucha suma y cantidad de paños de todas suertes, y para ello concurren mui buenas calidades: la primera, ser la feria de coyuntura que todo el imbierno se han labrado los paños, y ser la primera del año; lo otro, estar la villa en parte tan cómoda de donde se hacen y labran, pues está tan cerca de Segovia, de donde traen tan buenos paños velartes, finos, negros, y rajas, y otras suertes de finos paños; de la Ciudad de Cuenca vienen los mejores Mercaderos: traen mui escogidos y finos paños de subidas, y cendradas colores de todas las serranías y comarcas desta Ciudad de Cuenca, y de Molina, Medinaceli, Sigüenza, Soria, vienen paños de todos géneros, y cordellates finos, á causa de que en estas partes hay la más fina lana del Reyno: de Aragon vienen Cordellates mui finos; de la Rioja, Torrecilla de los Cameros, vienen muchos paños, y así mismo destas Comarcas y pueblos de Alcarria, y Ynfantazgo, de la Ciudad de Huete y su tierra, Marquesado de Villena y Mancha vienen muchas suertes de paños: así mismo vienen muchas tiendas de paños subidos, granas, paños estrangeros, sedas, terciopelos, rasos y damascos que traen Mercaderes gruesos de Toledo, Madrid, Alcalá, Medina del Campo y otras partes; para todos estos paños vienen infinidad de Mercaderes de todo el Reyno y fuera dél, para las quales Mercaderías hay asignadas partes donde se pone lo de Cuenca, Toledo, Segovia, con los demas géneros de paños por buena órden: pónense mui principales tiendas de sedas, joyerías, mercería, que traen Mercaderes gruesos que venden á otros de ménos cantidad; están juntas estas tiendas que parescen un Alcaycería de Granada que paresce estar toda la vida de asiento: hay otras tiendas de Mercadería de Flandes, lienzos y otras cosas preciadas: vienen muchos vizcainos con lienzos preciados, y Mercaderías extrangeras: vienen. muchos Portugueses, traen muchas suertes de lienzos, y hillo de mucho valor; traen mucha especería, añir, brasil y otras muchas cosas curiosas y preciadas, como es drogas y conservas de la Yndia: en ninguna feria de España se hallegan tantos Portugueses: pónense mui grandes tiendas y aparadores de Plateros: viene mucha cera, pescados de todos géneros, por ser principio de Quaresma: vendense muchas Cabalgaduras; tíranse á la Andalucía y á los Reynos de Granada, Murcia y Valencia: vienen otros muchos géneros de Mercaderías, que especificarlas seria nunca acabar: dura los quince dias la contratacion, y para la verdad de lo suso dicho, le vale al Marqués mi Señor de Alcabala un quento, y doscientos mil (o sea, 1.200.000) y no se lleva más de á treinta mr.s el millar (o sea un 3%): á los Mercaderes gruesos, por la conservacion de la feria no pagan la quarta parte desto, y a los demas se les hace alguna gracia, y muchos que encubren el Alcabala, que si todo fuera por entero subiera en más cantidad, á lo qual resulta mucho provecho al S.or, y á los vecinos ganancia: hay mui buenos recibos de Casas y tiendas, importan mucho los portales que aunque llueva contratan las gentes por cauto y limpio; es feria muy abestecida de todo lo necesario: hácese mencion della por ser cosa que mejor se hace que en otra parte. Dia de San Mateo se hace otra feria menor; tiene treinta dias: viene á ella sola la gente de la Comarca á causa de hacerse aquel dia feria en otras partes; se aventaja muy poco, y con esto doy fin á este Capítulo.

36. Continuando, digo en los treinta y seis que en Ia dicha villa no hay ningun Juez Eclesiástico, ni Tribunal: de estas cosas conosce el Consejo del Arzobispo de Toledo y el Vicario que el dicho tiene puesto en la villa de Alcalá de Henares; es tambien Juez el Visitador ques del partido y Arcedianazgo de Guadalajara: las demas justicias seglares, así Gobernador como Alcaldes ordinarios é regimiento y los demas oficios los pone el Iltmo. Marqués de Mondéjar mi Señor cuia es la dicha villa.

37. A los treinta y siete, la dicha villa tiene pocos términos que no se extienden más de media legua por todas partes, porque muchos de los frutos se cogen en términos de su vecindad: tiene un Privilegio contra la Ciudad de Guadalajara, y fué que siendo su aldea, fué apremiada á que los vecinos de la dicha villa llevasen del vino que tenian de su cosecha a vender á la dicha Ciudad, porque carescia y tenia mucha necesidad dello, dándoles licencia y facultad para que lo vendiesen segun su voluntad, sin postura alguna, y habiendo usado muchos años de lo suso dicho en otros tiempos, cogiendo ya la Ciudad el vino que le era necesario ya que el pueblo era hecho villa; quando los vecinos llevaban vino usado de su costumbre, les hacian muchas extorsiones y molestias haciendo ordenanzas de nuevo contra su uso, executandoles las penas que les parescian, y así la dicha villa pidió, y puso demanda á la dicha Ciudad, y travó uno de los más notables pleitos que ha habido en esta Comarca; siguiéronle con varonil pecho hasta le fenescer, y asi consiguieron privilegio y executoria, el mejor y más espléndido que tiene villa en España contra Ciudad, el qual está confirmado de Su Magestad y de sus antecesores de gloriosa memoria, contiene: que los vecinos de la dicha villa puedan poner en la dicha Ciudad todas las tabernas que a su voluntad fuere, sin postura alguna, sí á los precios que quisieren, siendo de la dezmería de la dicha villa; y así mismo que puedan sacar el pan que quisieren de la plaza y calles y tierra de la dicha Ciudad; que puedan pascer sus yerbas y cortar su leña, como ellos, y vever sus aguas, y otras muchas exenciones; no tiene esta villa más Privilegios de que se deba hacer mencion.

38. A los treinta y ocho no hay Yglesia Catedral, ni colegial; sólo la Yglesia parroquial, que es la vocacion la Asumpcion de nra. S.a; tiene tres beneficios: uno Curado, dos simples y una prestamera que tienen los frailes de Santa Anna: no hay otras prevendas en la dicha Yglesia; es Patron el Marqués, y tiene indulto de todo lo que vacare, no sólo en Tendilla, pero en toda su tierra en los meses del Papa.

39. A los treinta y nueve, digo que los Corteses tienen una Capilla donde están enterrados; es su vocacion de Santa Anna: no tienen en ella bultos, porque siempre huieron de la profanidad; es capilla de mucho adorno que acompaña mucho la Yglesia: tiene otra Capilla Francisco Ruiz de Arellano, beneficiado de la dicha Yglesia: es su vocacion San Sebastian, la qual fundó Lúcas Alfonso, tio del dicho beneficiado; da á la Yglesia mucho ser, por ser adornada de buen edificio (17): hay siete capellanías en la dicha Yglesia, particulares, que se sirven en la dicha Yglesia: hay en el ya dicho Hospital doce camas, donde se curan pobres: instituióle D.n Luis Hurtado de Mendoza, Conde que fué desta villa, hijo de D.n Iñigo Lopez de la Vega, el qual siendo Embajador de Roma de parte del Rey D.n Fernando el Católico, pidió de merced al Papa, que en aquel tiempo presidia en la Yglesia Romana, le hiciese merced de le conceder un Jubileo para un Hospital que tenia determinacion de fundar, para que fuese favorescido de alguna ofrenda para ayuda á la fundacion, y así se le concedió muy plenísimo, el qual está hoy dia en el Hospital: tiene muchas gracias y indulgencias, entre las quales es que el que muriere en el dicho Hospital, va absuelto a culpa y á pena; este Jubileo fué el primero que vino á España, y á esta causa se hallegó á le conseguir muchas gentes del Reyno y fuera del, y fué tanta la ofrenda, que no sólo hubo para todo el edificio del Hospital de S.n Juan, pero para reedificar el Monasterio de S.ta Anna.

40. En los quarenta se responde que en la dicha Yglesia hay ciertas Reliquias, las quales truxo el M. R.do P. Fr. Juan Bauptista de la órden de S.n Francisco, de la Provincia de Toledo y natural desta villa, hombre de mucha christiandad y valor, y de mucho provecho en su órden: ha sido dos veces Guardian de San Juan de los Reyes, de Toledo, y en Pastrana y en otras principales casas de su Provincia, y despues de haber con tanta solicitud adquirido las Santas reliquias para la dicha Yglesia como hombre que tambien reconoscia su pátria, dió noticia cómo las traia en el año de mil y quinientos y setenta y cinco, las quales fueron las siguientes: un hueso de Santa Ursula, un hueso de Santa Polonia; un poco del cuero de S. Lúcas. Del mismo ávito de S.or S.n Francisco, un hueso de Sancti Zenix mártir, un Evangelio de S. Juan, reliquia de San Pasme (?), reliquias Santas de donde está el Osario en Roma, reliquia de la Coluna de christo, de San Antonio, de S.n Pedro, de Santa Catalina; Coluna, coronaciones; reliquia Sanctae virginis mariae; de Sanct Eustachii, de S. t Lucae, reliquia de Sanct Pablo, reliquiae Sanctorum, de S. Clara, de S. Hilarionis, de los Ygnocenles, de Sede virginis Marice portaurae, reliquiae Sanctorum de S. Bernabé Apóstol, de San Bartolome, de S. Clemente; reliquiae Sanctors de S.n Hilarij; hueso de S. Baleriam; de Sanct Tiburti, güeso; güeso de S.n Maximi, de Santa Ursula, de S. Martin; Casco de una de las once mil vírgenes, de S. Balentin, de San Jerónimo, de S.ta Bárbara; hueso de S. Antonio, de S.ta Catalina, de la Coluna de Christo, de S. Basilio; hueso de las vírgenes, de S. Euslachij, de Santa Ysabel, de S.n Abreli, de Santa Ursula, de S. Ciriatii; hueso de Sponso Reginae Colloniae, las quales estan puestas por esta orden en su relicario en la Capilla maior de la dicha Yglesia; hízoselas de merced la mui christianísima Reyna D.a Ysabe1, muger que fue del Rey D.n Felipe, nuestro Señor, la qual Nuestro Señor tenga en su gloria. En el Monasterio de Santa Anna hay las reliquias de S.or S.n Calixto con otras muchas, las quales truxo el sobre ya dicho Lizenciado Tomás Lopez, dadas por mano de Su Santidad.

Nuestra Señora de la Saceda, Monasterio de la orden de S.n Francisco, há trescientos y cinquenta y quatro años que se fundó, la qual fundacion sucedió que andando ciertos comendadores (de la órden de S. Juan) á caza, les tomó cierta tempestad, donde se perdieron, y les cogió la noche, suplicando á Nuestro Señor y su Madre les diese luz para su viage, se les aparesció nuestra Señora en un Saz, en la parte á donde estaban detenidos, y así fueron librados de aquella tempestad, y así en la misma parte a donde la imágen se aparesció, fundaron los dichos Comendadores una hermita, la qual, porque se aparesció en un Saz la llamaron y llaman nuestra S.a de la Saceda: despues acá se hizo Monasterio de la órden de S. Francisco, el qual está en el término de la dicha villa; tiene Frailes mui christianísimos: está en tierra mui fragosa, y aunque deleitosa porque está cercada de muchas Fuentes, viñas, olibares, Montes y arboledas con su huerta que, todo mirallo, se lleva el spíritu. Ha hecho esta Santa Imágen muchos y mui notables milagros, que por no tener tiempo y por evitar proligidad no los pongo, y ya que los pusiera, era menester un libro de mucho volúmen.

41. Entrando en los quarenta y uno, en la dicha villa se guarda, por voto della, la fiesta de S.a Sancta Anna, por ser la vocacion del Monesterio así: tambien se guarda por voto de la dicha villa la fiesta de S.or San Ginés, á causa que en los términos de la dicha villa habia mucha infinidad de gusano que llaman rebolbedor y pulgon, y así fueron de parte de la villa á la villa de Aracena, donde se asentaron por cofrades la mas parte de los vecinos desta villa en la cofadría de San Ginés que allí hay, y embiaron sus limosnas y trugeron las ordenanzas para el tenor dellas guardar la dicha fiesta, y así lo votaron, y prometieron de hacer un hermita de S.or Sant Ginés: no hay otras fiestas de guardar fuera de las que tiene la Yglesia.

42. A los quarenta y dos capítulos ya está dicho como en esta villa y sus términos y jurisdicion, no hay más de dos monesterios de Frayles: el Monesterio de nra. Señora de la Saceda, ya es dicha su fundacion, pues lo fundaron los comendaderos de San Juan suso dichos; tiene veinte y cinco frailes: el de S.ta Ana, fundó Don Luis Hurtado de Mendoza, segundo señor de la villa, y tiene veinte frailes: otros Monasterios no hay en el término de la dicha villa.

43. En los quarenta y tres no hay ningunos despoblados, ni dehesas, ni ninguna cosa que se deva hacer mencion en este pueblo.

44. Respondo á los quarenta y quatro, no hay otra cosa que de memoria sea, salbo mejor juicio (que lo que ya ha contado el cronista en las líneas anreriores)

Digo que esta es la suma verdad de lo que en esta villa ha caescido y las cosas que en ella hay, las cuales he resumido en estas ocho ojas, por no mostrarme tan apasionado á mi patria y á sus cosas, que cesando esto se pudiera alargar mucho más esta Historia; pero confiando que se ha de ver en juicio que lo sabrá bien aplicar, no me dió pena ser breve, y con esto doy fin, á Dios gracias, que es fecha dia de nuestra Señora de la concepcion á ocho dias del mes de Diciembre de mil quinientos y ochenta años.=Juan Fernandez de Sebastian Fernandez (18).
 
 

Notas Acerca de La Relación de Tendilla.

(1)  No he hallado noticia alguna de este autor de la relación de Tendilla. Pero debía ser hombre algo culto, como se advierte en la condición de sus noticias y aun en la manera de exponerlas, por lo que su trabajo es uno de los más completos é interesantes que se contienen en la presente obra. De apellidos dobles como el suyo he visto algunos ejemplos en papeles antiguos y referentes á convecinos del autor.

(2) No me satisface esta explicación, porque no aguardarían para poner nombre al pueblo á que estuviese fundado.

(3) Está bien explicado en el texto cómo se pobló la villa. Cuando creció su caserío, siendo difícil y molesto el llevarlo hacia la cumbre de la montaña, cuya falda ocupó junto á la vega, se fué extendiendo por ésta, y no sólo sobre la margen del riachuelo que corre por allí, sino que, saltando á la margen izquierda, allí fundaron casas que formaron calles, todavía existentes (la "Calle Franca", por ejemplo). Pero no se tuvo en cuenta el pernicioso efecto de las corrientes que en caso de avenidas y de grandes lluvias se despeñan sobre los barrios bajos y que los inundan de casquijo, piedras y lodos, hasta el punto de que muchas casas tienen hoy cegado el piso llano, y el principal casi al nivel del suelo. También se advierte que, fundada la primera iglesia al pie del cerro que la domina, y antes de que toque al valle, la población fué extendiéndose hacia el Poniente, como dice el autor de la relación, quedando al Saliente aquel templo, cuyos cimientos apenas pueden señalarse ahora.

(4) Rareza, quiere decir.

(5)  Luego bajó mucho. Las relaciones de Lorenzana dicen que en 1785 no tenía más de 200 vecinos. Aqui yo (J.L.G. de Paz) añado que los vecinos ya habían descendido a 604 en el Vecindario de Castilla de 1591 y a 165 en el Catastro de Ensenada de 1752. Un vecino equivalia a poco más de cuatro habitantes. La población crece en el siglo XIX, llega a los 1100 habitantes a comienzos del XX y decrece hasta los casi trescientos de la actualidad.

(6)  Francisco de Torres, en su Historia de Guadalajara, obra del siglo xvii, todavía inédita, cuenta que entre Armuña y Romanones hay un cerro que debe ser continuación ó remate de la sierra que cobija á Tendilla, y en su cumbre una piedra á manera de pesebre (probablemente un sepulcro), y que es fama que aquella piedra sirvió de pesebre al caballo de Alvar Fañez. En Tendilla aseguran que aquel sitio se llama “el pesebrito del Cid,” alterando, sin duda, la antigua denominación, y que aún se ven allí cimientos de edificios.

(7) A la extensa y alta llanura que hay entre el valle de Tendilla y él de Alhóndiga, al saliente de aquél, se llama los páramos de Tendilla.

(8) D. Matías Escudero, vecino de Almonacid de Zorita y autor del curioso manuscrito Relación de Cosas Notables, que guarda la Biblioteca provincial de Toledo, recuerda la gran carestía que bubo en este año de 1571, de la que provinieron muchas enfermedades y muertes, y refiere que en 9 de Enero cayó nieve en forma de curiosas estrellitas de cinco puntas iguales. Este libro ha sido editado por el Ayuntamiento de Almonacid de Zorita en 1982.

(9) Para ensanchar la entrada de la carretera que va de Guadalajara, se derribó hace pocos años el arco y un torreón que lo flanqueaba. Del examen que he hecho, resulta, en efecto, que no se levantó muralla más que por la parte de Poniente, donde estaba dicho arco, lo cual quiere decir, según mi parecer, que se suspendió la fortificación completa del pueblo. Por lo que me acuerdo, era el arco de medio punto y no muy anterior al siglo XVI (Recordemos que Catalina escribió esto a comienzos del siglo XX).

(10) Quiere decir á la romana, esto es, conforme al gusto del Renacimiento, pues nada romano hay en la villa. En el siglo xvi es muy frecuente llamar romanas ó á la romana las obras del Renacimiento en artes, indumentaria, armas, etc.

(11) Se refiere á las incursiones y algaradas que hicieron por toda la tierra los navarros que poseyeron durante algún tiempo el castillo y pueblo de Torija, hasta que los conquistaron el arzobispo de Toledo y el marqués de Santillana, reinando Juan II (1452). De las tropelías de aquellas gentes hay memoria en las relaciones de otros pueblos, como la de Berninches.

(12) Debió ocurrir esto cuando una banda de comuneros pasó por Fuentelaencina en 1522 y abusando de la sencillez de sus vecinos los saqueó, como se cuenta en el cap. XLXVII de la relación de dicho pueblo, impresa en el tomo anterior de la presente obra. Los vecinos de Tendilla fueron más previsores y trataron á los comuneros como, por lo visto, merecían

(13) Todavía conserva el nombre, que tiene también una fuente que allí nace. Está el barranco á una distancia de la población como de un kilómetro, entre el Mediodía y el Poniente. Los vecinos no saben ahora de donde viene dicho nombre. Todavía se ven señales de hundimiento.

(14) Pedro Guerra de Lorca no era de Tendilla, sino oriundo del valle de Santillana, según N. Antonio, y después de ser cura de Tendilla, fué canónigo de Granada, y allí escribió una "Catechesis Mystagogicae pro advessis ex secta Mahometana", publicada en Madrid, en la imprenta de Pedro Madrigal, 1586.  Entre los asuntos que desenvuelve están los siguientes: abjuración del mahometismo; renuncia del traje y lengua mahometana; pecado de invocar al demonio; abolición de la circuncisión; contra la lujuria; contra el proselitismo de la secta; enseñanza de los niños;. doctrina cristiana, y régimen espiritual y temporal de los convertidos. El autor combate con prudencia y firmeza las reliquias del mahometismo aún vivas en el reino de Granada y otras partes. Está escrito para la dirección de párrocos y autoridades en esta materia. Es obra de muy curiosa lectura para conocer muchas costumbres y ritos que aún conservaban los moriscos.  En la Biblioteca Nacional hay un MS. con este título:  “IHS. Tractado de la Vida y martyrio de S.t Cecilio, primero obispo de la illiberis, que ahora es Granada, y de sus seis compañeros, que son dichos Apóstoles de nuestra Hespaña Compuesto Por el doctor Pedro guerra de lorca, canónigo en la yglesia Cathedral de Granada”. Ocupa desde la pág 254 á 278, en folio, del índice núm. l.499 moderno. Es una recopilación de lo que dicen los autores anteriores á Guerra, con explicación y juicio de los textos. Da algunas noticias curiosas sobre la iglesia y castillo de Santorcaz, junto á Alcalá de Henares, y explica por qué era sacristán de Santorcaz el arzobispo de Toledo.

(15) Como ha podido verse en la relación de Mondéjar, inserta en el tomo anterior, este pueblo tenia por hijos suyos á los valerosos hermanos Olivera, cuyos hechos principales refiere. En realidad no sé cual de ambas villas acertó al tenerlos por hijos suyos. La confusión debe nacer de que Tendilla y Mondéjar pertenecían al mismo señor.

(16) Perduró esta limpieza en cosas de la fe, pues no be visto nombre de vecino de Tendilla en los registros de la Inquisición, en las relaciones de autos de fe, etc., salvo el de Fr. Diego López de San Isidro, natural de dicho pueblo, quien en el Auto de Fe que se celebró en Sevilla en 22 de Diciembre de 1560, recibió el castigo de cárcel y confiscación por sus errores luteranos, que no llevaría de su pueblo seguramente, sino que los adquiriría en la capital andaluza, tan trabajada entonces por aquellos errores (Relación de dicho auto, Biblioteca Nacional, sección de MSS., Y-97) . Y aquí yo (J.L.G. de Paz) añado que Fray Diego era un monje jerónimo del convento sevillano de San Isidro, y que Marcelino Menéndez Pelayo en su "Historia de los Heterodoxos Españoles" también menciona a Juan Pérez García, natural de Tendilla, que aparece en el Auto de Fe de Toledo el 4 de junio de 1571 condenado a azotes y galeras por diez años . Independientemente, el convento franciscano de La Salceda fue centro de "recogimiento", una variante mística que en los primeros años del siglo XVI estuvo relacionada con los "alumbrados" o "dejados", pero que continuó dentro de la ortodoxia sin llegar a caer bajo la censura inquisitorial. Destaca entre los maestros de los recogidos el franciscano fray Cristobal de Tendilla, habiendo sido discípulos suyos algunos de los que posteriormente serían procesados en Pastrana o Toledo por la Inquisición.

(17) Destruída hasta los cimientos la antigua iglesia, á la que pertenecían estas capillas, claro es que nada queda de ellas.

(18) Como habrá advertido el lector, la relación de Tendilla es una de las más curiosas, amplias é interesantes que contiene esta obra. Su autor, Juan Fernández de Sebastián Fernandez, era hombre leído y noticioso, y por el entusiasmo con que habla de las excelencias de la villa, debía ser hijo suyo. En la colección de Salazar, N-7, entre otros papeles que pertenecieron al célebre P. Román de la Higuera, hay una copia de esta relación, aunque no por entero, sino sólo en lo que se refiere á antigüedades y memorias históricas, y, según consta en el epígrafe del extracto, se hizo para servir al P. de la Higuera. En la Biblioteca Nacional, sección de MSS. y con la antigua signatura KK, varios, suplemento 96, hay otra copia de la relación, y, según una nota que tiene al final, se hizo el traslado sin quitar ni añadir cosa alguna por el P. Fr. Joaquín de Santa Ana, profeso del monasterio de Santa Ana de Tendilla, “estando escriviendo libros de coro en el Real Monasterio del Escorial,” aprovechándose del original que había en este monasterio. Hizo la copia en 2 de Diciembre de 1739 y se la ofreció á D. Juan Antonio Díez de la Mota, presbítero en Tendilla. Sigue una cláusula que dice: “Y yo Fr. Bernardo García, monje profeso, Sacerdote y Boticario del dicho Monasterio de Santa Ana de la Peña, Orden de nro. Padre S.n Gerónimo, extramuros de la villa de Tendilla, pude averlo á mis manos dicho traslado que trasladé en dicho Monasterio en veynte y dos dias de el Mes de Junio de Mill setecientos setenta y ocho.”
 
 

AUMENTOS DE LAS RELACIONES

Obscura fué la vida de este pueblo desde sus principios, que no se vislumbran, puesto que no hay datos anteriores á los últimos años del siglo xiv. Hasta dicha época perteneció, desde su origen no conocido, á la tierra de Guadalajara, de la que le sacó Enrique II, como otros reyes hicieron con otros lugares de la misma tierra, para aumentar los dominios señoriales de la casa de Mendoza. Estando en Madrid el monarca y corriendo el día 20 de Noviembre de 1395, expidió un privilegio por el que, reconociendo los grandes servicios de que era deudor á D. Diego Hurtado de Mendoza, señor de la Vega y almirante mayor de la mar, y como premio, no sólo á dichos servicios, sino á la lealtad acreditada de aquel magnate, le hizo donación del lugar de Tendilla, "que yo hice villa é lugar sobre sí," dice el monarca; cláusula en que se establece que el pueblo es uno de los de la provincia que más pronto obtuvieron la preeminencia del villazgo. Comprendió la donación caserío, moradores, términos, jurisdicción, rentas, montes y aguas estantes y corrientes, jurando el donante que nunca se arrepentiría de haber hecho esta merced tan amplia y generosa (19). Así se unió el pueblo á la casa de Mendoza, de la que no había de salir hasta la época moderna, al abolirse los señoríos.

Las ciudades y villas que eran cabeceras de territorios no llevaban a bien la desmembración de los lugares y aldeas que de ellas eran dependientes, y en otras partes de esta obra se da testimonio de la resistencia que opusieron algunas veces á dichas segregaciones. Guadalajara procedió en esta ocasión de distinto modo, pues aun antes de consumarse la merced de Tendilla al almirante mayor, por medio del real privilegio de 20 de Noviembre de 1395, que he citado, reunidos el concejo, oficiales, caballeros, etc., de Guadalajara, dieron un documento en 5 de Octubre del mismo año, por el que declaraban lo siguiente: que Tendilla era lugar de la jurisdicción de aquella ciudad (entonces villa); pero que el rey la había apartado de dicha jurisdicción para hacerla villa por sí y dar su señorío al almirante D. Diego Hurtado de Mendoza, por lo que ya no disfrutaba de ciertos usos y libertades propias de los pueblos de la tierra, como eran: meter vino, cortar teñas, usar de los pastos, etc., por ser estas cosas comunes; que no obstante, por honra y servicio del almirante, y en agradecimiento á los beneficios que Guadalajara debía al padre de aquel señor, D. Pero González de Mendoza, otorgaban á los vecinos de Tendilla que pudieran usar de aquellas libertades como las usaban antes (20). Confirmó más tarde el rey esta concesión, que tenía entonces singular importancia (21). Como sucesor del almirante poseyó la villa D. Iñigo López de Mendoza, el primero y el más ilustre de los marqueses de Santillana, de áurea memoria en nuestros fastos histórieos y literarios. Cuando por muerte de la duquesa de Arjona, su hermana, intentó secuestrar los bienes de ésta alegando derechos para redimir los agravios que de ella había recibido, á fin de concluir los pleitos enmarañados que con este motivo mantuvo el egregio prócer con su sobrino el adelantado mayor D. Diego Manrique, heredero de aquella señora, y en cierta escritura de avenencia que entre ambas partes hubo, se estableció que Tendilla, puesto, sin duda, en poder de la duquesa durante algún tiempo y por ello uno de los términos litigados, se adjudicase con lo que la duquesa tenía en Ledanca, al adelantado, pero sólo temporalmente, pues se obligaba á transmitirlo al marqués, dando éste en equivalencia sus lugares de Villoldo y Río Ferrero con su fortaleza. Por esta cláusula podemos advertir que la duquesa de Arjona heredó del almirante Tendilla, que, como acabamos de ver, por estipulación pasó á manos del marqués de Santillana (22).

De que se cumplió la concordia y se hizo la transmisión no hay duda, porque, estando el marqués eu Trijueque, á 5 de Abril del año del Señor de 1449, firmó una carta declarando que, por los méritos y agradables servicios de su hijo D. Iñigo de Mendoza, le hacía merced de la villa de Tendilla con jurisdicción, términos, rentas y señorío, en plena posesión, mas imponiendo que nunca la apartase de su patrimonio á título de mayorazgo; y que si el agraciado no tuviese sucesión, pasaría al hijo mayor del marqués donante ó á sus sucesores directos. Ordenaba, además, á su hijo el favorecido que tomase posesión de la villa; pero retenía para sí y durante su vida "la mayoría de la justicia" del pueblo, en tal manera, que por sí mismo corrigiese los agravios que el nuevo dueño ó sus representantes pudieren causar á los vecinos, quedando así con la preeminencia de las alzadas señoriales (23). Con estas declaraciones se vinculaba la villa en la rama de la familia de los Mendozas á que, vivo aún, la atribuyó el marqués de Santillana, continuando la villa en tal dependencia hasta nuestro tiempo, como se ha dicho. (Nota: el Marqués legó a su segundo hijo, con igual nombre, la villa de Tendilla).

Enrique IV favoreció mucho á D. Iñigo López de Mendoza, como señor de Tendilla, primeramente elevando el señorío á condado, según unos en 1465, y según otros tres años después (24); y en segundo lugar, haciéndole merced de las rentas reales de Tendilla y de los demás pueblos de este estado (25).

Exaltando con grandes hazañas su propio nombre el primer conde de Tendilla, enalteció el del pueblo en toda la cristiandad, y singularmente en España, donde tan conocido fué por sus hechos y por su título, y en esto le imitaron sus sucesores. Fué varón de grandes prendas, cuya enumeración y elogio no corresponde hacer en este lugar, de carácter local más que de personas; pero debo decir de él algo que se relaciona con la misma villa, dejando aparte sus hechos durante los reinados de Enrique IV y los Reyes Católicos, en los que fué prócer preeminente, embajador al Papa, capitán general contra Granada y en Navarra, etc. (26). Nueva Nota: Muchos autores confunden al primer Conde (muerto en 1479) con el segundo. Tanto el primer marqués de Santillana como el primer y el segundo condes de Tendilla se llamaba Iñigo López de mendoza).

Con su mujer Doña Elvira de Quiñones, y previa la licencia real, firmó escritura de mayorazgo, estando en Guadalajara á 20 de Julio de 1478, poniéndolo en cabeza de su hijo D. Iñigo, y comprendiendo á Tendilla, sus vasallos, castillo y huerta, los lugares de Loranca, Fuentelviejo, Almuña y Aranzueque, la villa de Meco, la de Monasterio y otras muchas posesiones que formaban un estado fuerte y poderoso (27).

Rico en rentas y en piadosos sentimientos el primer conde de Tendilla, quiso dejar perpetua señal de su fe en su propia villa. Había extramuros de ella una ermita de mucha devoción y de origen no conocido en loor de Santa Ana, puesta en lugar eminente, aunque no tanto como el castillo (28), y para aumentar aquella devoción y construir un hospital (propósito que trocó luego en el de erigir un monasterio de jerónimos), consiguió del Pontífice un jubileo plenísimo para cuantos visitasen el santuario y lo favoreciesen con limosnas. La aplicación del jubileo fué uno de los hechos de aquel tiempo que mejor memoria dejaron, puesto que hablan de él la crónica de Enrique IV, Garibay, Mariana, y sobre todos, como es natural, el historiador de la Orden de San Jerónimo, Fr. José de Sigüenza; y según éstos y otros testimonios, fué innumerable el concurso de piadosos romeros que acudieron á ganar las gracias espirituales concedidas por el Papa, diciéndose que uno de ellos fué Juan II, que asistió de incógnito.

Empleó el conde las limosnas entonces recogidas, no en un hospital, según su primer propósito, sino en una devota casa conventual de monjes jerónimos, con el título de Santa Ana de la Peña, no sin que le ofreciese algunas dificultades el general de la Orden con quien trató de esto en Lupiana, por lo que se entendió con los ermitaños de la misma regla, en cuyo nombre Fr. Juan de Melgarejo, vicario de San Isidoro, de Sevilla, recibió la fundación en Agosto de 1473 (29)

Allí, y en suntuosos mausoleos, se enterraron los primeros condes, á quienes se debe la fundación, y algunos personajes de su descendencia (30). De ellos fué quien más favoreció al convento de Santa Ana D. Diego Hurtado de Mendoza, hijo de dichos condes, obispo de Palencia, y luego patriarca de Antioquía y cardenal arzobispo de Sevilla, quien además de disponer en su testamento que, al morir, llevasen su corazón y entrañas á dicha casa religiosa, la dejó la tercera parte de su recámara, con alhajas de mucho valor que el cronista P. Sigüenza menciona, para hacer más dolorosa la memoria de aquellas preseas ya perdidas. El mismo prelado costeó la fábrica de la sacristía, que era la mejor parte del edificio, la sillería del coro y el retablo con pinturas de la capilla mayor (31).

También el licenciado López Medel, de quien luego hablaré con el encomio á que se hizo acreedor, aderezó y dotó una capilla, y puso en ella varias reliquias que le habla dado en Roma el pontífice Pio V. La comunidad, que, según hemos dicho, pertenecía á la Orden de los Isidros, llamada así por ser su cabeza el monasterio de San Isidro, de Sevilla, se unió á la de San Jerónimo en l567 (32).

En la buena unión que hubo entre los condes y su villa intervino el convento de una manera muy eficaz. Porque hasta los fines del siglo xvi, y quizá después, se mantuvo la costumbre de que, cuando los vecinos de Tendilla recibían al heredero de los condes, subía al convento y en manos del prior, y solemnemente, juraba guardar á aquéllos sus libertades y privilegios, quedando éstos como al amparo de dicha comunidad monástica (33).

Al primer conde de Tendilla sucedió D. Iñigo López de Mendoza, segundo poseedor del ilustre título. En la relación de Mondéjar (34) se ha referido de qué manera se unieron en una misma casa los dos estados de Tendilla y Mondéjar, erigiéndose éste en marquesado por real cédula de 25 de Septiembre de l512. Mas aunque este último título era posterior al otro y como acrecidos á sus estados los de Mondéjar, fué considerado como el principal, de tal modo, que después el emperador Carlos V, á instancias del mismo marqués, otorgó que el condado de Tendilla pasase al primogénito del marqués (35).

Este segundo conde de Tendilla y primer marqués de Mondéjar fué personaje de los más excelsos en la corte de los Reyes Católicos, de quienes llevó embajada á Roma en 1486, y fué el que por licencia del papa Inocencio VIII añadió á los blasones de la casa, de Mendoza la estrella de ocho puntas y la leyenda BVENA GVIA. Peleó valerosamente en las guerras contra los moros de Granada, y fué el primer alcaide perpetuo de la Alhambra, cargo que le retuvo en aquella parte, apartándole de sus estados patrimoniales. Pero no se olvidó de Tendilla, donde debía ser enterrado por disposición testamentaria, no cumplida, pues lo sepultaron en Granada (36). Ayudó generosamente á los gastos de la construcción de la nueva iglesia parroquial y á los del hospital (37), y mantuvo buenas relaciones con sus vasallos, que en cierta ocasión le dieron prueba elocuente de su cariño.

Porque ocurrió que, conociendo los de Tendilla los apuros en que el conde estaba con motivo de los gastos que tuvo en la guerra contra los moros antes de la toma de Granada, el concejo, alcaldes y alguacil de la villa enviaron una carta á Doña Francisca Pacheco, mujer del conde en segundas nupcias, cediéndola 150.000 maravedís que debía al concejo, en atención á los dispendios hechos por su señor en la jornada de Alhama, y por ser justo, decían, que sus vasallos, y en particular los de Tendilla, le sirviesen y ayudasen, lamentando con frases muy sentidas el no haber hecho más á tiempo dicha cesión (38).

A estos dos primeros condes de Tendilla siguió una serie gloriosa de su misma casa; pero no parece que hicieron mucho por la prosperidad del pueblo, en lo que debió tener parte principal el que vivieran alejados de sus posesiones patrimoniales, en cargos públicos ó á la sombra de la corte de España. Sin duda, por ello también, no creció mucho el vecindario, del que en el siglo xv formaba parte un grupo de judíos que dejaron allí tan pocas huellas como en la mayor parte de las poblaciones donde vivieron hasta su expulsión (39). Las célebres ferias, tan importantes en el siglo xvi y de que tan curiosa pintura hace la relación, debieron favorecer el desarrollo del vecindario y fomentar su riqueza, aunque alguna vez fueron turbadas por malhechores que acudieron á robar á los mercaderes y traficantes (40). Ahora no son dichas ferias sombra de lo que fueron, y ya en el siglo xviii estaban muy decaídas, sobre todo en lo que se refiere á transacciones mercantiles (41).

Menos estrechamente unido á la historia del pueblo que el de Santa Ana, el convento de franciscanos de la Salceda tiene, sin embargo, mayor importancia religiosa y aun histórica y literaria. Fundóse en lugar eminente, al borde de un gran barranco, al que por su espesura llamaron, dicen, en un principio, del Infierno, y tan lejos del lugar, que está en los confines del término de Peñalver, y aun dentro de él, según ha defendido esta última villa con piadoso y constante tesón. Dieron realce al convento las querellas mantenidas entre los escritores de la Orden de San Francisco, á que pertenecía, pues aunque entre ellos prevaleció siempre que fué el primero establecido en Castilla, hubo escritores y cronistas que lo contradijeron, por confundir la primacía de dignidad con la de fundación (42).

La tradición consignada en los libros atribuye el establecimiento de la Salceda al hecho milagroso de haberse aparecido la santa imagen a dos caballeros de San Juan, á lo que da visos de verosimilitud la circunstancia de que el inmediato pueblo de Peñalver perteneció á dicha Orden, como sabemos. Fundaron los caballeros, dicen, una ermita, y luego se estableció en ella la Orden seráfica, con lo que aumentó la devoción á la santa imagen. A la parte Oriente y del Mediodía había un cerrado dentro del que se construyeron sencillas habitaciones, donde los más fervorosos frailes vivían apartados de la comunidad en el ejercicio de las virtudes más ásperas: asi vivió el gran Cisneros en una de aquellas habitaciones antes de comenzar su gloriosa y encumbrada carrera (43).

Para probar el origen del santuario, según se ha dicho, se alega el hallazgo cerca de sus cimientos, y en 1566, de unas medallas de plata dorada, donde había representados dos caballeros de San Juan: lo considero dudoso, aunque las describe Fr. Agustín de Funes en su Crónica de la religión de San Juan de Jerusalén (1639), lo que repitieron el P. López Magdaleno y otros. Se cree que la fundación es del siglo xiii, y el último escritor mencionado alega documentos de 1409 y 1410.

Vivieron en el monasterio hombres insigues como Cisneros; el arzobispo de Granada y de Zaragoza, obispo luego dei Sigüenza, Fr. Pedro González de Mendoza, que escribió en loor de la imagen el libro titulado Historia del Monte Celia; San Diego de Alcalá, que desde allí pasó á Alcalá de Henares, teatro principal de sus virtudes prodigiosas; Fr Eusebio González de Torres, cronista de la Orden, que confiesa haber estudiado en la Salceda tres años ds filosofía, y otros muellos varones de nota. En los últimos tiempos sirvió como lugar de refugio y confinamiento á personas distinguidas, á quienes por causas de fe ó de policía se apartaba del mundo durante algún tiempo (44). Esas mismas personas y otras de tiempos anteriores tuvieron ocasión de recrearse en la biblioteca con que enriqueció el convento su gran protector, el referido Fr. Pedro González de Mendoza (45).

Curiosa institución, medio eclesiástica, medio civil, fué la cofradía ó cabildo de San Salvador, establecido en Tendilla desde tiempo inmemorial. El preámbulo de unas Ordenanzas hechas para el mismo en 1633 aseguran que se fundó en 1359; pero no hay testimonios documentales que acrediten origen tan remoto. Conforme a dichas Ordenanzas, los bienes que poseía tuvieron por objeto contribuir al esplendor del culto, socorrer á los pobres y mejorar la vida común del vecindario, tanto, que entre sus obligaciones estaba la de pagar parte del sueldo del médico. Pero habiéndose negado á esto último por ciertas causas, la villa promovió pleito en el último tercio del siglo xviii, alegando que el cabildo tenía detentados varios bienes de propios, cuya reintegración solicitó (46).

Este cabildo era tan rico, que llegó á comprar los oficios de la correduría y almotacén de la villa, que rentaban más de 10.000 maravedís. Cuando Felipe V llevo los títulos de rentas y oficios enajenados de la Corona á la revisión de la Junta de Incorporación encargada de averiguar la verdad de aquellas enajenaciones, el cabildo de San Salvador de Tendilla representó y probó lo siguiente. El cardenal-infante D. Fernando administrador de la diócesis toledana, consintió que dicho cabildo, en 22 de Abril de 1632, tomase á censo sobre sus bienes la cantidad de 2.000 ducados para comprar los oficios de almotacén y correduría, proponiéndose con ello impedir que cayesen en nanos de forasteros que oprimiesen á los vecinos con exacciones intolerables; el rey dió también su licencia. Resultó también que el marqués de Mondéjar había adquirido dichos oficios en 1.800.000 maravedís; pero probó el cabildo que luego los adquirió por sí, aunque sin saber cómo ni cuándo, y que los poseía durante largo tiempo y sin contradicción, no presentando razones documentales del paso de los oficios de manos del marqués á las del cabildo, porque los partidarios del archiduque habían quemado el archivo en 1710. Ello es que el rey aprobó la posesión por su privilegio de 17 de Diciembre de 1733 (47). Las vicisitudes de los tiempos han consumido tan curiosa institución, sus bienes y sus beneficios. Nota: José, marqués de Mondejar cuando el pleito, había sido un austracista notable en la guerra de Sucesión y, por ello, nunca tuvo el favor de Felipe V.

Cuando en fines de 1710 se esparcieron las tropas del archiduque por esta comarca, según he referido en las relaciones de otros pueblos de la misma, llegaron algunos tercios á Tendilla, donde causaron grandes daños, como fueron: saquear las casas; llevarse el trigo del pósito y las caballerías de los labradores; quemar varios edificios; destruir los archivos municipal y eclesiástico; arrebatar alhajas á los vecinos, etc. Felipe V, vencedor de tan fieros enemigos de su corona y de sus pueblos, queriendo remediar en parte aquellos daños, por cédula de 30 de Diciembre de 1712 condonó á la villa las contribuciones atrasadas, y por otra de 14 de Enero siguiente, en que declaraba haberse disminuído el vecindario por aquellos sucesos, le perdonó otras deudas que tenía con la Real Hacienda (48).

Tras de aquellos sucesos no acaeció ya mejora alguna en la, villa. Fueron decayendo siempre sus ferias renombradas, de que tan interesante pintura hace la relación; no aumentó el vecindario; vinieron también á menos los conventos; asolaron casas, y rellenaron las calles el légamo y piedras que las aguas tumultuosas arrastran desde las laderas que aprisionan el valle, y decayeron también el arbolado y los cultivos, que eran prósperos en el siglo xvi. Y la que entonces era villa rica y floreciente, no ha ganado ventaja alguna de verse libre del dominio señorial de los Mendozas.

*

* *

El autor de la relación procuró relatar los nombres y méritos de los hijos de Tendilla que hasta entonces se habían distinguido por sus virtudes, saber y puestos por ellos alcanzados. Muy copioso es, para pueblo tan pequeño, el número de sus hijos notables, y no es extraño que en la relación aparezcan enaltecidos con honrada y patriótica vanidad.

Es menester completar aquella lista y extender algo sus noticias acerca de algunos hijos de Tendilla, cuyos hechos merecen ser más conocidos de lo que la relación consiente.

Sea en esto el primero D. Tomás López Medel, cuyo segundo apellido calla el autor, aunque ya dice que fué hijo de Francisco Medel. Por el cargo que tenía al morir en Montes de Oca, han supuesto algunos biógrafos modernos que era natural de Burgos, error que ya no puede consentirse, pues testimonios irrefragables aseguran, como la relación, que nació en Tendilla, y que fué á hacer estudios de cánones á Alcalá, donde, después de larga ausencia en México, acabó los de leyes. Debía ser hombre ya conocido por su valer, ó empujaban su fortuna protectores poderosos, puesto que en 1549 marchó á Guatemala como oidor, y luego fué nombrado gobernador del Yucatán eu 1552; y tan sonados fueron sus graves consejos y elocuentes reclamaciones acerca de la gobernación de aquellas posesiones españolas, siempre necesitadas de reformas saludables y de buenos regidores, que el rey le nombró arzobispo de México, según algunos, y obispo de Guatemala, según la relación de Tendilla, á cayo dicho me arrimo. Consta que estuvo en Roma y en Bolonia, mas no sabemos cuándo, y que de la ciudad eterna trajó muchas reliquias que serán, en todo ó en parte, las que en dicha relación se enumeran.

Como premio á sus servicios y para proporcionarle descanso, el rey le propuso para el puesto, entonces muy apetecido, de administrador del Hospital de Villafranca de Montes de Oca, en 8 de Septiembre de 1574, y en aquel puesto consta que había fallecido en los principios de 1583. Aunque quiso ser enterrado junto á los pobres difuntos de dicho Hospital, su sobrino y heredero, Fr. Juan de San Jerónimo, trasladó sus restos á una decorosa capilla, llamada por ello del Oidor, en el convento de Santa Ana de Tendilla (49).

Dejó muchos escritos, ninguno de ellos impreso, en que, con aparato docto, con entrañas piadosas y con altos pensamientos de cristiano y de español, propuso al rey, á los reyes de Bohemia, de quienes fué correspondiente, al papa y á los consejos de la Corona, muchas y muy previsoras medidas para el régimen de las Indias, bienestar de los indios, reformación de las Ordenes religiosas y de sus misiones en aquellas partes de América, mayor provecho espiritual de colonizadores y conquistados, estudio de las lenguas indígenas y otros asuntos de gran interés. Entre estos escritos, es el más notable y abultado uno que tituló Tratado de los tres elementos, aire, agua y tierra, donde se estudiaban las cosas naturales de las Indias, y también lo que dice á la condición y estado de los indígenas (50).

Sobrino suyo fué, como he dicho, Fr. Juan de San Jerónimo, apellido éste de religión que ocultó el suyo propio. Copia sus virtudes y su arte de predicar el cronista de la Orden de San Jerónimo, á la que pertenecía, Fr. Francisco de los Santos, y fué prior del convento de Tendilla, su patria: escribió algunas poesías religiosas que se han perdido.

Escritor fué también, y allí nacido, Fr. Juan de la Cerda, franciscano, cuya vida obscura no he podido averiguar, pero que nos dejó un notable libro titulado Vida política de todos los estados de las mujeres (Alcalá de Henares, imprenta de Juan Gracián, 1599, en 4.1) Téngole como una de las obras de moral cristiana más excelentes por su doctrina y por su literatura.

Escritor fué también Bartolomé López de Enciso, de vida tan poco conocida, que sólo sabemos de él que era de este pueblo y que escribió en sus mocedades una novela que tituló Desengaño de celos, del género pastoril, en prosa y verso, y propia para convencer de su error á los que se dejan arrastrar por la pasión engañadora de los celos (51).

D. José Cornide y Saavedra, en cierta relación inédita que escribió acerca de sus viajes por la Alcarria (52), hace elogio de un sacerdote á quien conoció en Tendilla, llamado D. Manuel Antonio Valles, quien, no obstante sus escasos estudios, se aplicó á la fabricación de instrumentos astronómicos con mucho ingenio y acierto.

*

* *

Han tenido no merecida desgracia los monumentos de Tendilla. En ruínas lamentables están ambos conventos; desapareció la parte fortificada que hubo en el lado occidental de la villa, y no se acabó la construcción de la iglesia, quedando sólo en su integridad una capilla privada, que luego mencionaré, cuya arquitectura ni es muy excelsa ni de buen gusto.

Hubiera sido, sin duda, la iglesia parroquial quizá la más amplia de la Alcarria, sin excluir la de Mondéjar. Pero acabados la capilla mayor y los muros laterales, éstos en su mitad, por causas que no conocemos suspendieron las obras y lo mismo el cerramiento de la parte occidental que parte de las bóvedas, fueron hechos como de prisa y á poca costa. Como está situada la iglesia en la proximidad del copioso arroyo que parte al caserío del pueblo y en sitio notoriamente mal escogido y para resistir inundaciones y humedades dieron grandes proporciones á la cimentación, que está completa en todo el desarrollo del plan primitivo. Así es que aún pudieron trazar el primer cuerpo de una de las dos torres proyectadas para ornamentar la fachada opuesta al ábside, y acabar la otra torre en el siglo xviii, obra de un tal Brandi, según Cornide. Quedó así incompleta y desfigurada una fábrica que había de ser grandiosa, á la que ni aun da realce y gracia el casquete esférico que se levanta sobre el crucero, cuyos hastiales van adornados respectivamente con un ventanal de doble arco de medio punto. Nota: La planta de la Iglesia la diseño Rodrigo Gil de Hontañon, la continuó Francisco de Naveda y (ya a comienzos del siglo XVII) Ortega Alvarado.

Comenzada la iglesia en el siglo xvi, se continuó lentamente, como indica la variedad de aspecto que tienen sus diferentes partes. A los principios del xvii corresponde la portada de cuatro columnas jónicas, frontoncillo y hornacinas para estatuas, cuyo conjunto es severo y bien proporcionado.

No hay en el interior excelentes obras de arte. Barroco, aunque de grandes medros, es el retablo principal, con una gran estatua en madera de la Asunción, titular de la parroquia, y cuatro cuadros en lienzo poco exquisitos. En otros altares hay algunas imágenes regulares, procedentes de los conventos, y atrae la atención del curioso y del devoto la de Nuestra Señora de la Salceda, que tiene poco más de un decímetro de altura y es, al parecer, de piedra pintada. No creo que sea anterior al siglo xvi, aunque esta opinión merece darse con cautela, porque no me ha sido posible estudiarla de cerca, por estar encerrada en una urna de cristales, bronces y piedras muy notable, y del primer tercio del siglo xvii (53).

Causa pena contemplar las ruinas del convento de la Salceda. No parece sino que el tiempo y los hombres han procurado destruir aquellas construcciones, donde vagan, como en sepulcro profanado, las memorias de hombres ilustres y de instituciones venerandas. Pero es menester decir que ni la iglesia ni el convento fueron jamás obras de arte selecto, como si la pobreza de la Orden seráfica rechazase las grandezas arquitectónicas. Según el testimonio de varios escritores, se intentó que Cisneros, en recuerdo de su permanencia en la Salceda, emplease en repararla sus riquezas, de que tan pródigo se mostró en otras muchas cosas; pero el santo cardenal no vino en ello, alegando que aquella pobreza era imagen de la que es propia de la Orden de San Francisco.

No pensó del mismo modo Fr. Pedro González de Mendoza, hijo de los príncipes de Éboli, quien tuvo siempre á la Salceda singularísima devoción, por haber tomado allí el hábito franciscano. Además de escribir su historia, como he dicho, constantemente favoreció al convento, aun en su parte material, pues hizo en él muchas obras de coste, sacándole del peligro de una ruína próxima; ensanchando la iglesia; costeando su retablo mayor y el trono de la imagen, que aún conserva; guarneciendo el zócalo interior del templo con curiosos azulejos, donde estaban representados los milagros de la Virgen, y levantado la capilla de las reliquias, de plano circular, que aún muestra sus muros casi derrumbados.

Pero todo, repito, está en ruínas, salvo esos muros, algunos otros del convento é iglesia y una portadilla del siglo xvii, despojos de poco interés para el artista aunque despierten gloriosos recuerdos.

No está mejor conservado el convento de religiosos jerónimos de Santa Ana de la Peña. Para visitar sus ruínas es preciso trepar por los escombros de sus muros, de los que están más cubiertos los que formaron la capilla mayor, con las bovedillas ojivales desarticuladas, los lucillos despojados y el pavimento relleno de escombros. De allí se arrancaron los preciosos mausoleos ojivales de los primeros condes de Tendilla, que la Comisión de monumentos de Guadalajara llevó con ánimo generoso á la iglesia de Santo Domingo de dicha ciudad, salvándolos de perdición segura (54).

No quedan tampoco restos de interés del castillo construido en el siglo xv. Se conserva casi íntegro el cuadrado torreón principal; pero tan destruidas están las demás construcciones, que cuesta trabajo reconstruir el conjunto de su planta. Pero se ve que no era muy extensa, y sólo en la fortaleza natural del sitio donde se levantó pudo consistir su importancia militar. Nota: se dinamitaron los restos y allí se inauguró en 1930 un Monumento al Sagrado Corazón de Jesús.

Por su entrada y algunas ventanillas con arco abocinado, una y otras de piedra sillería, y por su retablo, tiene algún valor artístico el hospital de San Juan Bautista, extramuros de la villa, y son menos dignas de estimación las ermitas de San Roque, Santa Lucía y la Soledad, que hay en las afueras del pueblo. Nota: los restos del Hospital se destruyeron en los años 70 para hacer las escuelas y el consultorio médico.

En la calle principal de la villa existe un oratorio suntuoso que fundó D. Juan de la Plaza Solano, natural de Yélamos de Arriba, poseedor de unas casas principales que él hizo, fronteras de aquel oratorio. Fué secretario del rey con ejercicio del despacho de Hacienda, y falleció en Madrid en 13 de Enero de 1739, dejando facultad a una señora, su hermana, para que estableciese un mayorazgo, en el que vinculó la susodicha capilla, á que dió el titulo de la Sagrada Familia. El oratorio ó capilla es bastante amplio, de portada al exterior y de ornamentación interior y fastuosa propia de la mitad del siglo xviii, en que la yesería ornamental fué tan usada, y tiene cúpula sobre la única nave que la forma. Es notable el grupo de la Sagrada Familia en talla de madera polícroma, que se venera en el altar mayor, y se conservan cuadros de algún mérito y el retrato del fundador.
 

Notas Acerca de Los Aumentos de la Relación de Tendilla.

(19)  Copia de este documento hay en la colección de Velázquez, I, núm. 277, aunque está arrancado, como tantos otros, de la de Salazar. Éste menciona la donación en el tomo l de su Casa de Lara, págs. 369 y 416.  Extracta el documento y copia su cláusula principal el marques de Mondéjar en su inédita Historia de la casa de Mondéjar, tomo 1, aunque dice que se otorgó en 2 de Noviembre.

(20) Traslado de la carta del concejo de Guadalajara que aquí se extracta, aparece incluído en un expediente incoado en 1821 sobre comunidad de pastos en la tierra de Guadalajara. Se guarda el expediente en el archivo municipal de Tendilla.

(21) En el mismo expediente hay un albalá del rey á su canciller diciéndole que, según representaba el almirante D. Diego, su villa de Tendilla gozaba de dos privilegios: uno del mismo monarca, y otro de la villa de Guadalajara (sin duda es el que acabo de extractar), sobre comunidad de pastos, leñas, ete.; el rey aprueba y ratifica dichos privilegios: 28 de Febrero de l399  Hay en el expediente varias referencias á pleitos posteriores sobre el mismo asunto entre Guadalajara, de una parte, y el conde de Tendilla con sus villas de Tendilla, Fuentelviejo y Aranzueque, y el lugar de Armuña, de otra.

(22) Hicieron los tratos, á modo de avenidores, Juan Fernández de Toledo, escribano del rey en Toledo, y maese Abrahen de.Medina, moro, vecino de Guadalajara. Los hicieron en 1442, y aprobó la escritura de concierto el de Santillana, estando en Guadalajara á 25 de Febrero de 1443. En la colección de Salazar, M-4, fol. 93, hay copia de la escritura, que es muy interesante.

(23) Colección de Salazar, M-4, fol. 41.

(24) Esto dicen Ardila y otros historiadores que se han ocupado en las memorias de la casa de Mendoza en sus varias ramas. Pero el diligente y erudito marqués de Mondéjar declara en su Historia de la casa de Mondéjar, que repetidamente menciono, que aun cuando se había ocultado á sus pesquisas el título real del condado de Tendilla, éste no se dió hasta 1468; probándolo con documentos anteriores en que D. Íñigo no aparece ostentando el título de conde.

(25) En la colección de Salazar, M-4, hay copia de la donación. El rey D. Enrique IV, en atención á los leales servicios de D. Íñigo, y para remunerarle de los grandes gastos que hubo de hacer cuando fué como embajador de Castilla al concilio de Mantua, de los que no le había dado satisfacción alguna, salvo un juro de 20.000 maravedís (lo que declara poco para tanto gasto como fué el de la embajada), le hace merced de las tereias reales en Tendilla, Loranca, Fuentelviejo, Aranzueque, Armuña y Meco.- Cuéllar 6 de Julio de 1467.  Los Reyes Católicos confirmaron esta mereed á 4 de Septiembre de 1476.

(26) En las crónicas é historias particulares de dichos reinados; en los libros genealógicos, en particular los que tratan de la familia de Mendoza, y en la Historia de la casa de Mondéjar, del marqués de Mondéjar, hay mucho que leer de tan egregio personaje.

(27) Colección de Salazar, M-3; es copia autorizada de la 1503.

(28) De la existencia de la ermita antes de que la engrandeciese, como hemos de ver, el primer conde, hay datos ciertos. En el testamento de Teresa García, esposa del bachiller Alfonso García de Peñalver, datado en Tendilla en 1447, consta una manda de 50 maravedís para la fábrica de dicha ermita. (Archivo de la Delegación de Hacienda de Guadalajara, legajo 42, cajón 3.º)

(29) El P. Sigüenza, que trata por extenso de la fundación del convento de Tendilla, dice que ni el conde ni sus sucesores fueron muy espléndidos al dotar y favorecer al Monasterio de Tendilla, bien que aquél no tomase el nombre ni las prerrogativas de fundador. Declara que sólo dió la casa, una huertecilla, los molinos de Armuña y un terno de terciopelo negro. Pero el marqués de Mondéjar, en su Historia de la casa de Mondéjar (MS. en la Academia de la Historia), tomo II, rectifica al Padre Sigüenza; y alegando la escritura de fundación, otorgada en Tendilla en 26 de Agosto de 1473, dice que el conde y su mujer Doña Elvira de Quiñones dieron, además de otras cosas; los vasos de plata dorada de su propia capilla, ornamentos, rentas, censos, un molino, huerta y batán en el Tajuña, juros, ganado y otras cosas, con condición de que ellos y sus sucesores recibirían enterramiento en la capilla mayor.  Pone en claro lo ocurrido sobre lo que hizo el conde la lectura de unos documentos que en copia antigua encierra el tomo M.2 de la colección de Salazar, fol. 128. De ellos resulta que estando en Tendilla, “un poco despues de puesto el sol,” del día 25 de Agosto de 1473, dentro de la ermita de Santa Ana, ante Fr. Juan Melgalejo, prior de los jerónimos de San Isidoro, cerca de Sevilla, y Juan Páez de Peñalver, notario, pareció D. Íñigo López de Mendoza, conde de Tendilla y señor de Sangarrén, que expuso su ya antiguo propósito de dotar dicha ermita, para que en ella hubiese monjes jerónimos; que por ello renunciaba al señorío que sobre ella tenía, traspasándolo á dicho Fr. Juan y su convento para que pusiesen en ella una comunidad, y que le rogaba que tomase la posesión para estos fines. Así lo hizo Fr. Juan por virtud de autorización apostólica, que mostró, y en señal de posesión entró en la ermita, acompañándole Fr. Vasco de Guadalcanal y Fr. Gonzalo de Valderrama, monjes de San Isidoro, de Sevilla, y los tres, teniendo necesidad de volverse á su monasterio, y mientras enviaban otros al de Tendilla, entregaron la tenencia del santuario a Juan González Trapero, vecino del pueblo. En 26 de Agosto del mismo año manifestó el conde ante escribano que, para sustentación de los monjes, reparo de la ermita y otras necesidades, él y su mujer Doña Elvira de Quiñones daban la dote siguiente: toda su capilla de plata dorada con los ornarnentos á ella anejos, enumerando las alhajas de que se componía; 4.100 maravedís y siete pares de capones que valía el censo de seis pares de casas de la calle Mayor del pueblo, quedando las casas y sus moradores actuales bajo el senorío y vasallaje del conde; el molino harinero del Tajuña, con huerta y batán, en término de Armuña; muchos maravedís de juros en las alcabalas de Guadalajara y Peñalver, censos y otras rentas, con condición de que en la capilla principal no se enterrasen más que los donantes y sus descendientes, conservando el patronato de ella. Como el hospital había de estar junto á la iglesia, los monjes no tendrían obligación de proveerlo sino con lo que fuese su voluntad.

(30) El P. Pecha, en su Historia de Guadalajara, inédita en la Biblioteca Nacional, dice que el primer conde de Tendilla falleció en 1480 en esta villa, donde estuvo recogido los últimos tiempos de su gloriosa existencia, preparándose con santas obras para la muerte. Pero el marqués de Mondéjar, en su obra tantas veces alegada y también inédita, prueba con documentos que la muerte de aquel prócer acaeció en Guadalajara á 17 de Febrero de 1479. He visto un testimonio de escribano, dado á petición de los señores D. Enrique de Mendoza, D. Juan Hurtado de Mendoza y D. Pero González de Mendoza, caballero de San Juan, quienes después de declarar que en el día de la fecha había fallecido su sobrina Doña María Josef de Cardona, hija legítima de D. Francisco de Mendoza, almirante de Aragón y de las Indias, y de su mujer Doña María de Liori Folch Colón de Cardona, duquesa de Veraguas, etc., hacen entrega de su cuerpo al monasterio de San Jerónimo, título de Santa Ana de la Peña, de Tendilla, para que guarden en depósito el cadáver hasta que se determine dónde ha de ser enterrado. Hecho en Tendilla, en dicho monasterio, 25 de Enero de 1590, (Colección de Salazar, M-l1.)

(31) Siendo obispo de Sigüenza D. Diego Hurtado de Mendoza, llegaron á Sevilla las bulas pontificias elevándole á la mitra arzobispal, y en su nombre se tomó la posesión en 8 de Marzo de 1486, haciendo su entrada personal en 30 del mismo. Fué cardenal con el título de Santa Sabina. Murió en 42 de Septiembre de 1502, según Gil González Dávila en Madrid, y según el analista sevillano Ortiz de Zúñiga en Tendilla, de donde trasladaron su cuerpo á la sede sevillana en 1504, donde su hermano, el segundo conde de Tendilla, le erigió magnífico mausoleo. En una nota de Salazar á los documentos de su colección, M-2, que se citan aquí á propósito de la fundación del convento de Santa Ana, consta que el cardenal-arzobispo tuvo mucha devoción al monasterio, por ser obra piadosa y sepulcro de sus padres. Entre otras mercedes le hizo las de levantar el retablo mayor, la sacristía, las sillas del coro, la fuente del claustro viejo, la conducción de a aguas y la limosna de 20.000 maravedís cada año. Añade que, aunque murió en Madrid (dice que en 22 de Octubre), por su disposición testamentaria estuvo depositado su cuerpo durante algunos meses en el monasterio, llevándoselo luego á Sevilla unos comisionados del cabildo catedral.

(32) Según el P. Sigüenza, tenía el monasterio de Santa Ana 23 religiosos ermitaños antes de unirse á la Orden general de San Jerónimo.

(33) P. Sigüenza, Crónica de la Orden de San Jerónimo.

(34) Tomo II de esta obra, págs. 325 y siguientes.

(35) Cédula del emperador dada en Génova á 9 de Septiembre de 1541. Salazar y Castro transcribe parte de ella en sus Advertencias históricas, 1688.

(36) El conde murió en la Alhambra de Granada en 16 de Julio de 1515, á los ochenta años de edad, aunque el marqués de Mondéjar dice que falleció algunos días antes de esta fecha. Creo que no se conoce su última disposición testamentaria, por la que acaso se le enterró en Granada; pero en la que otorgó en Estremera mucho antes, en 5 de Mayo de 1489, mandaba que se le diese sepultura en Santa Ana de Tendilla. Aqui yo (J.L.G. de Paz) añado que el Conde testó en La Alhambra el 18 de julio de 1515 y murió a los dos dias, segun los libros publicados por el prof Szmolka Clares en Granada. Fue enterrado con gran duelo en el Monasterio de San Francisco en Granada, siendo luego trasladados sus restos al Convento de San Francisco de La Alhambra en el lugar que dejaron libre los de la reina Isabel I cuando éstos fueron trasladados definitivamente a la Capilla Real en 1521.

(37) Entre las gracias que el segundo conde obtuvo de Su Santidad, además del regalo del estoque bendito, aparecen las de un jubileo á favor del monasterio de Santa Ana y ciertos favores espirituales al hospital fundado por el primer conde; mas dijo el Pontífice que, por estar el hospital algo lejos del pueblo y fuera del camino público, no acudían á él los enfermos, por lo que autorizó al conde para fundar otro á sus expensas dentro ó cerca de la villa.

(38) Copia esta carta el marqués de Mondéjar en la obra citada. Es documento sin fecha; pero como se refiere á “esta jornada de Alhama,” puede suponerse la época en que fué escrita.

(39) En el repartimiento de tributos impuestos á los judíos, que se hizo en 1474, tocó á los de Tendilla la cantidad de 850 maravedís.

(40) Junto á Tendilla y en tiempo de su feria aparecieron una vez tres hombres muertos. El juez, licenciado Liébana, hizo dos veces inútiles pesquisas para descubrir á los asesinos; pero Doña Catalina de Mendoza, hija del marqués de Mondéjar, hizo al pesquisidor tales advertencias, que descubrió á los criminales, moriscos agavillados, que cometieron muchos delitos en la tierra, pues, llenos de furor, no perdonaban vidas ni bienes, hasta que fueron descubiertos y castigados. Doña Catalina, joven aún, nacida en Granada en 1542, gobernaba los estados de su padre durante la ausencia de éste en Nápoles, donde era virrey, y de donde volvió en 1580. (Vida de Doña Catalina de Mendoza, por Fr. Jerónimo de Perea, 1653 en 4.º)

(41) Larruga, Memorias económicas, tomo XIV, pág. 105.

(42) Sobre esta disputa han escrito mucho los cronistas franciscanos. El P. Cornejo, el principal de ellos, defendió la primacía de la Salceda contra ataques insidiosos; y más ardientemente el P. Fray Eusebio González de Torres, en la sexta parte de la Crónica de la Orden de San Francisco. El P. Fr. Alonso López Magdaleno publicó en l687, con el mismo fin, un Compendio historial de Nuestra Señora de la Salceda. Arco de paz entre Dios y el hombre tituló Fray Juan Ros otra historia de la Salceda, que dió á luz en 1748. Pero la obra de mayor extensión sobre la imagen y su convento es la de Fr. Pedro González de Mendoza, que, aun siendo arzobispo de Granada, se entretuvo en hacer dicha obra, titulada Historia del Monte Celia de Nuestra Señora de la Salceda, impresa en aquella ciudad en 1616 y hecha por el prelado en reconocimiento de haber tornado el hábito en dicha casa religiosa á la que tanto favoreció. Se cita un Compendio de la aparición y milagros de la misma imagen, impreso en Madrid en 1708; pero no conozco ningún ejemplar.

(43) Sobre la humilde habitación ó cabaña que habitó Cisneros se puso en el siglo xvii una lápida, cuya inscripción, deshechas sus abreviaturas, dice: “Esta es la choza de Fr. Francisco Gimenez de Cisneros, Guardian desta Casa. Año de 1492.” La inscripción se conserva hoy en el Museo Arqueológico Nacional.

(44) En la Salceda estuvo recluído D. Joaquín Lorenzo Villanueva, y de aquella estancia ofrece curiosas noticias en su Vida. También puede verse sobre esto el informe que dió la Academia de Ciencias Morales y Políticas acerca del tratado "De divina providentia", que se atribuye á Villanueva. (Memorias de dicha Academia, I.)

(45) Fr. Pedro de Salazar habla de esta librería en su Crónica franciscana de la provincia de Castilla (1612), y dice que el P. González de Mendoza estableció allí una biblioteca de numerosos y esquisitos libros “curiosamente puestos.” D. Nicolás Antonio menciona varias obras que había en la Biblioteca de la Salceda, manuscritas. Cita algunas en el primer apéndice de los “Anónimos.”

(46) Ejecutoria de la sentencia sobre este pleito, dada en 1772, hay en el archivo de la villa.

(47) Copia de este privilegio acompaña al expediente para la única contribución ó catastro llamado de la Ensenada, 1752. (Archivo de Hacienda de Guadalajara.)

(48) He visto ambas cédulas en el archivo municipal. He de añadir (J.L.G. de Paz) que gran parte de los archivos se perdieron durante la Guerra Civil y postguerra.

(49) Entre los papeles que, procedentes del convento de Santa Ana de Tendilla, existen hoy en el Archivo Histórico Nacional, está escrita en pergamino la escritura de aceptación que la comunidad hizo de una capellanía fundada por López Medel, en Santiago de Guatemala, á 22 de Abril de 1556, y en ella consta su propósito de ser enterrado, así como sus padres, en una capilla del convento. Era entonces oidor de la chancillería del Nuevo Reino de Granada, y dotó la capilla con 650.000 maravedís. Del mismo López Medel hay algún documento autógrafo con dicha escritura.

(50) De la vida y escritos de este hombre ilustre doy cuenta en la Biblioteca de escritores de la provincia de Guadalajara. Parece que fué suntuoso el sepulcro que le levantó su sobrino en el convento de Santa Ana de Tendilla; pero arrumbado casi del todo, entre sus escombros estará oculto, como allí habrán quedado los restos mortales de aquel esclarecido alcarreño.

(51) La imprimió en Madrid, en 1586, en 8.º Parece que no fué impresa una segunda parte que el autor ofreció.

(52) MS. en la Academia de la Historia.

(53) Puede justificar la poca antigüedad de la imagen la especie que he oído en el país, de que la primitiva y auténtica imagen de Nuestra Señora de Ia Salceda no es ésta que hay en Tendilla, sino otra de cuyo paradero no hay noticia positiva. Pero esta versión puede ser resultado de la contrariedad, todavía viva, que sufrieron los de Peñalver cuando se llevó la efigie á Tendilla contra el derecho de aquéllos, según dicen.

(54) En el tomo III del Boletín de la Academia de la Historia publicó el académico D Vicente de la Fuente un curioso artículo con el título de La calavera del conde de Tendilla. Trata de cómo los franceses profanaron, en 15 de Enero de 1809, el mausoleo donde yacía la momia de aquel ilustre caballero; de cómo sacaron ésta, la arrastraron y cortaron á cercén la cabeza, y de cómo la calavera sirvió de candelero á un cabo de vela, á cuya luz debieron perpetrarse aquellas atrocidades. Da también noticias de las averiguaciones que en 1845 se hicieron en el ya derruído monasterio por cuidados de la Comisión provincial de monumentos, y recuerda que dicha Comisión hizo el traslado de los magníficos sepulcros del conde y su mujer á la iglesia de San Ginés, de Guadalajara, donde hoy se admiran. Dibujos de ambos sepulcros publicó el Sr. Carderera en el tomo II de su Iconografía española. Nota: Los sepulcros fueron destrozados en 1936. Los franceses saquearon a conciencia Tendilla en 1809.

BREVE ANEXO
 

De Tendilla se conservan otras descripciones posteriores. Dejando aparte el extenso Catastro de Ensenada (1752) y el Diccionario de Madoz (1847) posemos añadir que el ilustrado escritor canario Tomás de Iriarte (el de las famosas Fábulas) dijo en 1781 que era una "mediana villa con una gran arboleda", el también ilustrado gallego Joseph Cornide dice en 1795 que está "con casas de cerro a cerro y por eso muy suxeta a inundaciones", Cela en su Viaje a la Alcarria lo describe en 1946 como "de soportales planos, largo como una longaniza y estirado a lo largo de la carretera",  y Julio Caro Baroja dijo en Los Baroja que sus vecinos eran "los últimos representantes de la gravedad, del estoicismo hispano" y que "el paisaje de Tendilla es fino; el pueblo, compuesto en esencia por una calle con soportales, no ha cambiado mucho del siglo XVI a aquí". Para el cronista Provincial Antonio Herrera Casado es "uno de los mejores conjuntos de urbanismo medieval existentes en la Alcarria".

Para el viajero que nos visite destacaremos entre sus monumentos la Iglesia de la Asunción, cuyo tamaño y cimientos sorprenden al turista cuando llega al Valle (sobretodo si viene desde Sacedón), y los largos soportales de la Calle Mayor, dónde cada columna es distinta a la contigua, y que fueron declarados "Conjunto Histórico" por Bellas Artes. Su longitud total, contando los distintos tramos, se acreca a los dos kilómetros. También encontramos las Casonas Nobiliarias con escudos de la Calle Franca, la fuente "vieja" o fuente de los Mendoza (siglo XVI), muy deteriorada, y el Palacio de los López de Cogolludo con su capilla rococó. Y, por supuesto las calles con excelentes ejemplos de la típica arquitectura popular alcarreña.

Pueden visitarse asimismo las ruinas históricas del castillo (encima de las cuales se levantó en 1930 el monumento al Sagrado Corazón de Jesús), las ruinas del Monasterio Jerónimo de Santa Ana (siglo XV), unos restos de la muralla y (aunque esté en el término de la vecina villa de Peñalver) las del Convento franciscano de La Salceda (siglos XIV a XVII). Del contenido del otrora famoso Monasterio de Santa Ana solo pueden admirarse el Retablo en el Cincinnati Art Museum (obra en su mayor parte de una mujer, la pintora Caterina van Hemessen) y las tumbas del primer Conde de Tendilla y su mujer (muy destrozadas en la Guerra Civil) en la Iglesia de San Ginés, en Guadalajara. La torre de la Iglesia se ha encontrado que fue hecha por Vicente Bradi, hermano del arquitecto de Madrid Manuel Bradi, entre 1781 y 1782.

Poco conocido por el gran público es que para paliar la escasez en la postguerra Carmen Baroja y Nessi, la hermana del famoso escritor Pío Baroja, compró en 1947 una casa y tierras de cultivo. La familia Baroja se acercaba al pueblo dos veces al año aunque Pío nunca se movió de Madrid ("En este pueblo tiene un olivar D. Pío Baroja para tener aceite todo el año", cita C.J. Cela en su Viaje a la Alcarria). Julio Caro Baroja habla de "aquellos jamones que eran los de mejor gusto que he comido en mi vida"
 
 

José Luis García de Paz.
13 de Febrero de 2000.

e-mail: depaz@uam.es


Copyright © 1996-2002. All rights are reserved. © These materials may not be copied or redistributed for commercial or non-commercial purposes, or for compensation of any kind without prior written permission of the author.

Copyright © 1996-2002. Todos los derechos quedan reservados. © Queda de esta forma prohibida cualquier reproducción. Esta página está protegida por las leyes españolas, y concretamente por la Ley de la Propiedad Intelectual de 12 de Abril de 1996, así como por las leyes de los otros países de la Comunidad Europea relativos a la misma materia y el Registro Federal de propiedad intelectual de autores.