Tendilla. Evolución de su población.


La población de la villa alcarreña de Tendilla (actualmente pendiente de ser declarada como "Conjunto Histórico" su calle mayor) ha cambiado a lo largo de su historia. No hay noticias escritas sobre Tendilla hasta que el lugar fuera hecho villa y separado del común de villa y tierra de Guadalajara para ser casi inmediatamente donado por Enrique III al almirante Diego Hurtado de Mendoza en 1395. Sería villa de señorío secular hasta el primer cuarto del siglo XIX. Aunque en las Relaciones Topográficas enviadas a Felipe II en 1580 los vecinos afirmaron de su población tras la reconquista de esta parte de Guadalajara al final del siglo XI, no hay datos fidedignos de cuantos habitantes tuvo la villa hasta el siglo XV. Al menos puede darse constancia de que los restos escasos de la antigua iglesia parroquial dedicada a la Virgen de la Zarza, en la ladera norte de la villa, atestiguan su construcción posible en el siglo XIII.

El gran auge de la villa en el siglo XV se debió tanto a la feria como a la producción de aceite de oliva y vino en las laderas a su alrededor, en que se situaban los cultivos formando terrazas, hoy desaparecidas, hasta dónde alcanzaba la vista. En ella residía el alcaide mayor que el conde tenía para el gobierno de sus territorios en 1509. La parte negativa era la falta de leña y grano suficiente para todos sus habitantes y visitantes en la feria, comprándose al comenzar el siglo XV en los mercados de la ciudad de Guadalajara o incluso importándose desde Tierra de Campos. Y la falta de carne por falta de dehesas. La población se fue desplazando hacia la vega regada por el arroyo Pra, construyéndose las casas sobre columnas y habitando sus pobladores en el primer piso, tanto para evitar las avenidas de las aguas como para alojar en esta planta baja los puestos de los mercaderes en la feria. En la Relación de 1580 se habla de "casas construidas como en Venecia" y hay cartas tanto el segundo como el tercer conde promoviendo la construcción de soportales para albergar a los feriantes.

Atraídos por el comercio de la feria, hubo una colonia judía en Tendilla hasta su expulsión en 1492, pero no llegaron a tener sinagoga en la judería. En el repartimiento de 1464 no aparece contribución de los judíos de Tendilla pero cuando en 1474 se reparten 450000 maravedíes entre los judíos de Castilla, corresponden 850 a los judíos vecinos de Tendilla, que repartidos a 50 por "vecino" hacen 17 "vecinos" con la religión de Abraham. Este cálculo lo hizo en 1829 Tomás González, recopilador de censos del siglo XVI para el rey Fernando VII. La contribución de los judíos ascendería paulatinamente hasta 2980 maravedíes en 1489, aunque ya no puedo saber a cuanto contribuía cada vecino judío para saber cuantos eran.

Y aquí aparece por primera vez el término "vecino" que correspondía a una unidad familiar. En otros lugares era casi equivalente a lo que se denominaba "fuego", y vería a ser un varón con su mujer, hijos y criados. Es difícil dar una equivalencia en habitantes, pero los autores estiman que equivale entre 4 y 5 habitantes por "vecino", variando el dato según el año y siglo, las pestes o según la región dentro de la península ibérica. Asimismo, la gran mortalidad infantil hacía que esta población no tuviera importancia para los que contabilizaban los censos, por lo que quizá el número real de habitantes por vecino fuera más cercano al valor de cinco. El factor ha llegado a ser aumentado hasta 6 por algún investigador o calculado como el valor 4'0499 habitantes por vecino seglar para la provincia de Guadalajara según la recopilación del Conde de Valparaiso del Censo de Ensenada.

No todos los habitantes contribuían por igual a los impuestos y gastos, pues estaban exentos los hidalgos y frailes, por lo que alta y baja nobleza, más curas y monjes no pagaban. Los impuestos los pagaban los denominados "pecheros" o "villanos", es decir, los españoles "de a pie". Pueden ustedes buscar en el diccionario el significado del verbo "pechar".

Censos de Tendilla.

 

Comentarios finales.

Cualquiera que lea los datos anteriores se extrañará del tremendo descenso de la población de Tendilla en el siglo XVII. La primera responsable fue la tremenda peste de 1598-1602 que acabaría con la tercera parte de los habitantes de Castilla. Siguieron malas cosechas y más epidemias (por ejemplo otra peste en 1647). Asimismo el campesino llegaba a abandonar sus tierras por el peso de los impuestos, que estaban repartidos por lugares por lo que al disminuir los pobladores de un lugar, repartían a más impuestos por pechero, siendo en algunos casos mejor huir que hacer frente a las deudas. Han quedado abundantes memoriales de lugares pidiendo la disminución de impuestos (como las solicitudes de Fuentelviejo y Peñalver) al haberse reducido la población a la tercera parte. El cercano Fuentelviejo llegó casi a desaparecer, Yunquera y Chiloeches también dejaron constancia escrita de sus apuros económicos y despoblación. En el caso de Tendilla, los peorres años fueron los del primer tercio del siglo XVII.

La población empezaría a recuperarse al comienzo del reinado de Carlos II para sufrir un nuevo golpe por las pestes de 1684 y 1695. Pero los escalofriantes datos de 1714 y 1716 se explican por el saqueo "a conciencia" de Tendilla que en diciembre de 1710 hicieron las tropas inglesas del archiduque Carlos en su retirada, que hicieron que Felipe V (según Juan Catalina) "queriendo remediar en parte aquellos daños, por cédula de 30 de Diciembre de 1712 condonó á la villa las contribuciones atrasadas, y por otra de 14 de Enero siguiente, en que declaraba haberse disminuido el vecindario por aquellos sucesos, le perdonó otras deudas que tenía con la Real Hacienda".

Antonio Domínguez Ortiz recoje en el apéndice primero de "La Sociedad Española en el siglo XVII" los datos de los lugares vecinos de Aranzueque (reducido en 1699 a 23 vecinos de 160 que tuvo), Peñalver (reducido a 140 vecinos en 1648 de los 350 que tuvo en 1591) y Romanones (en 1699 tenía 48 vecinos de los 70 que tuvo). También pueden consultarse las menciones a localidades vecinas como Fuentelviejo (en 1624 tenía 250 familias y en 1674 sólo quedaban 27) y sobre malas cosechas, climatología adversa y plagas en "La España de Carlos II" (1981) de Henry Kamen. Un estudio más general es "La Crisis de Mortalidad en la España interior, siglos XVI - XIX" (1980) de Vicente Pérez Moraleda. El Censo de Campoflorido (1717) menciona 21 vecinos en Aranzueque, 15 en Fuentelviejo, 36 en Romanones y 38 en Peñalver.

Tendilla se recuperaría, así como sus ferias, pero llegaría un nuevo golpe a la Alcarria entera con la epidemia de fiebres y paludismo (las "tercianas") de 1784-1792. Hay datos de que en 1786 había 25 enfermos, 150 curados y 5 fallecidos en Tendilla, que no es el peor caso, pues hubo 12 en el vecino Fuentelviejo o 120 en Lupiana. No hubo más gracias a los tratamientos con quinina.

Tendilla sufriría otro "saqueo a conciencia" por los franceses la noche del 15 de enero de 1809, y seria atravesada (y expoliada a su paso) por los carlistas de la Expedición de Gómez en 1836 y de la Expedición Real en 1837, o por sus perseguidores isabelinos.

Asimismo indicaremos que la producción de vino y olivo disminuyó respecto al siglo XVI, quedando terrenos aptos para el ganado (parte de los vecinos del pueblo y parte de los monjes jerónimos) que se pastoreaba ya a finales del siglo XVII y en el XVIII (por ejemplo las 908 cabezas de ganado lanar y 327 de caprino en el Catastro de 1752). Tendilla sería exportadora de vino hasta la plaga de la filoxera empezando el siglo XX.

La lenta pero continua disminución a lo largo del siglo XX, por la emigración a las capitales en busca de mejores salarios que los que la agricultura permitía, han convertido a muchas casas de Tendilla en una segunda vivienda para los hijos y nietos de Tendilleros emigrados.

En este texto hemos transcribimos algunos datos extraidos de obras antiguas, los cuales muestran los conocimientos que sus autores tenían en su momento, por lo que alguno puede tener alguna errata.

 


Agradecimiento. La mayoría de los datos anteriormente expuestos anteriormente provienen de diversas publicaciones, la mayoría del Instituto Nacional de Estadística, que he consultado en la propia Biblioteca del I.N.E. y en las Bibliotecas de la Facultad de Filosofía y Letras y la Facultad de Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid. Entre ellos hay varias reproducciones, el "Censo de Población de la Corona de Castilla Marqués de la Ensenada mandado formar por el Conde de Valparaíso" en 1759, "Servicios Profesionales y rentas del trabajo en pueblos de la Corona de Castilla a mediados del siglo XVIII" basado en el Censo de Ensenada, el "Censo de Campoflorido" y el "Censo de Población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI" recopilados por Tomás González para Fernando VII en 1829. Junto a las publicaciones del I.N.E. también he consultado los volúmenes recopilatorios llamados "B" y "C" que sobre el Catastro de Ensenada publicara en los años 90 Tabapress en la colección "Alcábala del Viento".

Sólo he indicado en el texto cuando he usado otra referencia. Deseo especialmente agradecer a Angel Sanz Megino, de Guadalajara, por haberme dado copia de sus trabajos escritos en 1987 y no publicados aun titulados "Tendilla, sociedad y economía en los siglos XVI al XVIII" y "Tendilla: situación económica y social en 1752 y 1982".
 

José Luis García de Paz.
e-mail: depaz@uam.es
Versión de 6 de Octubre de 2005, ampliada en 2008 y 2009.
 


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