EL JUEGO DE LA HOMEOSTASIS

 

GLUCOSA EN PLASMA: La glucosa es uno de los principales substratos para la producción de energía en el músculo durante un ejercicio, y por eso un ejercicio prolongado puede resultar en una disminución de su concentración en el plasma. Esa es la razón de que los deportistas beban soluciones de glucosa durante la competición, particularmente en deportes que requieren esfuerzos de larga duración, como en el ciclismo. Por otro lado, un aumento exagerado de la concentración de glucosa en el plasma puede aumentar la osmolaridad del plasma (aunque la glucosa tiene una repercusión sobre la osmolaridad menor que la del sodio). Aunque eso no suele tener importancia en sujetos normales, puede ser un grave problema en los pacientes diabéticos.

 

TEMPERATURA: Durante un esfuerzo, parte de la energía del metabolismo se transforma en calor, por lo que la temperatura corporal tiende a aumentar. Los organismos homeotermos o de “sangre caliente” como los mamíferos, deben mantener su temperatura corporal en un rango bastante estrecho, que en humanos es de 37ºC más o menos medio grado. Para evitar el aumento de la temperatura se puede incrementar la sudoración, porque la evaporación del sudor elimina calor del cuerpo. Por otro lado, con el sudor se pierde agua y sal (sodio), por lo que esto puede acelerar la disminución de la presión arterial y de la osmolaridad.

 

PRESIÓN ARTERIAL. La presión arterial es la fuerza que impulsa la sangre hacia los músculos, para aportarles el oxígeno y la glucosa que necesitan durante el ejercicio. La presión arterial depende (entre otros factores) del volumen de líquido contenido en los vasos sanguíneos, por lo que una pérdida excesiva de agua puede producir disminución de la presión arterial.

 

OSMOLARIDAD. La osmolaridad es el número de partículas (moléculas o iones) presentes en una disolución por unidad de volumen. En el medio interno de los seres vivos, la osmolaridad está determinada fundamentalmente por la concentración de sodio, y en menor medida por la de glucosa. Si aumentamos la ingesta de agua para corregir una disminución del volumen de líquido corporal, se va a diluir el sodio y a disminuir la osmolaridad, por lo que es posible que tenga que aumentar al mismo tiempo la ingesta de sal. Por este motivo, a veces los deportistas beben líquidos “isotónicos” que contienen agua y sal.

 

OXÍGENO. Durante el ejercicio aumenta el consumo de oxígeno en los músculos, con el fin de producir más energía. Esto suele compensarse con un incremento de la ventilación pulmonar. En los pulmones se pierde agua en forma de vapor, por lo que una ventilación muy intensa puede disminuir el volumen de agua corporal. Puesto que en este caso se pierde agua sin ir acompañada de sales, el sodio se concentra y tiende a aumentar la osmolaridad del medio interno.