Cuando el potencial de acción llega al extremo de la fibra, debe pasar a la siguiente neurona. Primeramente se pensaba que la fibras de unas neuronas se continuaban con las fibras de otras, de manera que la señal podía pasar directamente de la una a la otra. Pero cuando el sistema nervioso se estudió con más detalle, se vio que el final de una fibra estaba separado de la siguiente por un pequeño espacio, así que era preciso algún mecanismo para que la señal “saltara” ese espacio y pasara a la siguiente neurona. Hoy sabemos que las señales “saltan” el espacio mediante una señal química. Cuando el potencial de acción llega al extremo de la fibra, hace que esta libere una sustancia química, que se denomina neurotransmisor, el neurotransmisor se une a la membrana de la siguiente neurona, y puede hacer que se produzca un potencial de acción en la siguiente neurona. Esta conexión entre una neurona y otra mediante la liberación de un neurotransmisor, se denomina sinapsis.
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Grandes momentos de la Fisiología |
EL SUEÑO DE OTTO LOEWI
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En la terminal de la fibra existen vesículas que contienen moléculas del neurotransmisor. Cuando el potencial de acción llega al terminal, hace que las vesículas se fusionen con la membrana plasmática y se libere el neurotransmisor al exterior. Este se une a receptores, que son moléculas en la membrana de la siguiente neurona. Al unirse el neurotransmisor con su receptor produce cambios, que pueden ser por ejemplo, que se abra un canal para el paso de iones. Esto puede hacer que se produzca otro potencial de acción en la siguiente neurona. En otros casos, sin embargo la unión del neurotransmisor puede producir otros efectos, por ejemplo, dificultar que se produzca el potencial de acción.
El
receptor tiene en su superficie un lugar donde se une la molécula del
neurotransmisor, de manera que solo el neurotransmisor para el que está
diseñado se une a ese receptor, porque otros neurotransmisores no “encajan” en
el lugar de unión. El resultado es que cada neurotrasnsmisor produce unos
efectos determinados, dependiendo de a qué receptores se una. Tras activar el
receptor, el neurotransmisor se separa del mismo y es eliminado rápidamente,
para evitar que siga haciendo efecto durante demasiado tiempo. En algunos casos
el neurotransmisor es destruido por enzimas, otras veces es vuelto a captar por
la terminación de la fibra nerviosa y encerrado en vesículas para ser utilizado
de nuevo
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Las sinapsis pueden ser excitadoras o inhibidoras |
La sinapsis no son simples repetidores que transmiten
la señal de una célula a otra. Son más bien como interruptores que permiten el
paso de la señal, o no lo permiten, según estén abiertos o cerrados. Si la
sinapsis deja pasar el potencial de acción, la señal llega a su objetivo, y se
produce una respuesta. Si la sinapsis no deja pasar la señal, la respuesta no
se produce. Algunas sinapsis dejan pasar el potencial de acción, y son
equivalentes a un interruptor cerrado. Otras sinapsis, en cambio dificultan el
paso de la señal, es como si abrieran el interruptor.
Estas sinapsis que dejan pasar o no
las señales nerviosas, son las responsables de todas las respuestas del sistema
nervioso. Por ejemplo, cuando tocamos un objeto caliente, retiramos la mano
inmediatamente. Esto es un ejemplo muy sencillo de un comportamiento, en que un
estímulo (el calor) produce una respuesta (el quitar la mano). El calor produce
potenciales de acción en las fibras nerviosas que hay en la piel, estos
potenciales se propagan por la fibra hasta la médula espinal. Allí el potencial
de acción pasa a través de varias neuronas, y finalmente vuelve por la fibra
del nervio motor al músculo que produce el movimiento de retirar la mano. Pero
si hacemos un esfuerzo de voluntad, podemos mantener inmóvil la mano sin
retirarla. En este caso, las fibras que vienen del cerebro forman sinapsis
inhibidoras que interrumpen la transmisión de la señal que viene de la piel, de
manera que esta señal no llega al músculo y no se produce el movimiento.
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¿Sabía que...? |
EL REFLEJO ROTULIANO Una de las maniobras más características de la exploración médica es la del reflejo patelar o rotuliano, en que el médico golpea con un martillito de goma debajo de la rodilla. La respuesta normal es una extensión de la pierna. Puede provocar fácilmente ese reflejo en sí mismo de la siguiente manera: siéntese en un lugar alto y cruce una pierna por encima de la otra de manera que aquella quede colgando y pueda oscilar libremente. Dé un golpe suave con el canto de la mano debajo del hueso de la rodilla (puede necesitar varios intentos hasta que encuentre el lugar exacto) y la pierna se extenderá, en un movimiento involuntario.
Este reflejo es en realidad una manifestación secundaria de un mecanismo muy importante para mantener la postura del cuerpo. En los músculos hay unos órganos que miden la longitud del músculo, y que se activan si este es estirado. Si una fuerza externa trata de modificar la postura (por ejemplo, forzarnos a flexionar la pierna) se estira el músculo correspondiente, este envía señales al médula avisando del cambio de posición, y la médula automáticamente envía órdenes para que el mismo músculo que ha sido estirado se contraiga, con lo que se vuelve a la posición inicial. Cuando se golpea debajo de la rodilla se tira del tendón correspondiente al músculo que extiende la pierna, ese tirón estira el músculo y desencadena la contracción del mismo. La exploración de este reflejo proporciona información muy importante al médico, porque si existe una lesión en los nervios que vienen de la pierna o van a ella, o en la parte de la médula espinal que controla estos músculos, el reflejo no se producirá. En cambio si la lesión está en otro lugar del sistema nervioso (por ejemplo, en el cerebro), el reflejo seguirá produciéndose. |
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Pregunta |
En una sinapsis: ·
La corriente eléctrica pasa directamente de la membrana
de una neurona a la otra ·
El efecto del neurotransmisor depende del tipo de receptor
al que se une |