Kontakta Naturhistoriska riksmuseet

Universidad Autónoma de Madrid

Roberto Bolaño  

  Inicio - Atrás

Biografía

Obras de Roberto Bolaño
 
Novelas
 
Poesía
 
Cuentos
  Otros escritos

Obras sobre Roberto Bolaño
   Artículos
   Libros
Entrevistas
Fotografías
Infrarrealismo
Enlaces
Videos

La Universidad Desconocida (2007)

   

Anagrama. Barcelona, 2007. 459 págs. ISBN: 978-84-339-7144-9.

Parte de esta obra fue publicada originalmente por Ayuntamiento de Talavera de la Reina, Talavera de la Reina, Colección Melibea, 1993, 96 pp. 96. ISBN: 84-88439-06-7

Premio Rafael Morales 1992, Ayuntamiento de Talavera de la Reina.

«Creo que en la formación de todo escritor –afirmó Bolaño– hay una universidad desconocida que guía sus pasos, la cual, evidentemente, no tiene sede fija, es una universidad móvil, pero común a todos.» Así, proyectó reunir, hacia mediados de los años ochenta, buena parte de la poesía que había escrito desde su llegada a España, en 1977. El tiempo pasó, el proyecto fue creciendo y, en 1993, temeroso de su salud, Bolaño ordenó y fijó el material acumulado, dando lugar a un grueso volumen mecanoscrito –el que sigue esta edición, con algunos agregados– que desde entonces quedó listo para ser publicado. Bolaño, sin embargo, lo retuvo consigo hasta su muerte, refiriéndose a él, en más de una ocasión, como una suerte de testamento literario, auténtica summa de su poesía durante los años decisivos de su formación literaria, cosa que sin duda viene a ser, por mucho que en los años sucesivos se dieran a conocer algunas de sus partes. En él se forja su voz tanto de narrador como de poeta, en el bien entendido de que fue siempre como poeta como se vio a sí mismo Bolaño, que –como se hace aquí patente– transita indiferente del verso a la prosa poética, y de ésta al poema narrativo.

Se divide en tres partes y 16 secciones:

 Primera parte
   1. La novela-nieve
   2. Guirat de Bornelh
   3. Calles de Barcelona
   4. En la sala de lecturas del infierno
   5. San Roberto de Troya
   6. Nada malo me ocurrirá
   7. Tu lejano corazón

Segunda parte:
   1. Tres textos
   2. Gente que se aleja
   3. Iceberg
   4. Prosa del otoño en Gerona
   5. Manifiesto y posiciones

Tercera parte
   1. Poemas perdidos
   2. Nueve poemas
   3. Mi vida en los tubos de supervivencia
   4. Un final feliz

 Una nota del autor sin título:

Las siete primeras secciones de La Universidad Desconocida están fechadas entre 1978 y 1981. Una Barcelona que me asombraba e instruía aparece y desaparece en todos los poemas.

TRES TEXTOS son de alguna manera una suerte de prólogo a gente que se aleja. Nel, majo quisiera ser el punto de encuentro de dos visiones, la mexicana y la española. Nel, en argot mexicano, significa <<no>>. Ne, <<majo>>: No, guapo: No, poeta.

Escribí GENTE QUE SE ALEJA en 1980 mientras trabajaba de vigilante nocturno en el camping Estrella de Mar, en Castelldefels. El poema, como es evidente, es deudor de mis entusiastas lecturas de William Burroughs.

ICEBERG: los tres poemas corresponden a 1981 y 1982. La pelirroja es un intento de escribir a lo Raúl Zurita -las musas me perdonen-, pero en el territorio  de las fotografías pornográficas. El Chile de la pelirroja es el país que nombra, pero también es, en caló del Distrito Federal, el órgano sexual masculino.

PROSA DEL OTOÑO EN GERONA está escrito en 1981 durante mi primer año de estancia en la ciudad tres (¿o dos?) veces inmortal.

MANIFIESTO Y POSICIONES: La poesía chilena es un gas es de 1979 o 1980. El Manifiesto mexicano  de 1984. Horda, de 1991 y La poesía latinoamericana  de 1992.

Los POEMAS PERDIDOS, como su nombre indica, son poemas perdidos. Las pulsaciones de tu corazón  está fechado en 198. Encontré el resto en un cuaderno que me regalaron en 1987.    

Los NUEVE POEMAS son de 1990, después de mucho tiempo sin escribir poesía. Mi hijo tenía unos pocos meses y la vida discurría como en Las puertas del paraíso, de Jerzy Andrzejewski. 

MI VIDA EN LOS TUBOS DE SUPERVIVENCIA es de 1992, con algunos poemas de 1991 y de 1993. Los neochilenos es el último poema que he escrito para La Universidad Desconocida. 

UN FINAL FELIZ es de 1992. Como en algunos poemas de la sección precedente es México, la nostalgia de México y un Chile quimérico, el que ahora aparece y desaparece en todos los poemas.

Blanes, julio de 1992-mayo de 1993 

Biblioteca y Lee a los viejos poetas fueron escritos inmediatamente después de salir del Hospital Valle Hebrón, en Barcelona, en el verano de 1992, o tal vez cuando aún estaba allí, con los viejos de hígados destrozados, con los enfermos de sida y con las muchachas que ingresaron por una sobredosis de heroína y a partir de entonces -el pabellón estaba lleno de predicadores de todo pelaje- reencontraron a Dios. 

Son dos poemas muy sencillos, bastante torpes en la ejecución y con voluntad de claridad en el significado. El destinatario original del mensaje es mi hijo Lautaro -estas palabra, en el fondo, también son para él. Ambos poemas recogen no sólo buenos deseos y buenos consejos. Desesperado con la perspectiva de no volver a ver a mi hijo, ¿a quién encargas de su cuidado sino a los libros? Es así de simple: un poeta pide a los libros que amó y que le inquietaron, protección para su hijo en los años venideros. En el otro poema, por el contrario, el poeta pide a su hijo que cuide de los libros en el futuro. Es decir que los lea. Protección mutua. Como el lema de una banda de gángsters invicta.

Blanes, enero de 1993

 

 

Poemas seleccionados:

LOS PERROS ROMÁNTICOS

En aquel tiempo yo tenía 20 años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar, ni rezar,
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.

AMANECER

Créeme, estoy en el centro de mi habitación
esperando que llueva. Estoy solo. No me importa
terminar o no mi poema. Espero la lluvia,
tomando café y mirando por la ventana un bello paisaje
de patios interiores, con ropas colgadas y quietas,
silenciosas ropas de mármol en la ciudad, donde no existe
el viento y a lo lejos sólo se escucha el zumbido
de una televisión en colores, observada por una familia
que también, a esta hora, toma café reunida alrededor
de una mesa: créeme: las mesas de plástico amarillo
se desdoblan hasta la línea del horizonte y más allá:
hacia los suburbios donde construyen edificios
de departamentos, y un muchacho de 16 sentado sobre
ladrillos rojos contempla el movimiento de las máquinas.
El cielo en la hora del muchacho es un enorme
tornillo hueco con el que la brisa juega. Y el muchacho
juega con ideas. Con ideas y con escenas detenidas.
La inmovilidad es una neblina transparente y dura
que sale de sus ojos.
Créeme: no es el amor el que va a venir,
sino la belleza con su estola de albas muertas.

EL TRABAJO

En mis trabajos la práctica se decanta como causa y efecto de un rombo siempre presente y en movimiento.
La mirada desesperada de un detective
frente a un crepúsculo extraordinario.
Escritura rápida trazo rápido sobre un dulce día que
llegará y no veré.
Pero no puente de ninguna manera puente ni señales
para salir de un laberinto ilusorio.
Acaso rimas invisibles y rimas acorazadas alrededor de
un juego infantil, la certeza de que ella está soñando.
Poesía que tal vez abogue por mi sombra en días venideros
cuando yo sólo sea un nombre y no el hombre que con
los bolsillos vacíos vagabundeó y trabajó en los mataderos
del viejo y del nuevo continente.
Credibilidad y no durabilidad pido para los romances
que compuse en honor de muchachas muy concretas.
Y piedad para mis años hasta arribar a los 26.
A las 4 de la mañana viejas fotografías de Lisa
entre las páginas de una novela de ciencia ficción.
Mi sistema nervioso se repliega como un ángel.
Todo perdido en el reino de las palabras a las 4
de la mañana: la voz del pelirrojo arquea la piedad.
Viejas fotografías casas de aquella ciudad
donde lentamente hicimos el amor.
Casi un grabado en madera, escenas
que se sucedieron inmóviles fronda entre dunas.
Dormido sobre la mesa digo que era poeta,
un demasiado tarde, un querido despierta,
nadie ha quemado las velas de la amistad
 

 Reseñas críticas:

  La Universidad Desconocida, por Alexis Candia C.

  El secreto del mal y La Universidad Desconocida, por Rodrigo Fresán

  La universidad desconocida, por Joaquin Marco

  La universidad desconocida, por Carlo Riocarte

  Doble miradas, por Juan Marqués y Esther García Llovet

 

Otros:

  La Universidad Desconocida en voz de Víctor Campbell Saffie. Para "La Belleza de No Pensar"; en "Poetas leen Poetas". Mayo 2007. Cámara y Edición por Ignacio Muñoz Cristi. Movimiento Lúdico Films

 

I. Briceño - F.J. Murillo                                                                                                                                   Contacto

©  Universidad Autónoma de Madrid