TERRITORIO, IDENTIDAD Y COLONIZACIÓN:

UNA PROPUESTA DE ESTUDIO SOBRE LA GRECIA

CENTRAL


Adolfo J. Domínguez Monedero

ÍNDICE.
- Introducción.
- Los territorios de la Grecia propia.
    -
Lócride Occidental u Ozola.
    - Lócride Oriental (Opuntia y Epicnemidia).
    - La Fócide.
    - La Megáride.

- Los ámbitos coloniales.

     - Locris Epicefiria y sus colonias.
     - Mégara Hiblea y Selinunte.
- Historiografía: los viajeros modernos en Grecia.



INTRODUCCIÓN.

ortofoto

Si bien es algo que ha permanecido subyacente en buena parte de los estudios sobre la Historia de Grecia, los trabajos sobre el concepto de “identidad étnica” en el mundo griego han empezado a proliferar desde la publicación del libro de Hall, J.M. Ethnic identity in Greek antiquity. Cambridge, 1997, precedido de algunos trabajos propios y ajenos (p. ej., Morgan, C. “Ethnicity and early greek states: historical and material perspectives”. PCPhS, 37, 1991, p. 131-163; Hall, J.M. “The role of language in Greek ethnicities”. PCPhS, 41, 1995, p. 83-100). El debate que ha generado el libro en cuestión ha sido inmediato (vid. por ejemplo la Review Feature: Ethnic Identity in Greek Antiquity by Jonathan M. Hall publicada en el Cambridge Archaeological Journal, 8, 1998, p. 266-282, con participación, además del propio Hall, de I.Morris, S. Jones, S. Morris, C. Renfrew y R. Just) y ha abarcado otros aspectos más allá de los inicialmente abordados, entre ellos los relativos a la “arqueología” de la etnicidad, ya en general (Jones, S. The Archaeology of Ethnicity: Constructing Identities in the Past and Present. Londres, 1997), ya aplicados concretamente al caso griego, especialmente al ámbito colonial (Lomas, K. “Constructing 'the Greek': ethnic identity in Magna Graecia”. Gender and Ethnicity in Ancient Italy. Accordia Specialist Studies on Italy, 6. Londres, 1997, p. 31-41; Morgan, C. “The Archaeology of Ethnicity in the colonial world of the eighth to sixth centuries B.C.: approaches and prospects”. Confini e Frontiera nella Grecità d'Occidente. Atti del XXXVII Convegno di Studi sulla Magna Grecia. Tarento, 1999, p. 85-145) y, asimismo, a las tradiciones relativas a esas fundaciones coloniales, empezando ya desde la propia tradición homérica centrada en Ulises (Malkin, I. The Returns of Odysseus. Colonization and Ethnicity. Berkeley, 1998). Igualmente, ha permitido revitalizar otra línea de trabajo, que arranca en cierto modo del libro de E. Hall (Inventing the Barbarian. Greek Self-Definition trough Tragedy. Oxford, 1989) y que insiste, sobre todo, en la elaboración de la propia identidad por contraposición al “otro” (Tuplin, C. “Greek Racism? Observations on the Character and limits of Greek ethnic prejudice”. Ancient Greeks West and East. Leiden, 1999, p. 47-75); el propio J.M. Hall ha ido más allá en esta línea en su libro Hellenicity. Between Ethnicity and Culture. Chicago, 2002. Dentro de esta línea de estudio, que goza de gran predicamento en la actualidad, y sobre la que el trabajo de J. Pascual (“Identidades y fronteras en Grecia central”, en Fronteras e Identidad en el mundo griego antiguo. Santiago de Compostela. 2001. p. 241-263), reproducido en uno de los documentos incluidos en estas páginas (http://www.uam.es/sterea/ethnos) presenta una primera reflexión, se pretende investigar sobre la relación que existe entre la elaboración de diferentes tipos de identidad (política, étnica, confederal, etc.) en el mundo griego, y las distintas formas de organizar el territorio y de colonizar (o de no hacerlo). Para realizar esta investigación hemos escogido una parte de la Grecia central, por considerar que reúne una serie de circunstancias especialmente interesantes que iremos desarrollando en las páginas que siguen.

Aunque no es una idea totalmente novedosa, puesto que se hallaba implícita en el tratamiento que de la Historia de Grecia han hecho múltiples autores, realmente fue Gehrke quien en su libro Jenseits von Athen und Sparta. Das Dritte Griechenland und seine Staatenwelt (Munich, 1986) introdujo el concepto de la “Tercera Grecia” o, quizá mejor, “el Tercer Mundo Griego”, aquellas ciudades y territorios que, a pesar de que constituyen la inmensa mayoría de Grecia, apenas aparecen mencionadas, más que marginalmente, en las fuentes escritas y no han sido objeto, hasta muy recientemente, de atención específica por parte de los historiadores. En este sentido, nuestra investigación trata de profundizar en el estudio de una serie de territorios que pueden englobarse dentro de esta definición del “Tercer Mundo Griego”; son territorios, por utilizar el término empleado por el reciente libro de C. Morgan (Early Greek States beyond the Polis. Londres, 2003) “más allá de la polis”. Las regiones que hemos seleccionado serían, de oeste a este, la Lócride Occidental, la Fócide, la Lócride Oriental (subdividida a su vez en Epicnemidia y Opuntia), Beocia y Megáride; se trata de territorios contiguos que, sin embargo, presentan diferentes mecanismos de organización territorial, hecho sobre el que volveremos acto seguido. El motivo de limitar la investigación a estos territorios se debe, aparte de a la evidente necesidad de centrar el análisis en una serie de casos de estudio, a fin de lograr una profundización mayor en cada caso, al hecho de que cada uno de ellos, a pesar de esa vecindad a la que hemos aludido, presentan diferentes modelos de organización territorial, así como diferentes relaciones con el proceso colonizador. Antes de entrar en esto último, sin embargo, volvamos sobre la cuestión del territorio.

LOS TERRITORIOS DE LA GRECIA PROPIA.

LÓCRIDE OCCIDENTAL U OZOLA

ozola

Empezando por la Lócride occidental, hay que reconocer que las informaciones que poseemos son relativamente escasas, y se concentran en el libro ya antiguo, aunque insustituible de Lerat, L. Les Locriens de l'Ouest. I.- Topographie et ruines. II.- Histoire, Institutions, Prosopographie. Paris, 1952, aun cuando las informaciones que aporta requieran una revisión a la luz de las nuevas tendencias historiográficas. Se trata de un pequeño territorio, sometido a constantes presiones tanto por parte de Etolia y Doride cuanto, según parece, por su vecina oriental Fócide. Sigue siendo debatido si la separación entre esta Lócride y la Lócride del Este se debe a la invasión de los Focidios o si, por el contrario, corresponde a otros procesos históricos (¿colonización, migración?); naturalmente, éste es uno de los aspectos que son susceptibles de investigación.

Grabado de Naupacto Dentro de esta Lócride occidental u Ozola uno de los principales punto de interés lo constituye Naupacto (más conocida en castellano como Lepanto), donde en la primera mitad del siglo V se estableció una “colonia militar” dirigida por los Locrios Orientales, cuya “ley fundacional” se conserva en un importante documento epigráfico (Meiggs, Lewis, 20) y ha proporcionado, y puede seguir haciéndolo, importantes informaciones tanto sobre las relaciones entre las dos Lócrides cuanto sobre un proceso a medio camino entre la colonización exterior y la colonización interna. Aparte del tratamiento que el mencionado libro de Lerat (vol. II, pp. 29-31), así como el de Graham (Colony and mother city in ancient Greece. 2ª ed. Chicago, 1983, p. 44-62, 230-232) hacen del epígrafe (por no mencionar bibliografía más antigua), dicha inscripción sigue siendo objeto de análisis recientes que tienden a ir afinando en su interpretación; podemos mencionar, entre una amplia bibliografía, los trabajos de Asheri, D. “Il 'rincalzo misto' a Naupatto (ante 456 a.C.)”. PP, 22, 1967, p. 343-358; Maffi, A. “Sulla legge coloniaria per Naupatto (ML 20)”. Festschrift A. Kranzlein. Graz. 1986. p. 169-182; Gschnitzer, F. "Zum Vorstoss von Acker- und Gartenbau in die Wildnis: Das "Westlokrische Siedlungsgesetz" (IG,IX,I,2,609) in seinem agrargeschichtlichen Zusammenhang" Ktema 16, 1991, p. 81-91; Prandi, L. “Un caso di immigrazione militare incentivata nella 'legge coloniaria' per Naupatto del V sec. a.C. (ML 20)”. Emigrazione e immigrazione nel mondo antico. Milán, 1994, p. 115-132; Beck, H. "Ostlokris und die 'Tausend Opuntier'. Neue Uberlegungen zum Siedlergesetz fur Naupaktos" ZPE 124, 1999, p. 53-62.
La ciudad de Amphissa Naturalmente, y junto a esta intrusión colonial en la Lócride Occidental, también resulta de interés el resto de las poleis y otros emplazamientos de los que tenemos datos en la tradición literaria, tanto Galaxidi, la antigua Chaleion como la importantísima Amfissa. Esta parte oriental de la Lócride ozola sirve de ruta de entrada hacia la Fócide y el área de Delfos, a través del Golfo de Itea, cuyas costas occidentales formaron parte de esta región.


LÓCRIDE ORIENTAL
(OPUNTIA Y EPICNEMIDIA)

La Lócride Opuntia
Antes de abordar el problema de Fócide, y para concluir con los Locrios, mencionaremos a la Lócride Oriental, separada de la anterior, precisamente, por la Fócide; dividida en dos áreas, la Lócride Epicnemidia al norte y la Lócride Opuntia al Sur, esta región gravita sobre la costa continental del Estrecho de Eubea. Se trata, asimismo, de un territorio no excesivamente bien conocido, si bien son destacables algunos trabajos básicos para abordar este problema. En primer lugar, y de forma muy especial,
Fossey, J.M., The Ancient Topography of Opountian Lokris. Amsterdam, 1990, obra de referencia obligada por cuanto que se trata del primer análisis de conjunto moderno de la topografía de este territorio; a esta obra hay que añadir una serie de trabajos que recogen análisis parciales de diferentes áreas de la Lócride oriental, en buena medida procedentes de los resultados del proyecto ejecutado por la Universidad de Cornell sobre “Halai and East Lokris”; entre ellos, puede mencionarse Katsonopoulou, D. Studies of the Eastern Cities of Opountian Lokris: Halai, Kyrtones, Bumelitaia Diss. Cornell University 1990; Ellett, C.L. The Stratigraphy of the Archaic Deposits at Halai. Diss. Cornell University, 1995; Wren, P.S. Archaic Halai. Diss. Cornell University, 1996 [http://halai.fac.cornell.edu/chelp/reports/Wren.pdf]; Haas, J.C. Hellenistic Halai: An analysis of the historical sources, stratigraphy and ceramics. Diss. Cornell University, 1998 [http://halai.fac.cornell.edu/chelp/reports/Haas.pdf]; McFadden, D. The Fortifications of Halai, B.A. Honors thesis in Archaeology, Cornell University, 2001 [http://halai.fac.cornell.edu/chelp/reports/McFadden_Thesis.pdf]. Igualmente, informes provisionales han sido publicados por diversos medios, así, Coleman, J.E., “Excavations at Halai, 1990-1991,” Hesperia 61 (1992), p. 265-288, y Coleman, J.E.; Wren, P.S., Quinn, K.M.. "Halai: The 1992-1994 Field Seasons" [http://halai.fac.cornell.edu/chelp/reports/halaih99.pdf] . No insistiremos aquí en la bibliografía antigua, correspondiente a los trabajos llevados a cabo por los estadounidenses (especialmente H. Goldman) en la primera mitad del siglo XX, aun cuando sus resultados son también de interés en el desarrollo de la presente investigación.
La acrópolis de Halas De utilidad también para el análisis de la identidad locria es el trabajo de
Dakoronia, F. “Homeric Towns in East Lokris: Problems of Identification,” Hesperia 62 (1993) p. 115-127 y, dentro de una de las líneas de investigación más recientes, la llevada a cabo por el Copenhagen Polis Centre de la Universidad de Copenhague, hay que señalar el trabajo de Nielsen, T.H. “Epiknemidian, Hypoknemidian, and Opountian Lokrians. Reflections on the political organisation of East Lokris in the Classical Period”. Further Studies in the Ancient Greek Polis. Papers from the Copenhagen Polis Centre, 5. Stuttgart, 2000. p, 91-120. A partir de éstos y otros trabajos puede intentar definirse el carácter del ethnos locrio, que no comparte un mismo territorio, pero que se reconocen como tal; igualmente, puede plantearse la cuestión de la mayor o menor organización de una u otra parte del mismo, como ya sugirió Larsen, J.A.O. Greek Federal States. Their Institutions and History. Oxford, 1968, p. 48-59, así como los diferentes modelos de implantación de cada una de las poleis constitutivas; la participación de los Locrios y de sus vecinos, junto con otros griegos, en la Confederación Pileo-Délfica ha sido abordada recientemente por las obras de LEFEVRE, F. L'Amphictionie pyléo-delphique: Histoire et Institutions. París, 1998 y de SANCHEZ, P. L'Amphictionie des Pyles et de Delphes. Recherches sur son rôle historique des origines au IIe siècle de notre ère. Stuttgart, 2001. Por fin, y en relación con la cuestión de la colonización, que más adelante plantearemos, hay que mencionar el problema del origen del contingente colonizador que fundará la colonia itálica de los locrios, en Lócride Epicefiria, problema ya abordado por Luraghi, N. “In margine alla tradizione sulla metropoli dei Locresi Epizefiri”. Historia, 40, 1991, p. 143-159.

La Lócride Epicnemidia Dentro de la Lócride oriental, sin embargo, la región más septentrional, comprendida entre las Termópilas y Dafno no ha sido objeto apenas de estudio y será una de las principales regiones a la que nos dedicaremos durante la presente investigación; esta región, una estrecha franja de tierra ubicada entre el Calídromo y el canal de Eubea, contó con ciudades de no gran tamaño que son escasamente mencionadas en la tradición literaria y donde, precisamente por ello, la aplicación de los nuevos métodos de investigación puede proporcionar interesantes resultados.

Paisaje de la Lócride Epicnemidia


LA FÓCIDE.

  Por lo que se refiere a la Fócide, un primer dato que llama la atención es la importante controversia que durante buena parte de su historia conocida mantuvo este territorio con un centro que, como el santuario de Delfos, se integraba, siquiera geográficamente, dentro del mismo; no es nuestro propósito insistir en los aspectos más “internacionales” de este santuario, sino profundizar en el papel articulador que ejerció el santuario frente a su importante desvinculación del territorio circundante, habida cuenta los frecuentes conflictos con el santuario en el que intervienen, precisamente, los focidios.
El santuario de Apolo en Delfos Sobre el papel de articulador del territorio que el santuario ejerció resulta fundamental el análisis de C. Morgan, Athletes and Oracles. The Transformation of Olympia and Delphi in the Eighth century B.C. Cambridge, 1990; estudios topográficos recientes sobre este territorio, que serán base de partida fundamental para nuestro análisis son el de Fossey, J.M. The ancient topography of eastern Phokis. Amsterdam, 1986, y de forma muy especial el ambicioso proyecto llevado a cabo por profesores de la Universidad Loyola de Chicago, cuyos resultados se han publicado en el volumen de E. W. Kase, G. J. Szemler, N. C. Wilkie, and P. Wallace (eds.), eds. The Great Isthmus Corridor Route: Explorations of the Phokis-Doris Expedition 1. Dubuque, 1991.
La Fócide Los resultados de este estudio, que muestran la posible existencia de una ruta transversal (el “Gran Corredor del Istmo”) que, desde la Málide conducía hasta el Golfo de Itea, son de gran interés desde el punto de vista de la articulación de los territorios de Dóride y Fócide (e, indirectamente, de las dos Lócrides) y la constatación de la existencia y utilización de esta ruta puede aclarar algunos problemas históricos de esa región, como ya algunos de los miembros de ese equipo han mostrado en diferentes trabajos (por ejemplo,
Kase, E.W.; Szemler, G.J. “Xerxes March Through Phokis (Her. 8, 31-35),” Klio 64, 1982, 353-389; Kase, E.W.; Szemler, G.J. “The Amphiktyonic League and the first Sacred War: a new perspective”. Actes du VIIe Congrès de la F.I.E.C., I. Budapest, 1984, p. 107-116; Kraft, J.C., Rapp, G. Jr., Szemler, G.J., Tziavos, C., Kase, E. “The Pass at Thermopylai, Greece”. JFA, 12, 1987, p. 181-198; Szemler, G.J. “The Great Isthmus Corridor, Delphi, Thermopylae”. Forms of Control and Subordination in Antiquity. Tokio, 1988, p. 553-571; Szemler, G.J., Kase, E.W., Angelos, M.P. “The Donation of M’. Acilius Glabrio, cos. 191: A Re-interpretation”. AHB, 3, 1989, p. 68-77; Szemler, G.J. "The Pass through Trachis - Her. 7,176,2" Klio, 71, 1989, 211-215; Szemler, G.J. Two notes on the Corinthian War. AncW, 27, 1996, p. 95-104; Szemler, G.J.; Cherf, W.J.; Kraft, J.C. Thermopylai. Myth and Reality in 480 B.C. Chicago, 1996).
Sobre la cuestión de la identidad Focidia, su desarrollo y su elaboración resulta de gran interés el trabajo de Ellinger, P. La légende nationale phocidienne: Artémis, les situations extrêmes et les récits de guerre d'anéantissment.
Atenas; París, 1993, donde el desarrollo del culto de Ártemis, especialmente en Hiámpolis (Kalapodi) es presentado como uno de los elementos fundamentales de la identidad focidia, en relación también con las Guerras Sagradas. El mismo autor ya había publicado informaciones preliminares sobre el mencionado santuario (Ellinger, P. “Kalapodi Bericht 1982-1987. Hyampolis et le sanctuaire d'Artémis Elaphébolos dans l'histoire, la légende et l'espace de la Phocide”. AA, 1987, p. 88-99), sobre el que puede verse, en último lugar, Felsch, R.C.S. Kalapodi. Ergerbnisse der Ausgrabungen im Heiligtum der Artemis und des Apollon von Hyampolis in der antiken Phokis, I. Maguncia. 1996. La importancia de este santuario, ubicado prácticamente junto a la frontera con Beocia, es importante, como elemento de definición étnico-territorial. El santuario de Kalapodi También sobre la cuestión de las fronteras en la Grecia central y, más concretamente, en Fócide, pueden verse los recientes trabajos de Rousset, D., Katzouros, P.P. "Une delimitation de frontiere en Phocide". BCH, 116, 1992, p. 197-215; Rousset, D. “Centre urbain, frontière et espace rural dans les cités grecques de Grèce centrale”. Territoires des Cités Grecques. Atenas, 1999, p. 35-77. Un recentísimo trabajo dedicado a este territorio, realizado por J. McInerney, The Folds of Parnassos. Land and Ethnicity in Ancient Phokis (Austin, 1999) presenta un amplio panorama histórico así como un profundo análisis del territorio y de los centros atestiguados tanto por las fuentes escritas como por la arqueología; igualmente, al subrayar el papel vertebrador del río Cefiso en este territorio, McInerney avanza en el análisis de la elaboración de un cierto discurso de integración territorial (y étnica) dentro de la Fócide.

Epeo construyendo el caballo de Troya
Otro tema de interés, desde el punto de vista la formación de la identidad focidia, viene representado por las tradiciones que sitúan a gentes de esa región en empresas coloniales, si bien las mismas suelen aludir, sobre todo a episodios vinculados de una forma u otra con el mundo heroico. Algunos trabajos recientes sobre tal asunto son los de
Bader, F. "Epeios de Phocide, charpentier du cheval de Troie" Ollodagos 12, 1999, p. 3-70; Nenci, G. Troiani e Focidesi nella Sicilia Occidentale. (Thuc., 6, 2, 3; Paus, 5, 25, 6). ASNP. 17. 1987. p. 921-933; Rigsby, K.J. "Phocians in Sicily : Thucydides 6.2" CQ, 37, 1987, p. 332-335 relativos a las alusiones a la presencia de focidios en Sicilia, en buena parte en relación con el mito troyano, o los de Bonamici, M. “Alii ubi modo Pisae sunt Phocida oppidum fuisse aiunt: qualche osservazione a Servio, in Verg. Aen. X, 179”. SCO, 43, 1993, p. 399-425 o Corretti, A. “Pisa Phocida oppidum: (Serv., Aen, 10, 179)”. Historie: studi offerti dagli allievi a Giuseppe Nenci in occasione del suo settantesimo compleanno. Galatina, 1997, p. 95-108, que abordan desde perspectivas diferentes la noticia de Servio sobre la fundación focidia de Pisa o, por fin, el reciente de Mele, A. “I Focidesi nelle tradizioni precoloniali”. Il dinamismo della colonizzazione greca. Nápoles, 1997, p. 39-42, que pasa revista a las noticias sobre las migraciones de focidios, en este caso de forma especial a Asia Menor. Aun cuando este tipo de tradiciones puede tener poca realidad histórica, sin duda jugaron un papel importante en la creación de identidades, como ha mostrado, por ejemplo, para el caso de Esparta I. Malkin en su libro Myth and Territory in the Spartan Mediterranean. Cambridge, 1994. Podría analizarse cómo esas tradiciones pueden haber influido en la elaboración de tradiciones que vinculaban nuevos territorios colonizados con otros de la Grecia metropolitana; además del modelo que propugna Malkin en el caso espartano puede emplearse también el que representan las ciudades aqueas, en donde confluye tanto el concepto de “aqueo” presente, por ejemplo en la tradición épica, con el de “aqueo” como habitante de Acaya. Este problema fue ya abordado por Goegebeur, W. “Hérodote et la fondation achéenne de Crotona”. AC, 54, 1985, p. 116-151 y ha sido también tratado recientemente por Morgan, C.; Hall, J. “Achaian Poleis and Achaian Colonisation”. Introduction to an Inventory of Poleis. Acts of the Copenhagen Polis Centre, 3. Copenhague, 1996, p. 164-232. Por último, y con relación también a la colonización, el papel de Delfos no puede ser ignorado, siendo la bibliografía amplísima, desde el ya clásico trabajo de Forrest, W.G. “Colonisation and the rise of Delphi”. Historia, 6, 1957, p. 160-175 hasta el amplio panorama que desarrolla Malkin, I. en su libro Religion and colonization in Ancient Greece. Leiden, 1987, pasando por otros tantos estudios más particulares como los de Piccirilli, L. “Aspetti storico-giuridici dell'anfizionia delfica e suoi rapporti con la colonizzazione greca”. ASNP, 2, 1972, p. 35-61; Morgan, C. “Corinth, the Corinthian Gulf and Western Greece during the eighth century B.C.” ABSA, 83, 1988, p. 313-338; Londey, P. “Greek colonists and Delphi”. Greek Colonists and native populations. Procc. of the First Australian Congress of Classical Archaeology. Oxford, 1990, p. 117-127.

BEOCIA.

Beocia El siguiente ámbito objeto de análisis será Beocia; a diferencia de los hasta ahora considerados, el territorio beocio está constituido, básicamente por una extensa llanura de una fertilidad extraordinaria, que permitirá el surgimiento de más de una decena de poleis, si bien la hegemonía de Tebas se dejará sentir pronto mediante la creación de la primera Confederación Beocia. La contraposición entre la identidad política de cada polis y la identidad beocia es uno de los aspectos más interesantes del caso beocio, en parte desarrollado a partir de las investigaciones sobre la historia de Beocia realizadas por uno de los miembros del equipo (principalmente Pascual González, J., Tebas y la Confederacion Beocia la Guerra de Corinto (395-386 a.C.) Tesis Doctoral de la Universidad Autónoma de Madrid. Madrid, 1995 (microficha); Id., "La Confederación beocia a principios del siglo IV a.C.: I. La distribución territorial de las poleis", Gerión 14, 1996, p. 109-142; Id. "La Confederación beocia a principios del siglo IV a.C.: II. Jerarquización y aspectos económicos del territorio. Gerión, 15,1997, p. 111-132) que han combinado el análisis de las fuentes escritas con la utilización de la metodología más reciente para los análisis territoriales, como son los Sistemas de Información Geográfica (SIG). Esta doble perspectiva permite, de forma especialmente clarificadora proceder a análisis de territorios teóricos haciendo uso de toda una gama de variables (distancia del vecino más próximo, potencialidad agrícola del territorio, pluviosidad, climatología, etc.) y, contrastándola con las informaciones aportadas por los autores antiguos establecer, con un margen de error en ocasiones inapreciable, los territorios reales. Ni qué decir tiene que esta metodología será una de las utilizadas durante la realización de la presente investigación (pueden comprobarse los resultados y potencialidades de este método en Pascual González, J. “El proyecto Herakles: una investigación sobre Beocia en época clásica”, en http://www.ffil.uam.es/antigua/grecia/herakles/herakles1.htm, e Id., “La confederación beocia de principios del siglo IV a.C. a través de los sistemas de información geográfica”. Imágenes de la Polis. Madrid, 1997, p. 191-214.). La correción del método puede comprobarse merced a la coincidencia, en lo fundamental, con otras investigaciones independientes sobre el mismo territorio, tal como la llevada a cabo por Decourt, J.C. “Étude archéologique spatiale. Essai d'application à la géographie historique en Béotie”. Topographie Antique et Géographie Historique en Pays Grec. París, 1992, p. 15-47.
El desecado Lago Copais El modelo de ocupación territorial de Beocia puede considerarse, en cierto modo, como el de una “colonización interior”, en el que será sobre todo Tebas quien asuma una posición de relevancia en lo territorial, que tendrá una clara traducción política, como resultado de un proceso de ocupación de territorios limítrofes. Para el análisis de esa dialéctica, básica en el caso beocio, como aludíamos antes, entre la identidad cívica y la identidad étnica, será necesario diseccionar ambos procesos; a tal fin se dispone de informaciones como el trabajo de Schachter, A. “Costituzione e sviluppo dell'ethnos beotico”. QUCC, 52, 1996, p. 7-29 o el análisis más completo sobre la historia de la Confederación beocia de Buck, R.J. Boiotia and the Boiotian League, 423-371 B.C. Edmonton. 1994. Kouros del Ptoion Acerca de las relaciones entre las poleis beocias entre sí, así como sobre cuestiones acerca de su autonomía, aun dentro de la Confederación resultan de especial interés algunos de los trabajos generados por el Copenhagen Polis Centre dirigido por M.H. Hansen, entre ellos Hansen, M.H. “Boiotian Poleis - a Test Case”.
Sources for the Ancient Greek City-State. Acts of the Copenhagen Polis Centre, 2. Copenhague, 1995, p. 13-63; Keen, A.G. “Were the Boiotian Poleis Autonomoi?”. More Studies in the Ancient Greek Polis. Papers from the Copenhagen Polis Centre, 3. Stuttgart, 1996, p. 113-125; Hansen, M.H. “Were the Boiotian poleis deprived of their autonomia during the first and second Boiotian federations?. A Reply”. More Studies in the Ancient Greek Polis. Papers from the Copenhagen Polis Centre, 3. Stuttgart, 1996, p. 127-136; Hansen, M.H. “An Inventory of Boiotian Poleis in the Archaic and Classical Periods”. Introduction to an Inventory of Poleis. Acts of the Copenhagen Polis Centre, 3. Copenhague, 1996. p, 73-116. Este trasfondo metodológico se ve facilitado, además, por la existencia de obras de conjunto que, como los trabajos de Fossey (p. ej., Topography and population of Ancient Boiotia. Chicago, 1988; Papers in Boeotian Topography and History. Amsterdam, 1990) aúnan la visión histórica con el análisis topográfico; esa visión puede completarse, igualmente, con el comentario de Wallace, P.W. sobre el tratamiento de Beocia en Estrabón (Wallace, P.W. (1979) Strabo's description of Boiotia. A commentary. Heidelberg, 1979).
Igualmente, los estudios beocios (parafraseando el título de la monografía de P. Roesch, Études Béotiennes. París, 1982) disponen de una serie de órganos de difusión específicos, que hacen que las informaciones sean especialmente numerosas, entre ellos la revista Teiresias (durante los últimos años únicamente en formato electrónico: http://collection.nlc-bnc.ca/100/201/300/teiresias/) o la celebración con bastante asiduidad de Congresos y Jornadas dedicados específicamente a los Estudios Beocios (el último de ellos, celebrado en octubre de 2001 en Montréal). Ello hace que, a pesar de la parquedad de las fuentes escritas con respecto a Beocia, podamos disponer de buen número de informaciones, especialmente para aquellos temas que interesan a nuestra investigación. Por ende, Beocia es una de las zonas pioneras en la aplicación y adecuada utilización de las prospecciones superficiales como instrumento de análisis histórico, siendo la prospección Bradford-Cambridge desarrollada en el Valle de las Musas una de las primeras de este tipo y una de la que más datos ha aportado al problema de la configuración de la polis en Beocia, así como a la organización y racionalización de los espacios agrarios. La bibliografía sobre esta “survey” es muy numerosa pero destacaremos, de entre ella,
Bintliff, J.L.; Snodgrass, A.M. The Cambridge/Bradford Boeotian Expedition: The First Four Years. JFA 12,1985, 123-161; Snodgrass, A.M. “The rural landscape of Ancient Greece” y “The rural landscape of Greece Today” en An Archaeology of Greece. The present state and future scope of a discipline. Berkeley. 1987. p. 67-92 y 93-131, respectivamente; Bintliff, J.; Snodgrass, A. “Mediterranean Survey and the city”. Antiquity, 62, 1988, p. 57-71; Id., “From polis to chorion in South-West Boeotia”. Boiotika. Vorträge vom 5. Internationalen Böotien-Kolloquium zu Ehren von Prof. Dr. S. Lauffer. Munich, 1989, p. 285-299; Snodgrass, A.M. “Survey Archaeology and the Rural Landscapes of the Greek City”. The Greek City. From Homer to Alexander. Oxford, 1990, p. 113-136; Bintliff, J. L. (1996). “The archaeological survey of the Valley of the Muses and its significance for Boeotian History”. La Montagne des Muses. Ginebra, 1996, pp. 193-224; Id., “Pattern and process in the city landscapes of Boeotia from Geometric to Late Roman Times”. Territoires des Cités Grecques. Atenas, 1999, p. 15-33. La relación entre el Proyecto Beocia y los SIG ha sido desarrollada, entre otros, por Gillins, M.; Sbonias, K. “Regional Survey and GIS: The Boeotia Project”. Geographical Information Systems and Landscape Archaeology. Oxford, 1999, p. 35-54. Otros proyectos, de mayor o menor intensidad, también están desarrollándose en Beocia, como el de Tanagra, iniciado en el año 2000 (Bintliff, J., The Tanagra Survey 2000-2001, Teiresias, 30, 2000 y números sucesivos) o el de Platea, éste último más centrado hasta ahora en la ciudad (Konecny, A, “Der Survey in Plataiai/Griechenland”. Forum Archaeologiae, Zeitschrift für klassische Archäologie 6 / III / 1998 [http://mailbox.univie.ac.at/elisabeth.trinkl/forum/forum0398/06plataiai.htm]; vid. también “PLATAIAI”, en http://www.univie.ac.at/Plataiai/index.html). Por consiguiente, Beocia se prefigura como una de las áreas que pueden marcar el camino a seguir en el estudio de las otras regiones que tomanos en consideración en la presente propuesta.

LA MEGÁRIDE

La Megáride La última región de la Grecia continental a considerar es la Megáride; sin duda un territorio que estuvo siempre sometido a las tensiones derivadas de compartir fronteras con las poderosas poleis de Atenas y Corinto; ésta última habría sido, eventualmente, responsable de la sustracción a la polis megárea de una parte importante de su territorio, la península de Peracora (vid., p.ej., Hammond, N.G.L. “The Heraeum at Perachora and Corinthian encroachment”. ABSA, 49, 1954, p. 93-102; Salmon, J. “The Heraeum at Perachora and the early History of Corinth and Megara”. ABSA, 67, 1972, p. 159-204); posiblemente su pequeño tamaño explique la existencia en ese territorio de tan sólo una sola polis.
Fuente de Teágenes De toda el área que pretendemos tener presente durante el desarrollo de nuestra investigación, será por consiguiente, la única que presenta un modelo mononuclear; la historia de Mégara ha sido objeto de análisis en el pasado entre los que destacan, fundamentalmente, entre los trabajos antiguos, los de
Highbarger, E.L. The History and civilization of Ancient Megara. Baltimore, 1927 y Hanell, K. Megarische Studien. Lund, 1934 y, entre los más modernos, los de Legon, R.P. Megara. The Political History of a Greek city-state to 336 B.C. Ithaca, 1981 y Figueira, T.J.; Nagy, G. (Eds.) Theognis of Megara. Poetry and the polis. Baltimore, 1985. Es, quizá, por los no demasiado excesivos problemas que plantea la cuestión territorial en Mégara (quizá con excepción de su rivalidad con Atenas por la posesión del área eleusino-salaminia, sobre la que ha tratado recientemente L'Homme-Wery, L.M. La perspective éleusinienne dans la politique de Solon. Ginebra, 1996), por lo que el caso megáreo ha sido objeto de análisis conjuntos con el panorama que muestran sus colonias principales, básicamente Mégara Hiblea y la subcolonia de Selinunte. Fruto de este tipo de aproximación ha sido la abundancia de trabajos que tratan de vincular, especialmente desde el punto de vista del desarrollo urbano y territorial, a Mégara con sus colonias; entre ellos destacan Bérard, C. “Urbanisation à Mégara Nisaea et urbanisme à Mégara Hyblaea. Espace politique, espace religieux, espace funéraire”. MEFRA, 95, 1983, p. 634-640; La Genière, J. de “Mégara Nisaea, Mégara Hyblaea et Sélinonte”. DHA, 9, 1983, p. 319-336; Danner, P. “Megara, Megara Hyblaea and Selinus: the Relationship between the Town planning of a Mother City, a Colony and a Sub-Colony in the Archaic Period”. Urbanization in the Mediterranean in the 9th to 6th Centuries B.C. Copenhague. 1997, p. 143-165. En esta línea, incluso, algún autor ha llegado a plantearse si Mégara forma con sus colonias una “unidad histórico-cultural” (Antonetti, C. “Megara e le sue colonie: un'unità storico-cultuale?”. Il dinamismo della colonizzazione greca. Nápoles, 1997, p. 83-94). Menos conocidas son las relaciones entre Mégara y otras colonias suyas (Bizancio, Calcedonia), aun cuando es un camino que también ha empezado a abordarse, especialmente por lo que se refiere a las colonias pónticas (p.ej., Hind, J. “Megarian Colonisation in the Western half of the Black Sea. (Sister- and Daughter-Cities of Herakleia)”. The Greek Colonisation of the Black Sea Area. Historical Interpretation of Archaeology. Stuttgart 1998, p. 131-152).

LOS ÁMBITOS COLONIALES.

Dentro del desarrollo histórico de la polis griega el fenómeno colonial se muestra como uno de los principales elementos que contribuyen a su proceso formativo, en una línea que ya alguno de los miembros del equipo ha desarrollado (p.ej., Domínguez Monedero, A.J. La Polis y la expansión colonial griega. Siglos VIII-VI. Madrid, 1991) y que otros autores han empezado, igualmente, a admitir (Malkin, I. “Inside and Outside: Colonization and the Formation of the Mother City”. APOIKIA. I più antici insediamenti greci in Occidente: Funzione e modi dell'organizzazione politica e sociale. 1994, p. 1-9). Aunque es un tema aún poco estudiado, en parte por la escasez de informaciones, normalmente se admiten relaciones entre metrópolis y colonias desde el punto de vista de los vínculos de índole religiosa y afectiva que unen a éstas con aquéllas, con las variantes pertinentes, según el esquema clásico que desarrolló Graham, si bien estudios recientes tienden a mostrar el grado de autonomía que, al menos en algunos aspectos, observables a través de la cultura material, presentan las colonias (p.ej., los estudios relativos a los rituales funerarios realizados por Shepherd, G. “The Pride of most colonials: burial and religion in the Sicilian colonies”. En Ancient Sicily. Copenhague, 1995, p. 51-82 o los que se han centrado en los trazados urbanos como el de DANNER, P. “Megara, Megara Hyblaea and Selinus: the Relationship between the Town planning of a Mother City, a Colony and a Sub-Colony in the Archaic Period”. Urbanization in the Mediterranean in the 9th to 6th Centuries B.C. Copenhague, 1997, p. 143-165.). Sin embargo, y a pesar de esa mencionada escasez de informaciones, se va abriendo paso la idea de que las colonias y sus metrópolis siguieron manteniendo estrechos vínculos, cuyas consecuencias, aún por definir, no podrán dejarse de lado durante nuestra investigación. Naturalmente, ello implica realizar también análisis del territorio de, al menos, las principales colonias vinculadas con las áreas aquí definidas que son, básicamente, Locris Epicefiria, en el Sur de Italia y Mégara Hiblea y Selinunte en Sicilia.

LOCRIS EPICEFIRIA Y SUS COLONIAS.

Locris Epicefiria y sus colonias Locris Epicefiria fue una de las grandes ciudades de la Magna Grecia; fundada por gentes procedentes de la(s) Lócride(s), parece haberse establecido en dos momentos, a juzgar por las tradiciones históricas (Van Compernolle, R. “Lo stanziamento di apoikoi greci presso Capo Zefirio (capo Bruzano) nell'ultimo terzo dell'VIII secolo a.C.” ASNP, 22. 1992. p. 761-780); curiosos relatos rodean el momento de su fundación (entre ellas una relativa a la existencia de una aristocracia de raíz femenina: Van Compernolle, R. “Le tradizioni sulla fondazione e sulla storia arcaica di Locri Epizefirî e la propaganda politica alla fine del V e nel IV secolo av. Cr.” ASNP, 6, 1976, p. 330-400), que acaso puedan ponerse en relación con el carácter etnico y no políado de esa colonización. No podemos perder de vista que el nombre de la ciudad, Locris o Lócride, retoma el nombre del ethnos originario, lo cual supone una anomalía en cómo son denominadas las colonias griegas. Sin duda, un análisis detallado de las leyendas de fundación permitirá descubrir más vínculos entre el origen de la colonización locria y la colonia propiamente dicha. Las fuentes escritas permiten conocer, en líneas generales, el desarrollo histórico de la ciudad (Musti, D. “Problemi della storia di Locri Epizefirii”. Locri Epizefirii. Atti del XVI Convegno di Studi sulla Magna Grecia. Nápoles, 1977, p. 23-146) y las excavaciones arqueológicas han permitido un conocimiento relativamente bueno de su cultura material (Costamagna, L.; Sabbione, C. Una città in Magna Grecia. Locri Epizefiri. Reggio Calabria, 1990; BTCG, IX, 1991, p. 191-249). El descubrimiento del archivo del templo de Zeus, de fecha tardoclásica e inicios del helenismo ha permitido completar el conocimiento de las estructuras sociales, políticas y económicas de la ciudad en esa época (De Franciscis, A. Stato e società in Locri Epizefirii. (L'archivio dell'Olympieion locrese). Nápoles, 1972; Costabile, F. (Ed.) Polis ed Olympieion a Locri Epizefirii. Costituzione economica e finanze di una città della Magna Grecia. Soveria Mannelli, 1992). Locris, además, posee un importante territorio, así como una serie de subcolonias, sobre todo Medma, Metauro e Hiponio, que proyectan el área de control de esta polis sobre los dos mares, el Tirreno y el Jonio, escapando así, en cierto modo, al control que sobre el Estrecho de Mesina ejerce su vecina y rival Regio.
Dióscuro del templo de Marasà Algunos de los principales hitos históricos de la ciudad tienen que ver, sobre todo, con la reafirmación de ese territorio, especialmente en pugna con Regio, como la batalla del río Sagra (Van Compernolle, R. “Ajax et les Dioscures au sécours des Locriens sur les rives de la Sagra (ca. 575-565 av. notre ère)”. Hommages à M. Rénard, II. Bruselas, 1969. p. 733-766) y será su frontera del lado de Regio una de las que más preocuparán a la ciudad (Cordiano, G. “Lo 'Zeus dell'Alece': una proposta di localizzazione”. Gerión, 16, 1998, p. 161-175; Id., “Espansione territoriale e politica colonizzatrice a Reggio (ed a Locri Epizefiri) fra VI e V secolo a.C.” Kokalos, 41, 1995, p. 79-121). Esa política colonial le lleva a controlar, sin solución de continuidad, un extenso territorio, por más que distribuido entre ella misma y sus subcolonias (Sabbione, C. “Nota sul territorio di Locri. Locri Epizefirii”. Atti del XVI Convegno di Studi sulla Magna Grecia.
Tarento, 1977, p. 363-373; Id. “Ricerche archeologiche nei territori di Locri e delle sue subcolonie”. Atti XVIII Convegno di Studi sulla Magna Grecia. Tarento, 1979, p. 382-398; Id. “Le aree di colonizzazione di Crotone e di Locri Epizefirii nell'VIII e VII sec. a.C.” Grecia, Italia e Sicilia nell'VIII secolo a.C. ASAA, 60, 1982, p. 251-299; Osanna, M. Chorai coloniali da Taranto a Locri. Documentazione archeologica e ricostruzione storica. Roma, 1992). En la apropiación de ese territorio, a veces tomado a otros griegos, Locris parece haber recurrido, con frecuencia, a tradiciones mítico-religiosas, pero con un marcado trasfondo político, como mostraría el caso del héroe de Temesa (Domínguez Monedero, A.J. “El héroe de Temesa”. Héroes, semidioses y daimones. Madrid, 1992, p. 33-50). En cuanto a sus subcolonias, también han sido objeto de investigaciones arqueológicas, que han permitido un aceptable conocimiento de su territorio y, en especial, del vínculo que las unía a su metrópolis (Medma: Cantarelli, F. “Introduzione ambientale alla tradizione geografica di Medma”. AttiCeSDIR, 6, 1974-75, p. 31-54; VV.AA. Medma e il suo territorio. Bari, 1981; Metauro: De Franciscis, A. “METAUROS”. ASMG, 3, 1960, p. 21-67; Sabbione, C. “Reggio e Metauros nell'VIII e VII sec. a.C.” Grecia, Italia e Sicilia nell'VIII e VII sec. a.C. ASAA, 59, 1981, p. 275-289; BTCG, VIII, 1990, p. 142-152). El territorio locrio, incluyendo el de sus subcolonias, se presenta, por consiguiente, como una zona especialmente prometedora a la hora de realizar un análisis como el que pretendemos en esta investigación, en la que tratamos de integrar conceptos como territorio, identidad y colonización.

MÉGARA HIBLEA Y SELINUNTE

Territorios de Mégara y Selinunte Por lo que se refiere al ámbito megarense, y aunque podamos hacer ocasionales referencias, cuando los datos lo permitan, a colonias situadas en el ámbito póntico (en especial a Heraclea Póntica), el grueso de nuestra investigación se centrará en las colonias sicilianas de Mégara Hiblea y Selinunte. Por lo que se refiere a la primera, su trazado urbano es relativamente bien conocido y, especialmente la zona del ágora ha sido objeto de numerosos análisis, que han generado una bibliografía abrumadora; mencionaré únicamente la publicación principal de la misma (Vallet, G.; Villard, F.; Auberson, P. Mégara-Hyblaea, I. La quartier de l’agora archaïque. Paris.- Roma. 1976) así como un par de estudios muy recientes que replantean algunas de las cuestiones que esa publicación inicial no abordaba o dejaba a trasmano (Villard, F. “Le cas de Mégara Hyblaea est-il exemplaire?”. La Colonisation Grecque en Méditerranée Occidentale. Roma, 1999, p. 133-140; Treziny, H. “Lots et îlots à Mégara Hyblaea. Questions de métrologie”. La Colonisation Grecque en Méditerranée Occidentale. Roma, 1999, p. 141-183). Un panorama general de la arqueología en esa ciudad lo ofrece el volumen Vallet, G.; Villard, F.; Auberson, P. Mégara Hyblaea, III. Guide des fouilles. Introduction à l’histoire d’une cité coloniale d’Occident. Roma, 1983 así como la BTCG, IX, 1991, p. 511-534.
Kouros de Sombrotidas Sobre las posibles relaciones entre el modelo representado por Mégara Hiblea y sus eventuales relaciones con la metrópolis ya hemos insistido en párrafos anteriores. Los estudios sobre el territorio de Mégara no han sido muy abundantes (un estado de la cuestión con la bibliografía previa en Domínguez Monedero, A.J. La colonización griega en Sicilia. Griegos, indígenas y púnicos en la Sicilia Arcaica: Interacción y aculturación. Oxford. 1989, p. 256-273), si bien en los últimos tiempos, trabajos como los de F. De Angelis están permitiendo una nueva apreciación de los territorios tanto de Mégara Hiblea como de su colonia Selinunte (
De Angelis, F. “The Foundation of Selinous: overpopulation or opportunities?. The Archaeology of Greek Colonisation”. Essays dedicated to Sir John Boardman. Oxford, 1994, p. 87-110; Id., “Estimating the agricultural base of Greek Sicily”. BSR, 55, 2000, p. 111-147; Id., Megara Hyblaia and Selinous. The development of two Greek city-states in Archaic Sicily. Oxford, 2003). El aspecto religioso, en el que también se han querido ver relaciones con su metrópolis (en párrafos anteriores ya hemos mencionado algunos títulos al respecto, al que puede añadirse Antonetti, C. “Le développement du panthéon d'une métropole : Mégare”. Les panthéons des cités : des origines à la “Périégèse” de Pausanias. Lieja, 1998, p. 35-46) ha sido abordado, igualmente, en los últimos tiempos por De Polignac, F. “L’installation des dieux et la genèse des cités en Grèce d’Occident, une question résolue?. Retour à Mégara Hyblaea”. La Colonisation Grecque en Méditerranée Occidentale. Roma, 1999, p. 209-229; con relación a este último autor, su libro, ya clásico La Naissance de la cité grecque. Paris, 1984 es siempre un instrumento insustituible a la hora de analizar los territorios de las ciudades griegas haciendo uso de los santuarios extraurbanos dispersos por el territorio.

Templo E de Selinunte En cuanto a Selinunte, se trató, sin duda de una ciudad mucho más poderosa que su metrópolis; el que en su fundación hayan intervenido las dos Mégaras ha servido para reforzar esa idea de identidad megarense, a la que hemos aludido en párrafos anteriores (a añadir, para el caso de los dioses Manni, E. “Da Megara Iblea a Selinunte: le divinità”. Kokalos, 21, 1975, p. 174-195); se trata de una ciudad en la que se han sucedido numerosas campañas de excavación que han permitido realizar interesantes reflexiones sobre su urbanismo y, sobre todo, sobre la sintaxis de sus diferentes componentes (acrópolis, ciudad baja, necrópolis, santuarios suburbanos) (Gabrici, E. “Il Santuario della Malophoros a Selinunte”. MonAL, 32, 1927, c. 1-414; Parisi Presicce, C. “La funzione delle aree sacre nell’organizzazione urbanistica primitiva delle colonie greche alla luce della scoperta di un nuovo santuario periferico di Selinunte”. ArchClass, 36, 1984, p. 19-132; Di Vita, A. “Selinunte fra il 650 ed il 409: un modello urbanistico coloniale”. ASAA, 62, 1984, p. 7-67; Dehl-von Kaenel, C. Die archaische Keramik aus dem Malophoros-Heiligtum in Selinunt. Berlín, 1995). Igualmente, dispone de un corpus epigráfico importante y variado (especialmente en relación con lo habitual en Sicilia) (Arena, R. Iscrizioni greche arcaiche di Sicilia e Magna Grecia. I.- Iscrizioni di Sicilia, iscrizioni di Megara Iblea e Selinunte. Milán, 1989; Jameson, M.H.; Jordan, D.R.; Kotansky, R.D. A Lex Sacra from Selinous. Durham (N.C.), 1993). Su territorio, de considerable tamaño (vid. un panorama general con bibliografía previa en Domínguez Monedero, A.J. La colonización griega en Sicilia. Griegos, indígenas y púnicos en la Sicilia Arcaica: Interacción y aculturación. Oxford. 1989, p.389-424) sitúa a Selinunte a caballo entre el mundo griego, el indígena élimo y el púnico, de ahí el interés de su estudio, igualmente propiciado por las nuevas perspectivas abiertas por los trabajos de De Angelis mencionados en párrafos precedentes. La bibliografía sobre las relaciones entre esta ciudad y sus vecinos es muy abundante y se halla en buena parte analizada en el trabajo de Domínguez Monedero recién mencionado, pero pueden destacarse los trabajos antiguos, pero no anticuados de La Geniere, J. de “Réflexions sur Sélinonte et l’ouest sicilien”. CRAI, 1977, p. 251-264; Id. “Ségeste et l’hellenisme”. MEFR, 90, 1978, p. 33-49, junto con aportaciones más recientes que muestran las nuevas tendencias de los estudios territoriales en ámbitos coloniales griegos: Spatafora, F. “L’alta e media valle del Belice tra la media età del Bronzo e l’età arcaica”. Kokalos, 42, 1996, p. 177-198; Di Vita, A. Siracusa, “Camarina, Selinunte: quale frontiera?”. Confini e Frontiera nella Grecità d’Occidente. Atti del XXXVII Convegno di Studi sulla Magna Grecia. Tarento, 1999, p. 361-379. También de interés en el desarrollo de la implantación selinuntina es la fundación de una sub-colonia, Heraclea Minoa (BTCG, VII, 1989, p. 234-277).

HISTORIOGRAFÍA: LOS VIAJEROS MODERNOS EN GRECIA.

Por último, y para finalizar esta introducción, consideramos que una visión completa de los problemas que pretendemos abordar debe contar, necesariamente, con su inserción en la historia de la investigación. A tal efecto, se analizarán aquellos autores y viajeros más relevantes que, especialmente a partir del siglo XVIII empezaron a interesarse por el pasado y la topografía de los territorios que aquí analizamos (M. Cassas et Bence, F. De Crue, T.S. Hughes, B. De Perhes, J.H. Riedesel, W. Rossmann, J. De Thevenot, W. Wilkins, G. Klaffenbach, W.M.Leake, H.G. Lolling, F.C.H.L. Pouqueville, T. Alcock, J.A. Buchon, A.L. Castellan, R. Chandler, V.M. Coronelli, Depellegrin, E. Dodwell, la Expedition Scientifique de Morée, W. Gell, J.C. Hobhouse, L. Von Klenze, P.E. Laurent, S. Ludwig, R. De Malherbe, J.B. Metzger, H. Müller, B. Randolph, J. Röser, X. Scrofani, T.A. Trant, H.N. Ulrichs, G. Wheler, V. Auburtin, J.L.S. Bartholdy, H. Belle, F. Bremer, A.M. Chenavard, A. y M. Conze, G. Flaubert, P. Le Bas, J.R. Mélida, J. Reinach, C. Schaub, J. Stuart y N. Revett, J.B. Tavernier, H.W. Williams, etc. etc.) La bibliografía sobre estos viajeros y sus aportaciones es abundantísima, pero en la investigación que estamos desarrollando nos limitaremos a resaltar aquellas aportaciones que puedan añadir informaciones especialmente de carácter topográfico a la investigación planteada. De cualquier modo, un instrumento imprescindible para este tipo de análisis, es la base de datos informatizada “HELLAS” elaborada por el Grupo de Investigación "Historische Landeskunde des antiken Griechenland" de las Universidades de Friburgo y Münster (http://www.uni-muenster.de/Hellas/Reiseberichte.htm)


© Adolfo J. Domínguez Monedero
Departamento de Historia Antigua.
Universidad Autónoma de Madrid.
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