Universidad Autónoma de Madrid

La UAM en los medios

Jornadas en homenaje a Antonio Machado y entrega de los premios del I Certamen Docentes Literatos

03/03/2010

Casi un centenar de estudiantes de Bachillerato de los institutos y colegios de la Comunidad de Madrid acudieron al acto acompañados de sus profesores. Todos ellos fueron los protagonistas de unas jornadas en las que, sobre todo, se reivindicó la función social, educativa y cultural del profesorado de Educación Secundaria.

Ganadores del I Certamen Literario "Docentes Literatos: Reflexiones acerca del úlitmo verso de Machado"

El pasado 2 de marzo se celebraron las Jornadas en homenaje a Antonio Machado, en su condición de profesor de Bachillerato, en el salón de actos de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid. Al acto, organizado por el Instituto Universitario de Ciencias de la Educación con la colaboración de la Asociación Francisco de Quevedo, y en el que se hizo entrega de los premios del I Certamen Literario “Docentes Literatos: Reflexiones acerca del último verso de Machado”, asistieron numerosos profesores de Enseñanza Secundaria de la Comunidad de Madrid, y cerca de un centenar de alumnos. La presentación corrió a cargo de José María Sanz, rector de la UAM, que recibió con entusiasmo a los asistentes: “Bienvenidos a este Campus. Da gusto ver a tanta gente joven en actos como éste”.

A continuación, tomó la palabra la decana de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación, Engracia Alda de la Fuente, que destacó la labor de los profesores de Secundaria: “Éste es un día de fiesta para estudiantes y profesores y deseo ensalzar la figura de éstos. La Secundaria, tan devaluada, es el gran reto de la Educación”.

El director del Instituto Universitario de Ciencias de la Educación, César Sáenz Castro, leyó un manifiesto en defensa de la función social, educativa y cultura del profesorado de Educación Secundaria: “El 31 de diciembre de 1981, una Orden del Ministerio de Educación y Ciencia rehabilitaba a Antonio Machado como catedrático de Lengua y Literatura Francesa del Instituto de Bachillerato Cervantes de Madrid, última plaza que había desempeñado el ilustre profesor y poeta. Se dejaba así sin efecto su expulsión del cuerpo de catedráticos de instituto, dictada en mayo de 1942, dos años después de su muerte, y poco después de la reedición de sus obras completas”.

Tras la introducción, César Saénz enumeró los puntos que el manifiesto quiere poner en relieve: “Hacer explícita la necesidad de un reconocimiento público de la importancia social de la Educación Secundaria, reclamar para el profesorado de Secundaria el reconocimiento público que merece, sostener la autoridad moral y el respeto que los educadores merecen, reclamar sistemas de formación inicial y permanente del profesorado, reclamar una carrera docente que ofrezca al profesorado posibilidades de movilidad académica y, por último, proclamar que, al margen de coyunturales turbulencias políticas, lo que prima es la educación de los jóvenes y su preparación para que el futuro inmediato no se sostenga sobre el ocio y el consumismo”.

En el homenaje también intervino Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz que fue ministro de Educación y Ciencia (1981-1982) y director general de la Unesco entre 1987 y 1999. Su charla giró en torno a unos versos de Machado: “Hoy es siempre todavía”, lo que Federico Mayor pidió a los jóvenes asistentes que tengan continuamente presente; “Se hace camino al andar”, porque, según él, “debemos mantenernos firmes en la idea de que podemos cambiar las cosas” y “Es de necio confundir valor y precio”, como crítica a la economía basada en las leyes del mercado. El ex ministro finalizó su discurso de manera muy emotiva: “Machado murió en Francia y luego se le expulsó del cuerpo de catedráticos. Pero la gente se queda. La luz de Machado nos acompañará eternamente”.

La profesora del Instituto Cervantes, Milagro Fernández y Fernández-Cuesta, que fue testigo del acto de rehabilitación de Machado, contó sus vivencias: “Llegué al Instituto Cervantes en 1979 y lo que más me fascinó fue la lápida en mármol de Machado. El año 1981 empezó con mal pie: había una grave crisis política y amenazas terroristas que turbaban la paz, pero nosotros asumíamos la enseñanza con muchas ganas de cambiar las cosas ante unos alumnos, todos chicos, que eran muy reivindicativos. En 1981, con la petición de la rehabilitación de Antonio Machado en el cuerpo de catedráticos de Instituto, queríamos ser un símbolo de aquellos profesores que habían sido inhabilitados para ejercer su profesión. El acto más importante fue el del 19 de diciembre de ese mismo año cuando, ante el ministro Federico Mayor Zaragoza, escuchamos el acta del claustro”.

El acto concluyó con la entrega de los premios del I Certamen Literario “Docentes Literatos: Reflexiones acerca del último verso de Machado”, en el que participaban numerosos jóvenes estudiantes de institutos y colegios de la Comunidad de Madrid adscritos a la UAM. Hubo dos accésit: uno para Sandra Piqueras Ruiz, del Instituto Pérez Galdós de Madrid, y otro para Alejandro Sastre Calvo, del Instituto Giner de los Ríos de Alcobendas. El segundo premio fue para Sergio Chubieco Castaño, del IES Las Rozas. Y la ganadora fue Sara Cerro Pardo, del Instituto Giner de los Ríos de Alcobendas que, con su trabajo titulado “Mediterráneo”, conquistó al jurado del certamen gracias a su intimista reflexión sobre el último verso que escribió Antonio Machado: “Estos días azules y este sol de la infancia”.