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Fernando Molina toma posesión como nuevo decano de la Facultad de Derecho de la UAM

25/06/2010

Catedrático de Derecho Penal, tiene como reto principal, mantener la Facultad de Derecho en el lugar de privilegio que hoy ocupa entre las facultades españolas, y en el ámbito internacional. “Somos la única Facultad de Derecho española que participa, y de forma muy protagonista, junto con otras doce universidades europeas de primer nivel, en la China-EU School of Law”.

Fernando Molina, Decano de la Facultad de Derecho
Fernando Molina, Decano de la Facultad de Derecho

El pasado 22 de junio se celebró el acto de toma de posesión de Fernando Molina Fernández como nuevo decano de la Facultad de Derecho en sustitución de Javier Diez-Hochleitner. Pertenece al Departamento de Derecho Público y Filosofía Jurídica de la Facultad de Derecho de la UAM, del que ha sido director. Asimismo, ha ocupado el cargo de vicedecano de Profesorado en el este centro.
El relevo al frente del decanato, producto de las elecciones celebradas en la Facultad el pasado 13 de mayo, fue presidido por el rector, José María Sanz, que expresó su agradecimiento al decano saliente por su gestión durante estos cuatro años, “que ha permitido que esta Facultad y la UAM fueran cada día mejor”, y animó al nuevo decano a afrontar este reto “en unos momentos difíciles por la crisis económica, de los que saldremos reforzados”.
Javier Diez-Hochleitner, quien felicitó al nuevo decano y le bridó todo su apoyo, hizo balance de su gestión al frente de la Facultad de Derecho, destacando “los principales avances que este excelente equipo ha sido capaz de alcanzar: la internacionalización de la Facultad, la reforma de los estudios de Grado, la intensificación de las relaciones con nuestro entorno profesional, la modernización de las infraestructuras y la apuesta por una política de comunicación y promoción del Centro”.
Su sucesor en el cargo, Fernando Molina Fernández, se mostró dispuesto ante la nueva tarea encomendada y agradeció a todos su compañía, con una especial mención a Aurelio Menéndez, decano honorario de la Facultad, al rector y a su predecesor “por hacer muy fácil la transición”. En una entrevista concedida a la UAM, presenta las principales líneas de actuación del nuevo equipo decanal, entre otros asuntos de interés que atañen a este prestigioso centro.

¿Cuáles son los principales retos que se plantea como decano de esta Facultad?

Distinguiría entre un gran reto general y varios retos singulares que lo concretan. El reto general es mantener a la Facultad de Derecho de la UAM en el lugar de privilegio que hoy ocupa entre las Facultades españolas donde de forma sistemática estamos en el grupo de las que lideran cualquier ranking, y, en algunos de los más señalados, año tras año arriba del todo. Por otro lado, internacionalmente tenemos excelentes contactos con Facultades de Universidades del mayor prestigio, y creo que para ellas merecemos también tal calificativo. Tenemos acuerdos de dobles titulaciones con importantes Facultades de Europa; dirigimos programas de posgrado en Latinoamérica, además de participar como docentes e investigadores en otros muchos; contamos con un modélico Grupo de Estudios Africanos; y, como es sabido, somos la única Facultad de Derecho española que participa, y de forma muy protagonista, junto con otras doce universidades europeas de primer nivel, en la China-EU School of Law y hemos organizado cuatro seminarios jurídicos en la Exposición Universal de Shanghai 2010, en colaboración con los más destacados despachos de abogados españoles. El primero de ellos, precisamente, se está celebrando estos días.

¿Y en cuanto a los retos singulares?

Destacaría tres: en primer lugar, uno común a cualquier Facultad o Escuela en estos momentos, como es culminar el proceso de adaptación de grados y posgrados al Espacio Europeo de Educación Superior; en segundo lugar, uno muy específico de nuestros estudios, en el que nos jugamos una parte vital de nuestro futuro, que es el desarrollo de los estudios de posgrado que permitirán el acceso a las profesiones de abogado y procurador, para lo que sólo estamos a la espera de que finalmente se apruebe el Real Decreto que desarrolla la Ley de Acceso; en tercer lugar, dentro del proyecto general del Campus de Excelencia de la UAM, la puesta en marcha del Centro de Estudios Internacionales, que esperamos que se convierta en un verdadero centro de referencia internacional en ciencias sociales.

¿En qué medida les está paralizando el retraso en la aprobación del Real Decreto de desarrollo de la Ley de Acceso a la Abogacía? ¿Cuál es la situación a día de hoy?

Está condicionando el diseño final de nuestro postgrado. Es tal la importancia que va a tener en los estudios de la Facultad de Derecho que va a requerir un gran esfuerzo colectivo para ponerse en marcha. No es improbable que, para ofrecer una mejor propuesta, exploremos incluso la posibilidad de alianzas con otras Facultades de Derecho próximas. Y hasta que no se ponga en marcha, difícilmente podremos ultimar nuestra propuesta de másteres y programas de doctorado. Es un clamor general de las Facultades de Derecho de toda España que se apruebe la normativa lo antes posible.
En cuanto a la situación actual, lo cierto es que unos borradores de reglamento se han sucedido a otros (afortunadamente hasta ahora para mejor) pero no acaba de verse el final del túnel. Es cierto que hacer un diseño final a gusto de todos no es fácil, y que el tema tiene la suficiente importancia como para dedicarle toda la atención necesaria, pero realmente necesitamos la normativa ya.

Usted fue Vicedecano de profesorado entre 2003 y 2006, ¿cree que esa experiencia le resultará útil para su nuevo cargo, o el escenario actual se presenta distinto?

La labor de un Decano abarca toda la actividad de un Centro docente e investigador, y uno de sus temas centrales es la política de profesorado, así que cualquier experiencia en esa materia tiene mucho valor. En mi caso, espero que la experiencia me sirva, porque fui Vicedecano en una época de gran actividad de la Comisión de Profesorado de la UAM, cuando todavía había dinero para permitirse alguna expansión en las plantillas, algo que ahora nos resulta casi quimérico. Pero los momentos de crisis tienen algunos efectos positivos, como el no desdeñable de obligarnos a ser más rigurosos en todas nuestras políticas y actividades. En materia de profesorado, ello debería traducirse en una evaluación muy detallada de nuestra plantilla actual y de nuestras necesidades a corto y largo plazo. Aunque está claro que esto es una labor general de la Universidad, propia de un plan estratégico, cada centro debe también esforzarse por llevar a cabo la parte que le toca. En la Facultad de Derecho estamos muy comprometidos con desarrollar una política de profesorado que nos permita asegurar una docencia e investigación de calidad, y sabemos que contamos con la colaboración del Rectorado para llevarla a cabo.

¿En qué medida la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior va a condicionar sus tareas de gobierno al frente de esta Facultad?

Desde luego va a tener mucha importancia. Aunque los primeros, y seguramente más difíciles pasos ya se han dado, queda mucho trabajo por delante. Nuestra experiencia del primer año de implantación de los grados, muestra que se trata de una transformación de la enseñanza orientada en la línea correcta, pero que hay que afinar. Especialmente los profesores, tenemos que ser conscientes de lo que entraña Bolonia y acostumbrarnos a la nueva metodología. Este primer año, quizás debido a que no hemos calibrado siempre bien el esfuerzo que requieren los nuevos grados, las actividades de evaluación continua han estado, por lo general, sobredimensionadas, imponiendo a los estudiantes una carga de trabajo que a lo mejor en cada asignatura no es excesiva, pero sí al acumularse. Como todo cambio importante, requiere un periodo de ajuste, que intentaremos que sea lo más corto y lo menos traumático posible, pero el resultado final debería ser excelente

Esta fue una de las primeras Facultades en implantar el doble grado en Derecho y Administración de Empresas. A tenor de los buenos resultados ¿van a ampliar la oferta de dobles grados existentes?

El doble grado en Derecho y Administración de Empresas ha sido, sin duda, un gran éxito, igual que el doble grado en Derecho y Ciencia Política. Y ello por dos razones. Ante todo porque los estudios que se agrupan son complementarios en dos sectores fundamentales de la actividad profesional, lo que los hace muy valorados en el mercado. En segundo lugar, porque la alta demanda y la limitación de plazas se ha traducido en una selección de los estudiantes, que a su vez propicia una excelente tasa de éxito en los estudios. Por ponerle un ejemplo, en las estadísticas provisionales que ha elaborado el Rectorado sobre los créditos superados por estudiante en el periodo de evaluación ordinaria de los nuevos grados, Derecho y Administración de Empresas se sitúa en segundo lugar entre todos los estudios ofertados en la UAM: el 60% de los matriculados ha superado todos los créditos del primer curso en la primera convocatoria. Estos resultados son realmente excelentes, más aun si tenemos en cuenta que se trata de estudios muy exigentes, con una alta carga lectiva.
En cuanto a posibles nuevos dobles grados, si dejamos al margen los internacionales, cuya docencia se reparte entre dos países, no hay en este momento planes en esa línea. Nuestra capacidad, en espacios y en plantilla, para abordar nuevos estudios es hoy por hoy muy limitada, máxime si se tiene en cuenta que en breve tendremos que poner en marcha un máster de acceso a la abogacía y la procura que se prevé muy concurrido. Si las circunstancias fueran otras, un doble grado en Derecho y Economía podría ser muy atractivo, sin descartar otros.

¿Tienen previsto ampliar la oferta de estudios de posgrado?

Desde luego. Aunque tenemos ya una importante oferta en títulos oficiales y propios (el último acaba de aprobarse en el último Consejo de Gobierno, y es un máster en Derechos Humanos y Gobernabilidad), tenemos que ampliarla, para que abarque áreas de conocimiento y materias que hoy no están convenientemente tratadas. El diseño definitivo está, desgraciadamente, muy condicionado por el futuro máster oficial de acceso, pendiente de desarrollo normativo estatal, pero una vez que éste se ponga en marcha será el momento de proponer nuevos másteres y replantear en general nuestra oferta. Y ello afecta también al doctorado, quizás menos visible para la sociedad, pero al menos tan vital como lo anterior para una institución investigadora. Nuestra situación en este momento no es satisfactoria, y nos hemos propuesto cambiar las cosas lo antes posible, entre otros motivos porque tenemos un mercado potencial de doctorandos muy grande, no sólo en España sino también en otros países europeos y, desde luego, en Latinoamérica.

¿Se intensificarán los programas de Docencia en Red en estos próximos cursos?

El “Plan Docencia en Red” que ha puesto en marcha la Universidad Autónoma ha tenido una gran acogida entre nuestros profesores. Prueba de ello son los numerosos cursos de formación del profesorado que se han impartido este año en esta Facultad sobre el uso de las distintas plataformas de docencia en red. Entre ellas, nuestro profesorado ha optado preferentemente por la plataforma e-learning “Moodle”, por ser el instrumento que mejor responde a las exigencias de las nuevas enseñanzas. No obstante, también se utilizan otras plataformas, tales como la “página del profesor” o las páginas Web personales de docencia. Y también habría que destacar en este ámbito la participación de nuestra Facultad en el proyecto ADA-Madrid.

¿Qué tipo de convenios internacionales tienen previsto firmar próximamente con otras Universidades e Instituciones?

Acabamos de firmar un convenio de doble titulación de grado en Ciencia Política con la Universidad de Burdeos, que comienza a impartirse el próximo curso. Los dos primeros años del grado se cursarán en Burdeos y los dos últimos en la UAM, y se obtendrán ambos títulos. También se ha puesto en marcha una muy atractiva doble titulación de dos másteres en Derecho de la Unión Europea y Derecho empresarial con la Universidad de Paris Dauphine, y estamos en trámites para revisar el convenio de doble grado en Derecho que tenemos desde hace años con Florencia, para darle más protagonismo. También estamos en fase de negociación para firmar convenios con la London School of Economics and Political Science (LSE) y el Istituto Italiano di Scienze Umane de Florencia (SUM) para estancias breves en posgrado, en concreto en el máster de Democracia y Gobierno. En programa Erasmus, aunque tenemos ya convenios con más de 100 Universidades, en casi todos los países europeos, pretendemos extenderlos a los pocos que nos faltan, para que así nuestros estudiantes tengan una oferta verdaderamente completa, y puedan elegir cualquier país de Europa, y las mejores Universidades, para sus estancia de estudios. Por último, tenemos proyectos avanzados para firmar nuevos convenios de intercambio y de posgrado en Latinoamérica.

¿En qué medida van a ampliar las acciones que viene llevando a cabo esta Facultad para fomentar la inserción laboral de su alumnado?

Nos interesa ante todo formar bien, porque es la buena fama de la formación la que atrae las ofertas de empleo. Nuestros licenciados ya se están beneficiando de esa fama, y no sólo los de los dobles grados, donde este efecto es muy acusado. Pero a la vez trataremos de cuidar muy especialmente todas las actividades que favorezcan una mejor inserción laboral. Además del Foro de Empleo general de la UAM en el que participamos muy activamente, contamos con un foro específico de nuestra Facultad, el Encuentro Jurídico, que se realiza en noviembre, y que ha tenido mucho éxito. En él están presentes las más importantes instituciones jurídicas, públicas y privadas, incluyendo los mejores despachos de abogados.
Otro campo de actuación que queremos cuidar es el de las prácticas externas. Actualmente tenemos una impresionante lista de convenios de prácticas con todo tipo de instituciones públicas, colegios profesionales, despachos de abogados y otras instituciones como ONGs, sindicatos, centros de estudios, etc., lista que queremos ampliar en el sector hoy menos representado, que es el de las grandes empresas, que tiene especial interés para nuestros estudiantes del doble grado en Derecho y Administración de empresas.

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