Acceder al contenido principalAcceder al menú principal

Logo de la UAMUniversidad Autónoma de Madrid

Acceso al BOUAM. Enlace externo. Abre en ventana nueva.

Noticias

Enfermedades crónicas, peor estado funcional, estrés y menor actividad física explican por qué las mujeres padecen más dolor que los hombres

05/11/2019
img ppal
De izquierda a derecha Felix Caballero, Esther García-Esquinas y Rosario Ortolá

Un estudio del CIBERESP muestra que las mujeres mayores sufren dolor de intensidad alta con más frecuencia que los hombres. La publicación, elegida como “artículo del mes” de la revista Mayo Clinic Proceedings, abre una nueva vía de investigación, basada en la perspectiva de género, sobre el efecto del ejercicio físico en la reducción del  dolor.

El dolor crónico, principal causa de discapacidad en personas mayores

El dolor crónico es un problema creciente de salud pública, particularmente en los adultos mayores.  El 20% de la población sufre dolor crónico (definido como dolor en la mayoría o todos los días  durante los últimos  6 meses). La prevalencia del dolor crónico aumenta con la edad, afectando  al 60% de los mayores de 65 años. Además, el dolor crónico tiene una gran influencia en la salud de las personas mayores, porque reduce  la actividad física y aumenta el riesgo de fragilidad, caídas, discapacidad física y deterioro cognitivo. Como resultado, el dolor crónico es la causa principal de años vividos con discapacidad en personas a partir de los 50 años.

Investigaciones anteriores habían reportado un mayor riesgo de dolor crónico en las mujeres que en  los hombres. Ahora, en este nuevo trabajo, los investigadores Grupo de Epidemiología Cardiovascular, Nutricional y del Envejecimiento del CIBERESP en la Universidad Autónoma de Madrid, identifican los comportamientos de salud y los factores clínicos que pueden estar asociados a este mayor riesgo  de dolor entre las mujeres. Para ello, analizaron información de una cohorte de 851 mujeres y hombres de 63 años o más, que inicialmente no sufrían dolor y fueron seguidos durante tres años.

Una de cada cuatro mujeres desarrolló dolor de intensidad alta

Según Esther García Esquinas, investigadora principal del trabajo, los resultados de este análisis mostraron una mayor incidencia de dolor de intensidad alta en mujeres (23%), frente a hombres (13%). “Casi una de cada cuatro mujeres que no padecían dolor crónico inicialmente desarrolló dolor de intensidad alta durante el seguimiento”, explica la investigadora.

Entre los factores ligados al exceso de riesgo de sufrir dolor en mujeres “destaca la mayor frecuencia de enfermedades crónicas, especialmente enfermedad osteomuscular, el peor estado de función física, los mayores niveles de estrés psicológico y la menor realización de actividad física”, aclara.

En concreto, una frecuencia más alta en mujeres que en hombres de enfermedad osteomuscular, problemas de movilidad y agilidad representaron, respectivamente, el 31%, 47% y 32% del exceso de riesgo observado en las mujeres en comparación con los hombres. Otros mediadores relevantes del exceso de riesgo en mujeres fueron el estrés psicológico (25%), la depresión (9%), la mala calidad del sueño (11%) y los bajos niveles de actividad física recreativa (13%).

Estudiar factores biológicos específicos e intervenciones con ejercicio físico

El trabajo incide en la importancia de estudiar posibles factores biológicos específicos de sexo y su interacción con los estilos de vida para  comprender mejor las diferencias de riesgo de dolor entre hombres y mujeres.

 “Nuestras conclusiones también abren una nueva vía de investigación sobre el efecto del ejercicio físico para disminuir el exceso de riesgo de dolor observado en las mujeres”, adelanta García Esquinas.

_____________________

Referencia bibliográfica:

Gender Differences in Pain Risk in Old Age: Magnitude and Contributors. https://doi.org/10.1016/j.mayocp.2019.03.034



Más cultura científica en UAM Gazette»