Tecnología Educativa - Materiales Didácticos:
La teleformación, metodología de la teleformación


 

METODOLOGÍA DE LA TELEFORMACIÓN


La metodología es uno de los aspectos clave para el éxito de la implantación de un sistema de teleformación y es en el que se recomienda poner un especial énfasis. El sistema de teleformación significa un cambio importante en la forma de impartir la formación tanto para el profesor como para el alumno y el entorno. La formación continua exige la transformación del proceso de enseñanza-aprendizaje en la siguiente dirección:

 

IR DESDE
HASTA
- Centrado en la organización escolar

- Programada (calendario)

- Centralizada

- Adquirir conocimiento

- Diseño cerrado

- Dirigido por la academia

- Muy estructurado

- Sincronizado

- Medida de la enseñanza

- Lujoso

- Independiente del trabajo

- Analógico

- Aprendizaje en aula

- Orientado al estudiante

- En cualquier momento

- En cualquier lugar

- Compartir el conocimiento

- Diseño flexible

- Dirigido por la sociedad

- Muy modularizado

- Asíncrono y síncrono

- Medida en el aprendizaje

- Necesidad de competencia

- Integrado con el trabajo

- Digital

- Formación distribuida

 

Como es natural en el ser humano se producen resistencias a cambiar la forma de hacer las cosas y el cambio en vez de verse como una oportunidad se ve como una amenaza. Si no se está preparado mentalmente para asumir los cambios, no se conseguirá progresar por mucha tecnología existente. Facilitará mucho la mentalización ver claramente los beneficios del nuevo método y además contar con una metodología para integrar todas las nuevas herramientas tecnológicas con los avances pedagógicos que se han producido.

El desarrollo de un programa de teleformación se sustenta en las siguientes estructuras:


- El aula de teleformación
- El aula virtual o entorno virtual de aprendizaje
- La tutoría a distancia del curso
- Los paquetes de recursos.

 

2.1. El aula de teleformación

Es un lugar acondicionado para estudiar y trabajar con el apoyo de las nuevas tecnologías. A ella acuden alumnos, normalmente personas adultas, en tiempo flexible, que no disponen de profesorado fijo pero sí tienen acceso a una tutoría a distancia por vía telemática. En el aula existen materiales complementarios de los cursos de uso común (textos, revistas, vídeos, software, etc.) que la convierten en un centro de recursos educativos.

El aula también constituye un lugar de encuentro del alumnado que comparte el mismo horario, lo que supone una masa crítica para la producción de ideas (existe un espacio y un tiempo creado para actividades individuales y grupales), para la asimilación de los conocimientos y para salvar algunos obstáculos comunes al curso de teleformación.

De la gestión del aula y la administración de sus recursos se encarga el administrador del aula. Esta persona no interviene en el proceso de enseñanza-aprendizaje; sus funciones terminan precisamente allí donde los materiales didácticos, el equipamiento informático, audiovisual y telemático y la tutoría a distancia, se ponen en marcha. Sí se encargará de indicar el horario de acceso y de facilitar los equipos y recursos del aula.

La asistencia al aula de teleformación no es obligatoria para un alumno que puede seguir el programa de formación desde su casa siempre que disponga de ordenador con modem o conectado a Internet y con las prestaciones que se determinen en cada programa de formación. Esto posibilita que los alumnos de nuestros programas de teleformación puedan vivir en cualquier parte del mundo.

Por otro lado, tampoco es imprescindible que la empresa o institución que contrata la teleformación para sus empleados o asociados tenga que montar un aula de teleformación como la que se ha descrito más arriba. Sería muy aconsejable si planifica un gran volumen de teleformación. Alternativamente, puede optar por "rincones de formación" (uno o varios ordenadores dedicados a la teleformación ubicados en la propia oficina) o permitir que los empleados/alumnos utilicen los ordenadores de sus propios puestos de trabajo para seguir el programa de formación.

 

2.2. El aula virtual o entorno virtual de aprendizaje

El aula virtual es una aplicación informática con opciones específicas para la teleformación, concebida para el trabajo del alumno que debe estar dado de alta como usuario para acceder a ella. El aula virtual se presenta en forma de páginas Web y cuenta con varias posibilidades a las que el estudiante puede recurrir pulsando unos botones indicativos, repartidos por el aula virtual. Algunas de estas posibilidades u opciones son las siguientes:

1) Información detallada del curso: características del mismo, unidades didácticas que lo componen, bibliografía comentada, glosario de términos específicos, sistema de evaluación, etc.
2) Agenda de actividades
3) Acceso a materiales didácticos del curso. Por ser una documentación extensa, la herramienta que debe utilizar para su acceso es la transmisión de ficheros
4) Comunicación con la tutoría: el alumno tiene posibilidad, en cualquier momento, de poder contactar con su tutor mediante el correo electrónico para resolver cualquier duda.
5) Teledebates y charlas telemáticas con expertos, tutor y otros alumnos del mismo curso, utilizando servicios telemáticos como foros, chat, etc.
6) Realización de ejercicios on-line y autoevaluación del aprendizaje: una vez terminadas las actividades de una unidad didáctica, los materiales remiten al alumno a la realización de una pruebas de evaluación por vía telemática. La ventaja que tienen estas pruebas es que el resultado aparece de forma inmediata a la realización de la prueba y sirve de autoevaluación.
7) Ayuda on-line sobre el funcionamiento del aula virtual

 


2.3. Tutoría telemática

El apoyo tutorial es uno de los agentes principales de la individualización y personalización del proceso de autoaprendizaje a distancia, al atender las diferencias personales de los intereses y necesidades de los alumnos.

En un sistema de formación como el que estamos proponiendo la retroalimentación se convierte en un principio básico de apoyo al autoaprendizaje, por lo que el tutor llega a ser un elemento básico estructural de la metodología a distancia. Así, la tutoría se concibe, por una parte, como intervención didáctica encaminada a resolver problemas y atender consultas relacionadas con los contenidos de formación; y, por otra, encierra también una dimensión de orientación, vinculada al asesoramiento del alumno en el trabajo con los materiales didácticos u otros recursos del aula de teleformación, la adaptación de la metodología de trabajo a las necesidades individuales, o a la adquisición de técnicas y hábitos de estudio, entre otros aspectos. La tutoría del proyecto de teleformación, didáctica y de orientación, se caracteriza por el medio de comunicación empleado: la telemática. Dicha tutoría telemática es la acción esencial y a veces única de apoyo, orientación, motivación y evaluación de los alumnos a distancia. De ahí su gran importancia educativa.

El material didáctico que se proporciona al alumnado debe servir, por su estructura, para la consecución del autoaprendizaje. Sin embargo, aunque dicho material se haya diseñado para adaptarse a los intereses y formas de trabajo de los posibles destinatarios, los perfiles de estos últimos son, de hecho, diversos por lo que puede ocurrir que el material no satisfaga todos los intereses de los destinatarios y, en ciertos momentos del proceso de formación, éstos se sientan bloqueados en el aprendizaje. Este hecho suele ser la causa de abandonos, por lo que resulta imprescindible una intervención tutorial que reconduzca y oriente al alumnado cuando sea necesario y supla, a la vez, las limitaciones del material didáctico.

Los objetivos de la tutoría son, fundamentalmente, los de apoyar, orientar y evaluar el proceso de aprendizaje del alumnado resolviendo dudas, proponiendo actividades de ampliación o refuerzo y, en definitiva, realimentando dicho proceso en función del nivel inicial de conocimientos, los resultados de las evaluaciones y los datos obtenidos por la acción tutorial.

Como ya hemos dicho, el soporte de la tutoría es la red de comunicación telemática. Dicho sistema supera el servicio telefónico (medio habitual de comunicación tutorial en la enseñanza a distancia tradicional) que exige la intervención simultánea de los interlocutores. Por otra parte, la respuesta que el alumno recibe del tutor, antes de transcurridas cuarenta y ocho horas desde su envío al buzón de la tutoría, asegura la retroalimentación.

El perfil del tutor de los cursos de teleformación debe reunir las siguientes características:


* Especialización en la materia del curso de formación.
* Conocimiento, en profundidad, del material didáctico del alumno.
* Dominio de las aplicaciones tecnológicas del curso.
* Formación, como usuario, sobre el sistema de comunicaciones telemáticas.
* Experiencia docente.

Las funciones y tareas del tutor son las siguientes:

· Seguimiento individualizado de la labor de cada alumno, con propuestas de actividades de refuerzo y ampliación de los aprendizajes, control del resultado de las evaluaciones y comprobación de las conexiones telemáticas efectuadas.
· Resolución de dudas sobre contenidos del curso.
· Propuesta de temas útiles para la organización de teleconferencias, teledebates y grupos de trabajo y moderación de los mismos.
· Renovación periódica de las actividades de evaluación y seguimiento de las actividades desarrolladas por los alumnos.
· Evaluación de los aprendizajes.

 

2.4. Materiales didácticos del curso (paquete de recursos)

Uno de los aspectos más difíciles de la puesta en marcha de una experiencia de teleformación es la de diseñar y realizar los materiales didácticos. No sirven los materiales estándares de la formación presencial por muy buenos que sean, si no hay un proceso de adecuación a la formación a distancia. Resulta indispensable dedicar especial atención a la secuencia de contenidos y proporcionar al alumnado un trabajo equilibrado, combinando los contenidos teóricos con las aplicaciones prácticas, así como ejercicios de autoevaluación y diversos tipos de actividades complementarias de ampliación de los contenidos y refuerzo de los aprendizajes.

En este sentido, los materiales didácticos han de ser autosuficientes, con una estructura modular y en soporte multimedia. Un curso estándar de teleformación se basa en los siguientes materiales y recursos:


1) Guía metodológica del tutor: explicita y analiza las funciones y tareas de la figura del tutor que aparecen enunciadas en el apartado anterior.

2) Guía metodológica y didáctica del alumno: presenta la descripción del curso y sus características, el método de trabajo (que incluye el manejo de las herramientas telemáticas), la explicación de las actividades de evaluación y las ayudas para el estudio. El propósito de esta guía es orientar los primeros pasos del curso.

3) Unidades Didácticas: están diseñadas para el autoaprendizaje por lo que la presentación gradual de los contenidos es una característica esencial. El alumno encuentra en ellas sugerencias en cuadros de diálogo, numerosas y variadas propuestas de actividades de reflexión, investigación y trabajo grupal para apoyar la asimilación de los contenidos del curso, aplicaciones prácticas y ejercicios de autoevaluación (learning by doing).

Cada unidad puede constar de los siguientes materiales y recursos:


* material impreso: es el eje conductor de la unidad didáctica, presenta los contenidos del curso, propone las actividades que motivan la conexión telemática e incorpora ejercicios de autoevaluación en cada una de las unidades didácticas;
* material audiovisual: refuerza, unas veces, el material impreso y otras, transmite contenidos acercando la realidad al alumno;
* software educativo: se concibe como una herramienta de aprendizaje, complementario de los otros materiales, útil sobre todo para la simulación de procesos cuya manipulación resultaría difícil en la realidad.


4) Recursos on-line


*el aula virtual
*herramientas de INTERNET


Estos recursos on-line permiten actividades telemáticas del siguiente tipo:


1. Lista de correo. Creación de una lista de correo con los participantes y el tutor, que permita hacer llegar a todos la información relevante para el curso.

2. Navegación. Búsqueda de información en la red sobre temas relacionados con el curso. Puede utilizarse la lista de correo para intercambiar direcciones de INTERNET que puedan ser interesantes.

3. Foros de debate, síncronos (chat) y asíncronos (news). Son útiles para enviar artículos, discutir experiencias educativas, hacer comentarios, intercambiar información... Pueden utilizarse también para valorar la información recibida a través de alguna lista de correo o intercambiar direcciones de INTERNET

4. Correo electrónico. Para intercambiar información personal, comunicarse con el tutor; controlar las actividades de alumnos,...


cesar.saenz@uam.es
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