Investigation
Mejorar la salud cardiovascular podría proteger la audición en mayores
Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) revela que mejorar la salud cardiovascular se asocia con menor prevalencia de pérdida auditiva en frecuencias del habla y altas frecuencias. Los resultados, publicados en American Journal of Audiology , sugieren que hábitos como una buena dieta y la actividad física podrían ayudar a preservar la audición en la vejez.
La pérdida auditiva es una de las discapacidades sensoriales más frecuentes en la población mayor. Además de dificultar la comunicación, se asocia con depresión, deterioro cognitivo, multimorbilidad y un mayor riesgo de demencia. Ahora, un nuevo estudio apunta a que cuidar el corazón podría ser también una estrategia para proteger la audición.
Un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en colaboración con instituciones nacionales e internacionales, ha analizado cómo los cambios en la salud cardiovascular influyen en la función auditiva de personas mayores. El trabajo, publicado en American Journal of Audiology, se basa en datos longitudinales de 980 participantes de 65 años o más.
Los investigadores evaluaron la evolución del índice Life’s Essential 8 (LE8), desarrollado por la American Heart Association, que integra ocho factores clave: dieta, actividad física, exposición a nicotina, calidad del sueño, índice de masa corporal, niveles de lípidos, glucosa en sangre y presión arterial.
Los resultados muestran que una mejora igual o superior al 4 % en la puntuación del LE8 —indicativa de mejor salud cardiovascular— durante un periodo medio de 2,4 años se asocia con una menor prevalencia de pérdida auditiva, tanto en las frecuencias del habla como en las frecuencias altas.
Efecto protector
“Mejorar la salud cardiovascular, incluso de forma modesta, puede tener un efecto protector sobre la función auditiva en las personas mayores”, explica Humberto Yévenes Briones, investigador principal del estudio y profesor del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UAM. “Estos hallazgos abren nuevas vías para la prevención de la pérdida auditiva, más allá del control del ruido y otros factores tradicionales”.
El análisis revela que, dentro del índice LE8, la dieta y la actividad física fueron los factores que más contribuyeron a la asociación entre la mejora cardiovascular y la preservación de la audición en las frecuencias del habla. En las frecuencias altas, también desempeñaron un papel relevante la calidad del sueño, los niveles de lípidos y la presión arterial.
Dado que la pérdida auditiva es un factor de riesgo importante para el aislamiento social y la demencia, los autores subrayan que promover hábitos cardiosaludables no solo ayuda a prevenir enfermedades crónicas, sino que podría contribuir a mantener la capacidad de comunicación y la calidad de vida en la vejez.
_____________________
Referencia bibliográfica:
Yévenes-Briones H, Caballero FF, Rey-Martinez J, Martinez-Amezcua P, Banegas JR, Guallar-Castillón P, Rodríguez-Artalejo F, Lopez-Garcia E. Changes in Cardiovascular Health and Hearing Loss in the Older Population. Am J Audiol. 2026 Feb 12:1-9. doi: 10.1044/2025_AJA-25-00108. Epub ahead of print. PMID: 41678566.
Más información: UAM Gazette
