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¿Brechas de género en la memoria institucional de la UAM?... Un panorama nada halagüeño
La Unidad de igualdad de Género de la Universidad de la UAM ha presentado el informe “Paridad en la nomenclatura de la UAM”, un estudio que analiza la presencia de mujeres y hombres en la denominación de edificios, aulas, salas y otros espacios institucionales de la Universidad, así como en el callejero del campus de Cantoblanco. El informe pone de manifiesto la persistencia de importantes brechas de género en algunos de los principales referentes simbólicos de la institución y realiza una serie de recomendaciones para avanzar hacia una memoria institucional más igualitaria e inclusiva.
Una representación claramente desigual
Según el informe, de los 51 espacios con denominación específica existentes en las facultades y la Escuela Politécnica Superior (EPS), 43 están dedicados a hombres y únicamente 6 a mujeres, mientras que dos no hacen referencia a personas. Esto significa que el 84 % de los espacios homenajean a figuras masculinas, frente al 12 % dedicado a mujeres. Si se excluyen las denominaciones no personales, los espacios dedicados a hombres representan el 87,8 %, frente al 12,2 % dedicado a mujeres.
El informe también constata que seis facultades (Ciencias, Ciencias Económicas y Empresariales, Derecho, Formación de Profesorado y Educación, Medicina y Psicología) no disponen de ningún espacio institucional dedicado a las mujeres. Por el contrario, únicamente la Facultad de Filosofía y Letras y la EPS cuentan con presencia de nombres femeninos en sus denominaciones.
En Filosofía y Letras, de los 11 espacios identificados, 6 están dedicados a hombres, 3 a mujeres y 2 corresponden a referencias no personales (Altamira e Historicista). Si se excluyen estas últimas, los espacios dedicados a hombres representan el 62,5 % y los dedicados a mujeres el 37,5 %. En la EPS, el 40 % de los espacios están dedicados a mujeres, entre los que destaca el edificio Ada Lovelace, en reconocimiento a una de las pioneras de la programación informática. Fuera de los centros académicos, la única denominación femenina identificada es la Escuela Infantil Bärbel Inhelder.
Una memoria institucional construida casi en exclusiva en masculino
El informe muestra como de los 49 espacios que homenajean figuras concretas, 12 están dedicadas a personajes históricos (7 hombres y 5 mujeres) mientras que 37 a personas vinculadas a la memoria institucional de la UAM. En este último grupo es donde la desigualdad es especialmente acusada: 36 de las personas homenajeadas son hombres y solamente una es una mujer. Resulta, por tanto, urgente que la UAM revise sus normas y procedimientos para aumentar el reconocimiento y visibilidad de las importantísimas contribuciones académicas, científicas, culturales y sociales de las mujeres vinculadas a la propia universidad, así como de aquellas otras que considere referentes para generaciones presentes y futuras.
Brechas de género también en el callejero de Cantoblanco
El informe analiza asimismo la denominación de las vías del campus de Cantoblanco. Aunque la competencia para designar estos nombres es del Ayuntamiento de Madrid, las calles forman parte del entorno cotidiano de la comunidad y contribuyen, de forma significativa a la configuración simbólica de campus. Además, la naturaleza de las denominaciones actualmente existentes refleja una clara vinculación con el ámbito académico, científico, intelectual y cultural, reforzando su papel como referentes de la memoria institucional del campus, lo que refuerza la importancia de incorporar una mayor diversidad de referentes en su configuración simbólica.
Revertir las actuales brechas de género en la nomenclatura de la UAM y en el callejero, pasa por promover, desde el Rectorado y los equipos directivos de las facultades y la EPS un debate institucional que permita promover actuaciones, a través de la participación de la comunidad universitaria, para avanzar hacia una memoria simbólica más igualitaria, diversa e inclusiva.
El estudio se enmarca en los objetivos del IV Plan de Igualdad que establece entre sus prioridades la promoción de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en los órganos de gobierno, los espacios de representación y aquellos ámbitos que contribuyen a configurar la identidad y memoria de la Universidad.
