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La UAM expone una selección de dibujos y maquetas del escultor Higinio Vázquez

Actividades culturales

La UAM expone una selección de dibujos y maquetas del escultor Higinio Vázquez

La UAM reúne en la Sala de Exposiciones los dibujos y prototipos de los murales y esculturas que el artista realizó en el verano de 1971 para enriquecer estéticamente el campus de Cantoblanco. La muestra podrá visitarse del 7 al 29 de septiembre.

06/09/2021 José Antonio Sebastián, comisario de la exposición
Imagen que muestra la maqueta de una de las esculturas de Higinio Vázquez en el Campus de Cantoblanco

Maqueta y cuadrícula de 'Tema deportivo' (1971). Escayola y tablero de madera, 28,2 x 64,5 x 12,7 cm (detalle) FOTO: UAM

Transcurridos 50 años, Higinio Vázquez García (El Pego, Zamora, 1930) recuerda aún con cierta inquietud cómo, en julio de 1971, Agustín Gabriel, arquitecto del Ministerio de Educación y Ciencia, le citó en la Avenida del General Perón para llevarle hasta los terrenos del Goloso, donde se erigía la UAM. Aquí mismo, el técnico encargó al escultor, formado en las escuelas superiores de Bellas Artes de San Fernando (Madrid, 1947-1951) y Santa Isabel de Hungría (Sevilla, 1951-1953), el diseño de once murales y esculturas. Estas obras habrían de ser creadas en unos espacios ajardinados y arquitectónicos de dimensiones formidables, funcionales, de expresiva transparencia y trazos modernos. La finalidad, ambientar, ordenar y enriquecer estéticamente el campus. Estos proyectos se reúnen por primera vez en la Sala de Exposiciones de la Plaza Mayor de la UAM, a escasos metros de donde se levantaron esos trabajos que habría de comenzar y finalizar, con gran celeridad, por estar prevista la inauguración del Campus de Cantoblanco para el 25 de octubre de aquel mismo año. Higinio asumió el reto y cumplió con el compromiso sin arrepentimiento, ni dar un paso atrás, aplicando genio, ingenio y un tesón que siguen causando admiración en su autor 50 años después. Aún revive el artista aquellos meses de calor, desvelo y casi agotamiento, cuando pudo resolver con altura y profesionalidad esa misión que le apartó, entonces, de cuanto no subrayara su espíritu creativo, práctico y organizativo.

Es momento, ahora, de desvelar el voluminoso trabajo de propuestas que presentó al Ministerio, compuesto por cuarenta bocetos, croquis y apuntes gestados con plena libertad de actuación y en pocos días (12 de julio-2 de agosto), realizados con lapiceros, rotuladores o ceras sobre papel, cartulina o papel vegetal. Se exhiben además maquetas originales formadas en diversos tipos de madera, escayola o plastilina, a escala reducida y con extraordinaria pulcritud y minuciosidad. Toda esta tarea preliminar explica el proceso creativo y los diferentes tanteos hasta clarificar la idea. La exposición muestra el surgimiento de las once esculturas modernas: dibujos y prototipos de irrefutable valor para la historia del arte.

Para dar forma a la solicitud de instalar estas obras en un vestíbulo, siete patios y tres exteriores o jardines, resueltas con brevedad (dos meses y medio) y un presupuesto muy medido a satisfacer con el 1% cultural, Higinio pensó desde los primeros trazos en recurrir a técnicas y materiales asequibles, duraderos, fáciles de trabajar y de montar, al igual que acontecía en el proceso edificatorio y constructivo de la propia universidad. Por ello, el artista decidió experimentar con el hormigón armado, la chapa de hierro, algún componente en aluminio y en acero, para generar grandes elementos, tanto orgánicos como geométricos, propensos a una figuración nueva que se alejara de lo mimético y se aproximara ligeramente a la abstracción. En ellas, persiguió el equilibrio entre la materia, el fondo y la forma, arrancando al fundamento constituyente la esencia plástica que llevaba dentro. Se trata de composiciones fuertes, de apariencia bruta, pero flexibles, que atrapan y se funden con el espacio circundante, los transeúntes y la arquitectura al dejarse contemplar. Son figuras que aceptan y requieren los contrastes lumínicos y el devenir del día, que hablan de espacio ilimitado frente al volumen encerrado y restringido por el contorno, de masa contra el vacío, de opacidad y transparencia, de volumen y superposición de planos, de polaridad de dentro y fuera. El autor quiso con ellas enaltecer la labor pedagógica, las enseñanzas y la propia Universidad; incluso la riqueza humana, la familia y su aporte a la sociedad.

En la resolución del proyecto de la UAM, Higinio Vázquez contó con varios estudios-taller y decenas de colaboradores especializados, a los que dirigió personalmente y con quienes trabajó a pie de obra. Se incorporan a la muestra documentos y fotografías que atesora en su estudio y lugar de trabajo, donde surgen y se fraguan las ideas, donde realiza, archiva y colecciona con mimo su vida interior y todo lo relativo a su labor artística, su verdadera pasión.

Todas estas esculturas suponen el éxito de un momento en que el arte quiso innovar, ser joven y moderno. Ahora, cinco décadas después, de todas y todos nosotros depende la conservación, fomento y difusión de un legado que conforma nuestras señas de identidad y nuestro patrimonio cultural.

La muestra es una de las propuestas de la Oficina de Actividades Culturales para este curso académico. Podrá visitarse en la Sala de Exposiciones de la UAM del 7 al 29 de septiembre. Además, como actividades complementarias, se ha programado un encuentro con Higinio Vázquez así como una serie de visitas a las esculturas del Campus guiadas por el comisario José Antonio Sebastián. Las fechas de estas visitas son: miércoles 15 y 22, y lunes 27 de septiembre, de 15.30 a 17.00 h.

Más información en patrimonio.artistico@uam.es.