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Entrevista: Ana Caro, directora de la Oficina de Sostenibilidad UAM (Premios BASF a la Mejor Práctica de Economía Circular en España, mundo académico)

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Entrevista: Ana Caro, directora de la Oficina de Sostenibilidad UAM (Premios BASF a la Mejor Práctica de Economía Circular en España, mundo académico)

16/12/2025
Noticia entrevista premios basf Ana Caro

#Ethic ecosistema de conocimiento para el cambio, desde el que se analizan las últimas tendencias globales a través de una apuesta por la calidad informativa, recoge la entrevista que han hecho a la directora de la oficina de sostenibilidad.

Ubicada en su apartado de #MedioAmbiente se ha realizado con motivo de haber otorgado a la Universidad Autónoma de Madrid el premio BASF por su modelo pionero de compostaje.

  • Entrevista:

¿Cómo describirías el proyecto de gestión de biorresiduos que ha desarrollado la Universidad Autónoma de Madrid?

El proyecto que viene desarrollando la Universidad Autónoma de Madrid busca cumplir lo dispuesto en la Ley 7.2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Representa un modelo de gestión sostenible y un ejemplo de economía circular, al cerrar el ciclo desde la generación del residuo orgánico hasta la utilización del compost generado en las zonas verdes de la universidad o en el reparto del mismo en el propio campus. 

El sistema de gestión implantado en nuestra institución se basa en la separación en origen de los biorresiduos generados en las cafeterías participantes en este proyecto, correspondiendo al personal de jardinería y de limpieza de exteriores su recogida y traslado, dos días por semana, hasta la estación compostadora que tenemos en el campus de Cantoblanco.

«Es una idea novedosa en el mundo universitario y un ejemplo en el que mirarse»

¿En qué momento la UAM detectó la necesidad de implantar un sistema específico para los residuos orgánicos generados en sus cafeterías?

Vimos generar un proyecto de esta índole desde hace mucho tiempo, porque tenemos una larga trayectoria en la mejora ambiental en el contexto de nuestro sistema universitario, y especialmente en lo que hace a la separación de residuos. 

Por eso vimos una oportunidad cuando la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura de la Comunidad de Madrid sacó una convocatoria dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para poder concurrir a la obtención de fondos y poder implementar este proyecto. Este fue el origen, más allá de que, efectivamente, en el pensamiento y en los planes de la propia institución lo tuviéramos con anterioridad.

¿Cuál fue el principal reto al poner en marcha este modelo?

El principal reto estuvo directamente relacionado con el desarrollo de un procedimiento de gestión, la implantación efectiva de la correspondiente logística interna y la necesaria garantía de calidad del material orgánico recogido en origen. Esto requirió un esfuerzo de comunicación para vencer las lógicas resistencias de los integrantes y lograr la participación, cooperación y coordinación del conjunto de la comunidad universitaria. 

En concreto, los retos logísticos y técnicos fueron varios y diversos: el diseño y ubicación de las instalaciones, el dimensionamiento adecuado, la logística de recogida, la calidad y control de las impurezas, la gestión de olores y el seguimiento del proceso, así como el control de calidad del producto final.

¿Qué factores crees que han sido decisivos para que la iniciativa haya sido reconocida en los Premios BASF?

Primero fue por, creo sinceramente, la ilusión y el concepto global de sostenibilidad social que tenemos en la institución universitaria. En segundo lugar, creemos que puede ser un ejemplo a seguir y un espejo en el que mirarse. 

El tercer elemento fundamental es la idea de que toda la comunidad universitaria está implicada en este tipo de procesos, tanto desde el punto de vista de los servicios internos y externos como del estudiantado, el personal de gestión y el personal docente. Todo el mundo tiene un interés especial. 

¿Cómo puede influir este premio en el futuro del proyecto y en su visibilidad dentro y fuera de la universidad?

Este premio va a ser muy importante en el futuro de este proyecto. Es un revulsivo, porque premia el esfuerzo de casi cuatro años de trabajo y nos da una visibilidad como una institución universitaria comprometida con la sostenibilidad, no solo ambiental, sino sostenibilidad global. 

Hacia afuera vamos a seguir siendo lo que venimos siendo: el espejo y el ejemplo para que otras instituciones universitarias y de investigación puedan seguirnos y que implementen en sus propios campus y en sus propias instalaciones proyectos de índole similar.

«Toda la comunidad universitaria está implicada en este proceso»

¿Qué aprendizajes habéis obtenido tras la implantación del sistema en distintos edificios de la universidad?

Es un aprendizaje para las personas, para toda la comunidad universitaria y para los investigadores, desde un punto de vista más conceptual, de innovación y de transferencia de conocimiento. También para el estudiantado, porque tienen un ejemplo práctico, visible y tangible en sus propias instalaciones educativas y, por lo tanto, pueden hacer prácticas, estudiar el proceso y tomar conciencia.

¿Cuáles son los principales retos que encuentra la economía circular en el ámbito académico?

No existen retos para la economía circular en el ámbito académico. Al ser educadores, tenemos que explicar correctamente y adecuadamente en qué consiste la economía circular y tenemos que implicar, como hemos hecho en este proyecto, al mayor número posible de componentes de la comunidad universitaria. 

Es necesaria la educación, la formación y la información para hacer partícipe a toda la comunidad universitaria de la necesidad de hacer proyectos de economía circular y de que esos proyectos sean de todos y para todos.

¿Qué recomendarías a otras instituciones que quieran poner en marcha un sistema de compostaje similar?

Recomendamos que se lancen a la aventura de hacer un proyecto de compostaje como el nuestro. De hecho, hemos expresado y hemos explicado nuestro proyecto en diversos foros y sedes, tanto a nivel universitario como a nivel de otras administraciones públicas. Lo hemos hecho en congresos, en redes, en jornadas y hemos informado a todos nuestros compañeros y compañeras de otras instituciones.

¿Cómo imaginas el rol de las universidades en la transición hacia modelos más sostenibles durante la próxima década?

Es necesario e imprescindible. Tenemos que ser ejemplo generando proyectos como el que ha sido premiado, pero también educando, investigando, innovando y transfiriendo en este ámbito para que logremos permear en la conciencia de nuestra sociedad