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Cointeligencia: vivir y trabajar con la IA

Biblioteca de Económicas

Cointeligencia: vivir y trabajar con la IA

17/09/2026Biblioteca de Económicas
Cartel publicitando el libro recomendado de septiembre y octubre 2026

La inteligencia artificial generativa ha llegado a nuestras vidas para quedarse; su uso se ha generalizado en tiempo récord y su avance es tan veloz e impredecible que provoca asombro e inquietud a partes iguales. No sabemos hasta qué extremos, pero está claro que va a afectar (ya está afectando) tanto a nuestra vida laboral y personal, como al propio futuro de la humanidad. El profesor Ethan Mollick, uno de los teóricos más destacados sobre el tema, ofrece en Cointeligencia un manual para trabajar, aprender y vivir en la nueva era de la inteligencia artificial. No entra en el debate entre catastrofistas y adoradores de la IA, su enfoque se centra en los aspectos prácticos de esta herramienta que está transformando el mundo.

Cointeligencia nos invita a entender la IA como compañera de trabajo, profesora, entrenadora..., y nos reta a utilizar su enorme potencial sin perder la identidad, a aprender de ella sin dejarnos engañar y a aprovecharla para crear un futuro mejor. Con una mirada amplia y optimista, Mollick expone las prometedoras perspectivas y las posibilidades infinitas de esta nueva era.

Para ello utiliza numerosos ejemplos de IA en acción que muestran de qué manera podemos colaborar con máquinas inteligentes de forma productiva y por qué es necesario que dominemos esa habilidad. Y quizá lo primero que debamos tener en cuenta es que, como señala Mollick, partimos de la idea equivocada de que la IA, al estar hecha de software, debería comportarse como tal, pero a diferencia del software tradicional, predecible y fiable, puede sorprendernos con soluciones nuevas, olvidar sus propias habilidades y alucinar con respuestas incorrectas, es decir, es todo menos predecible y fiable. Y esa impredecibilidad y falta de fiabilidad no es necesariamente negativa, puesto que puede generar una gama de interacciones muy interesante.

No es que las IAs sean sensibles como un ser humano, ni vayan a serlo nunca, pero, como el autor señala en el epílogo: "Por extrañas que sean, también son profundamente humanas. Están entrenadas sobre la base de nuestra historia cultural, y el aprendizaje de refuerzo de los humanos las alinea con nuestros objetivos. Cargan con nuestros sesgos y se crean a través de una mezcla compleja de idealismo, espíritu emprendedor y, sí, explotación del trabajo de otros. En muchos sentidos, la magia de las IA radica en que pueden convencernos, incluso aunque sepamos que no, de que de algún modo estamos hablando con otra mente".