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Del Ártico a la industria: científicos españoles buscan soluciones sostenibles en microorganismos extremos
Investigadores del proyecto europeo XTREAM, coordinado por un científico español, van por segunda vez al archipiélago de Svalbard con motivo de un curso impartido por el Centro Universitario de Svalbard (UNIS), en Noruega. El objetivo es explorar las aplicaciones biotecnológicas que tengan los microorganismos extremófilos y de esta forma impulsar iniciativas sostenibles que podrían ayudar en la lucha contra el cambio climático
Este mes de marzo ha dado comienzo en el archipiélago noruego de Svalbard — uno de los territorios más septentrionales de Europa — un curso de Microbiología Ártica organizado por el Centro Universitario de Svalbard (UNIS). En el marco de esta formación, los participantes formarán parte de una expedición científica para estudiar los ecosistemas del Ártico y las comunidades microbianas que los habitan.
Entre los asistentes se encuentra personal investigador y colaboradores españoles del proyecto europeo XTREAM, que además contribuirá al curso con charlas impartidas por expertos. Coordinado por el investigador segoviano Dr. Antonio García Moyano desde NORCE Research, XTREAM se centra en el estudio de microorganismos extremófilos acuáticos y en explorar su potencial para mejorar la sostenibilidad en distintos sectores industriales.
El estudio de estos organismos extremos ayuda a los científicos a explorar los límites de la vida en la Tierra, proporcionando pistas sobre dónde podría existir vida en entornos similares más allá de nuestro planeta. Aurelio Hidalgo, investigador de la UAM y participante de XTREAM, lo tiene claro: “Lo fascinante de estos extremófilos es que, para adaptarse a estos ecosistemas, han desarrollado mecanismos genéticos y metabólicos que podemos estudiar para ampliar nuestro conocimiento y explotar para desarrollar soluciones industriales muy innovadoras”.
El curso del año pasado fue un éxito y se obtuvieron muestras de gran interés biotecnológico, por lo que este año la expedición incluirá nuevos paisajes para que el equipo científico estudie la vida que puede prosperar en ellos. Estos nuevos lugares se encuentran entre los más remotos del mundo y las condiciones allí son extremadamente duras – se esperan temperaturas en torno a los -15 °C.
El grupo ya ha visitado Adventdalen, situado cerca de Longyearbyen, el mayor asentamiento de Svalbard. También se han alojado en el antiguo asentamiento minero de Svea, hoy reconvertido en estación de investigación, donde instalaron un campamento sobre el hielo para extraer testigos, medir el espesor del hielo y recoger muestras subacuáticas. En los próximos días, los participantes recorrerán pingos —colinas cónicas con un núcleo de hielo que pueden alcanzar varias decenas de metros de altura— como Rypefjellbreen, Røystoppdalen y Grøndalen. Acceder a estos lugares no es sencillo y requiere un importante esfuerzo logístico, pero el curso tiene como objetivo ofrecer a los participantes una experiencia completa de cómo es la investigación en el Ártico.
Otro de los objetivos que tienen estos investigadores es estudiar los criopegs, bolsas de agua salada atrapadas en el permafrost que permanecen líquidas a pesar de las temperaturas bajo cero. Para estudiarlas, recogerán muestras de las zonas en las que el hielo está perforado, utilizando técnicas de extracción estériles para evitar la contaminación. A continuación, estas muestras se almacenan a bajas temperaturas y se analizan para identificar los microorganismos que viven en su interior y comprender cómo sobreviven en estas condiciones frías y salinas.
"Estudiar la ecología microbiana de entornos extremos permite entender cómo viven y se adaptan los microorganismos en condiciones ambientales muy exigentes; su estudio no solo amplía nuestro conocimiento sobre los límites de la vida, sino que también ofrece un gran potencial biotecnológico para desarrollar procesos industriales más eficientes, sostenibles y respetuosos con el medioambiente", afirma Ángeles Aguilera, investigadora del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), y participante de XTREAM. Gracias a nuestros científicos españoles, los secretos de la biotecnología se van desentrañando poco a poco.
Sobre XTREAM
El consorcio XTREAM reúne a 14 socios de ocho países, entre los que se incluyen centros de investigación, universidades y pymes especializadas en tecnología. Entre las entidades españolas se encuentran: CSIC, INTA, UAM y Scienseed. El proyecto se centra en el estudio de las comunidades microbianas que prosperan en entornos acuáticos extremos, en comprender cómo se adaptan a condiciones tan duras y en explorar su potencial para aplicaciones industriales sostenibles en áreas como la energía, la salud y las tecnologías medioambientales.
Grant agreement n.º 101182278
