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La célebre tabla “La Virgen de los Reyes Católicos” del Prado saldrá por fin del anonimato

21/06/2016
21jun_VIRGEN_de_los_REYES_CATÓLICOS “La Virgen de los Reyes Católicos” | ©Museo Nacional del Prado

 

Entre las obras maestras del Museo Nacional del Prado (Sala 51A) se encuentra uno de los retratos familiares más famosos --y, a la vez, más escasos-- dedicado a los Reyes Católicos y del que se desconoce su autoría. En él, los monarcas, acompañados de sus hijos mayores, rezan de rodillas ante una Virgen entronizada con el Niño. En este artículo, Alicia M.ª Canto, profesora de Arqueología y Epigrafía de la UAM, y Académica Correspondiente de la Real Academia de la Historia (RAH) en Madrid (España) concluye cómo, tras su estudio, pueden ser dos (o, incluso, tres) los autores de esta singular obra.

 

Por Alicia M.ª Canto

“La Virgen de los Reyes Católicos” es una tabla al temple, de estilo hispanoflamenco, realizada hacia 1490-1493, para el oratorio del Real Monasterio de Santo Tomás --convento dedicado a Santo Tomás de Aquino, de la orden de Santo Domingo-- (Ávila, España), edificio patrocinado por la reina y Palacio de Verano de los Reyes Católicos, pero de cuya estima es más significativo que quisiera enterrar en él a su único hijo varón, el príncipe heredero Juan, muerto en 1497 a los 19 años de edad. 

Los intentos habidos hasta ahora para atribuir un autor concreto a esta histórica obra no han conseguido el consenso de los expertos. De hecho, desde el siglo XIX, se ha propuesto a los mejores pintores de la época en Castilla: Pedro Berruguete, Michel Sittow, Melchor Alemán, Diego de la Cruz, taller o círculo de Fernando Gallego, Maestro de Miraflores, Maestro Bartolomé, Maestro de Osma, etc. 

Ante tantas opciones y discrepancias, la obra ha seguido considerándose anónima y su autor, según lo establecido en estos casos, es conocido simplemente como “Maestro de la Virgen de los Reyes Católicos”. 

Más de cinco siglos después, este dato tan relevante podría por fin definirse con arreglo a diversos argumentos que hasta el momento no habían sido tomados en consideración. 

La profesora y epigrafista de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Alicia M.ª Canto, en el marco de las investigaciones sobre esta época que el pasado año la llevaron a descubrir la autoría y mecenazgo de la también anónima fachada plateresca de la Universidad de Salamanca (USAL) --en la que encontró la firma del arquitecto real Juan de Talavera-- , está a punto de dar a conocer un hallazgo similar en esta célebre pintura. 

 

Fernando Gallego y el Maestro Bartolomé: los autores 

Canto ha descubierto dos (y, probablemente, tres) firmas escondidas en distintos lugares de la tabla, que probarían que ésta es obra de varios pintores. Los principales serían: el famoso Fernando Gallego y el no tan conocido Maestro Bartolomé, artistas que ya habían trabajado juntos entre 1486 y 1495 en el espléndido retablo de la catedral de Ciudad Rodrigo, propiedad, desde 1961 del University of Arizona Museum of Art & Archive of Visual Arts (Tucson, AZ, USA). 

Esta diversidad de manos, en lo que a dibujo y estilos se refiere (ya que se tiene constancia de que, al menos, hay un tercer pintor implicado en la elaboración del cuadro), explica la dificultad que ha existido siempre para poder atribuírsela a un solo autor --debido, en parte, a que los análisis realizados en busca de la autoría de la obra se basaban, únicamente, en criterios estilísticos--. Sin embargo, enfoques desde otras disciplinas, como la Epigrafía, pueden resultar de gran utilidad en casos difíciles --como en éste o el de Salamanca--. 

El descubrimiento fue adelantado por su autora el pasado 17 de mayo, durante un encuentro de estudiosos de la pintura hispanoflamenca en el propio Museo Nacional del Prado (Madrid, España). 

El artículo científico está siendo ultimado para su futura publicación, hallándose pendiente de la comprobación de diversos detalles técnicos.